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Pero… ¿Qué está pasando?

La crisis… Pff, con esas dos palabras parece que la cosa está resuelta. Cuando no sabemos porqué la tendencia de todo es a la baja, la respuesta es la misma… La crisis… Y sí, será eso, no digo que no, pero no puede ser que todo lo dejemos ahí. No es posible que con decir esas dos palabras demos carpetazo a todo lo que nos rodea ¡porque es entonces cuando vienen los buitres y nos comen!

Desde hace varios meses, no hay día que no lea o vea noticias diciendo que algún ayuntamiento ha dejado sin pagar a alguna compañía (Ejemplar es la actitud de Miguel del Arco con esta situación o la denuncia de Blanca Portillo con la gestión del Festival de Mérida del 2011), que compañías de larga trayectoria deban abandonar porque son insolventes, que alguna productora haya dejado sin pagar a todos los trabajadores de alguna obra en cartel (Como es el caso reciente de Theatre Properties y los trabajadores de «Shreck, El Musical» por citar uno…) o que alguna sala esté en la cuerda floja porque le han retirado las ayudas (Como puede ser el caso de Ángel Gutiérrez y el Teatro de Cámara Chejov)…

¿Qué está pasando? ¿No hay alguien que sepa como canalizar todo esto y encontrarle una solución? Al menos sabemos que son los mismos trabajadores los que, aún a riesgo de una caza de brujas en la profesión, se están liando la manta a la cabeza y están revelándose, negándose a actuar si no cobran parte por adelantado, denunciando los «abusos» de los carroñeros que quieren sacar adelante proyectos que ya nacen muertos economicamente hablando o apelando a la solidaridad del espectador… Aunque me temo que no es suficiente, ya que el plantel político se ha dedicado a mirar hacia otro lado, limpiándose el hombro en el que los «titiriteros» intentan apoyarse para no perecer ahogados en la miseria.

Pero lo que me ha llamado mucho la atención y me ha entristecido hasta el punto de querer escribir y sacar mi rabia, es ver como han aprovechado para desprestigiar a todos los trabajadores que se dedican al mundo de la farándula; haciendo ver al resto de la población que son una panda de vagos que solo quieren vivir de fiesta, trabajar un par de horas que dura la función y aprovecharse de las ayudas del estado… ¡Qué pena!

Es cierto que viendo la televisión todo el mundo tiene la misma imagen; la de aquellos que viven de promoción, que viven rodeados de glamour y que ruedan una película al año y con eso ya tienen para poder alcanzar lo que la mayoría de nosotros no llegaremos ni a oler (Afotunados, ¡claro que sí!), pero esos son solo unos pocos… La realidad es bien distinta porque ¿Qué sucede con aquellos que se pasan la vida yendo de un lado a otro negociando un par de bolos mal pagados? ¿Con aquellos que tienen compañías que se chupan mil horas en la carretera?  ¿Los que llegan para montar el escenario en cualquier pueblo, ensayan rapidamente y de mala manera, con condiciones totalmente diferentes a las negociadas? ¿Los que hacen la función ilusionados de haber puesto todo su esfuerzo, tras buscar huecos casi incompatibles con sus «verdaderos» trabajos? ¿Los que viven del pequeño tanto por ciento que se llevan de lo recaudado en la taquilla? ¿Los que después de la función tienen que desmontar a toda prisa y lanzarse de nuevo a la carretera porque no hay dinero para pagar la noche en el pueblo donde actuaron? De esos nadie se acuerda, y esos son precisamente los que sufren los abusos de los que hablo. Los «curritos» de este mundillo. Los que tienen que mirar a la cara a los de los ayuntamientos mientras les dicen que no van a poder cobrar hasta pasado un tiempo… si es que cobran, porque tal y como está la cosa, la administración no puede permitirse ciertos «lujos»… Uff, ¡qué jodido es que te digan que el pan para ti y tu familia para ellos es un lujo! ¿no? Pues eso sucede y mas veces de las que nos imaginamos. Ahora alguno me dirá «Pues que se busquen un trabajo como todos los demás» ¿Por qué? ¿Acaso lo suyo no es trabajo? Es un trabajo como el de cualquiera de nosotros, solo que ellos han decidido que su trabajo y su esfuerzo vaya enfocado a algo que realmente quieren, pero eso no hace menos valorable su esfuerzo… Incluso puedo caer en la demagogia mas pura y decir que ellos han sido mas valientes que el resto, ya que los demás nos hemos «conformado» con lo que nos ha venido cayendo y, sin embargo, ellos han apostado por convertir su sueño en una realidad…

Pero no es eso lo que pretendo, lo que quiero expresar con este artículo es decir que TODOS estamos en el mismo saco y debemos unirnos contra el sistema que nos está asfixiando. Seamos administrativos, camareros, actores, abogados, fontaneros o técnicos de sonido, ¡es lo mismo! No debemos acabar viendo lo que ellos preteden que veamos, que consigan hacernos sentir desunidos, individuales, que nos enfrentemos unos a otros mientras nos muestran que nuestra miseria siempre es peor que la de el que está a nuestro lado y que debemos cargar contra él…

Debemos denunciar todas las injusticias, hacerlas visibles, que no queden impunes por miedo y que sigan permaneciendo en la sombra. Seguro que no somos los únicos que sufrimos esa situación, muchos viven en ese mismo estado de miedo y debemos implicarnos para hacerles ver que estamos unidos y que no pensamos comulgar con lo que nos impongan. Sean del color político del que sean, es lo mismo.

Es triste ver como hemos acabado por caer en el absurdo de creer que lo que se ve en la foto es lo cierto, lo que prevalece; cuando todos sabemos que son mas las sombras que los brillos.. Hagamos un esfuerzo y dejemos que las ilusiones solo sean las que se producen en el escenario cuando veamos esas maravillosas obras de teatro que tanto esfuerzo tienen detrás, pero que después, bajándose de las tablas, la vida sea la real, por la que todos luchamos con un mismo fin, trabajar para vivir. Así de simple.

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Azpilicueta Ángel Padilla Carlos J. Benito Castedo Julio Awad Luchetti Mazoy musicales Paris Martín Pérez Galdós Rodgers and Hammerstein Sonrisas y Lágrimas Teatro Valverde Zamalloa

Sonrisas y Lágrimas

Título:
Sonrisas y Lágrimas.

Lugar:
Teatro Pérez Galdós (Las Palmas)

Autores:
Richard Rodgers y Oscar Hammerstein

Elenco:
Silvia Luchetti (María)
Carlos J. Benito (Capitán Von Trapp)
Loreto Valverde (Baronesa)
Jorge Lucas (Max)
Paris Martín (Rolf)
Trinidad Iglesias (Frau Schmidt)
Noemi Mazoy (Madre Abadesa)
Angels  Jiménez (Hermana Margarita)
Amparo Saizar (Hermana Berta)
Lourdes Zamalloa (Hermana Sofía)
David Castedo (Franz)
Ángel Padilla (Herr Zeller)
Yolanda García (Liesl)
Jorge Galaz (Friedrich)
Marta Ibáñez (Lousia)
María Osuna (Brigitta)

Dirección:
Jaime Azpilicueta.

Dirección Musical:
Julio Awad.

¿Quién puede negarse a una escapada de fin de semana a Las Palmas? ¡Nadie! y si encima existe la posibilidad de poder ver el montaje de «Sonrisas y Lágrimas» antes de su estreno en Madrid, ¡todavía mejor! Aunque confieso que no es uno de mis musicales favoritos, incluso la película se me hace larga de ver… pero si a mi afición de ver todo lo que se me planta ante los ojos, le añadimos que en casa tengo a uno de sus mayores admiradores… ¡pues no había mucho mas que hablar!
La verdad que tenía ganas de ver algo mas «clásico» de lo que venía viendo últimamente y esta era la mejor de las ocasiones, la música y las letras las conozco, la historia también, con lo que solo tenía que sentarme y dejarme enganchar. ¡Y lo hice!
El comienzo me pareció espectacular. Ese coro de monjas dando paso a la primera aparición de María… es fantástico. Me pusieron los pelos de punta. Me fijaron a la butaca. Desde ese momento, ya no dejé de disfrutar con todo lo que sucedía en escena. La obra tiene muy buen ritmo, los cuadros se van sucediendo con agilidad y en muy contados momentos se alargaban mas de la cuenta.
La escenografía es grandiosa, cambia constantemente y guarda la sobriedad que este musical pide. La iluminación, la ambientación, el sonido envolvente… La tormenta y la primera aparición de los pequeños son momentos que generan mucha excitación en la platea. Todo está perfectamente encajado para situarnos en cada escena. No quiero desvelar nada porque le quedan muchas ciudades por visitar y quisiera que todo el mundo se sorprenda como lo hice yo, pero que sepa quien vaya que verá un montaje espectacular y que no escatima en nada.
Con respecto a las interpretaciones, María está llena de energía; tiene una luz especial y, si soy sincero, en ningún momento la comparé con la grandísima Julie Andrews, ni para bien ni para mal, simplemente Silvia Luchetti le da su propia personalidad. 
La troupe Von Trapp dan en todo momento la imagen de candidez e inocencia mezclada con la travesura tan características de esta familia y suenan realmente bien; se identifica perfectamente la personalidad de cada uno. A la cabeza de todos ellos hay un correcto Carlos J. Benito como el Capitán Von Trapp, que a mi me resultó agradable de ver. Aunque los que lo han visto y conocen la película, me han dicho que quizá peca de bondadoso, dejando enseguida a un lado la rigidez militar de su personaje… Supongo que es una elección de la dirección de Jaime Azpilicueta.
Era gracioso sentir como el público celebraba las interpretaciones de los mas pequeños que, para quien no lo sepa, son seleccionados en una serie de castings realizados en cada una de las ciudades por las que pasa el musical. De los chicos Von Trapp fijos en el elenco debo decir que Liesl, interpretada esa noche por Luciana De Nicola, quizá no da del todo con esa inocencia de los «16 casi 17» a la que canta tan maravillosamente Paris Martin como Rolf. Los otros tres hermanos, Jorge Galaz, Marta Ibáñez y María Osuna, hacen una buena labor actoral consiguiendo que veamos a tres «niños» en escena.
Pero sin lugar a dudas la VOZ de este musical es la de Noemí Mazoy, absolutamente increíble su interpretación de «Climb every mountain» como la Madre Abadesa, es el momento, a nivel vocal, mas impresionante de todos. Por cierto, me encantó el toque cómico que dan a la seriedad del convento esas tres monjas interpretadas por Angels Jiménez, Amparo Saiza y Lourdes Zamalloa.
En el reparto hay dos auténticos roba escenas. Trinidad Iglesias con su sufrida y simpática Frau Schmidt y el aterrador Herr Zeller interpretado por Ángel Padilla, lástima que tenga tan pocas intervenciones…
Dos cosas que me sobraron son el amaneramiento de Max y la falta de cierto toque aristocrático de la Duquesa, que a mi manera de ver desdibujan ambos personajes…
Admito que disfruté mucho de los momentos musicales. Creo que algo que me atrapó tanto fue escuchar ese repertorio de canciones, que pertenecen al imaginario de todos, acompañadas por una orquesta y un conjunto de voces que suenan tan bien. Aunque si es cierto que hay que cuidar algún momento desafinado… pero en general no hay nada que reprochar.
Seguro que van a cosechar un gran éxito en todas las ciudades que visiten. Consiguen que todos los asistentes nos sintamos felices por un momento, haciendo que la gran mayoría se vuelva a sentir un niño. Eso ya es mucho. Aún dos días después, ¡no dejo de tararear las canciones!
Creo que si digo que no me importaría volver, ya os lo digo todo, ¿verdad?
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Alberto Arcos Humor Infantil musica musicales Oberón Puck Shakespeare Teatro Teatro Arenal Titania

El Loco Sueño de Una Noche de Verano

Título:

El Loco Sueño de Una Noche de Verano
Lugar
Teatro Arenal.
Elenco:
Alberto Árcos (Puck)
Carmelo Peña (Oberón)
Laura Soría (Titania)
Rafael Estepa (Lisandro)
Ainhoa Tato (Hermia/Flor de Guisante)
Chechu Moltó (Demtrio/Batuta)
Fanny Sánchez (Elena/Flauta)
Koldo Ribote (Yoyo)
Marina Hodgson (Duquesa)
Fernando Martín (Duque)
Versión y Dirección
Carmen Galisteo.
Hacía mucho tiempo que no iba a ver un infantil, tenía ganas de llevar a mis primillos a ver algo. Ya que el primo mayor es un teatrero empedernido, hay que comenzar a meterles el veneno y llevarles a ver cosas, acordes a su edad, pero que les comiencen a estimular las ganas de ver teatro.
La oferta en la capital es muy amplia, pero hubo una función que prevalecía por encima de las demás por un tema de debilidades. «El Loco Sueño de Una Noche de Verano», versión infantil del clásico de Shakespeare, fue la elección.
Los niños iban entusiasmados con la idea de ver una historia de duendes, hadas y conjuros mágicos. Aunque confieso mi temor a que el enredo que se crea con los humanos de la historia, les pudiera perder en la historia. Nada mas lejos de la realidad, la versión de Carmen Galisteo resuelve muy bien y abrevia todo de una manera que, sin dejar de contar la historia, todo se comprede sacando la esencia a este clásico.
Cuando pensé en escribir esta crónica, pensé que, ya que está hecha para ellos, que fueran mis chicos los que me guiaran y me dijeran qué son las cosas que mas les llamaron la atención.
Destacaron la escenografía que, aunque sencilla, a los chicos les llama la atención. Eso de encontrarse con un libro gigantesco que sirve de decorado, les gustó. Pero lo que mas les gustó fueron las canciones, yo los contemplaba en la oscuridad e inconscientemente se les iba el cuerpo, ¡se movían al ritmo sin quererlo! Al igual que con los momentos de lucha, se inclinaban hacia adelante sin pestañear, y estaban divertidamente nerviosos viendo como Puck se confundía con los encargos del rey de los duentes o siendo partícipes de los conjuros con los que Oberón les instaba a repetir con él para que fueran realmente eficaces.
Cuando salimos les pregunté qué personajes les había gustado mas y, como no podía ser de otra manera, les encantó el Puck de Alberto Árcos y el hada Flor de Guisante de Ainhoa Tato, al igual que se reían mucho con la Duquesa de Marina Hodgson y su aire pijo; aunque cuando a la salida se encontraron con los personajes para saludarles en persona, no dejaban de mirar a todos, deslumbrados. Y si eso sucede es porque el trabajo de todo el elenco ha estado bien. Confieso que yo también me divertí mucho.
Así que si alguien piensa que a sus pequeños les puede gustar ver esta obra, que no lo dude. Ellos van a pasar un rato muy divertido y para los adultos es muy agradable ver como ellos se quedan embobados ante lo que sucede en escena. Eso sí, ya solo estarán este próximo fin de semana…
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Alberto Arcos Baz y Boeta Clásico Concierto de una Orquesta de Verano Didier Otaola Humor Laura González Laura Rojas musicales Noelia Marló Roberto Saiz Shakespeare Teatro Victoria

Concierto de una Orquesta de Verano

Título:
Concierto de una Orquesta de Verano.

Lugar:
Teatro Victoria.

Reparto:
Didier Otaola (Juan Gallo)
Laura González (Lola Limón)
Noelia Marló (Toni)
Laura Rojas Godoy (Vanesa)
Roberto Saiz (Sebas)

Dramaturgia y Dirección:
Rafael Boeta Pardo.

Música y Dirección musical:
Gonzalo García Baz.

Movimiento escénico:
Rafael Boeta Pardo y Alberto Arcos.

Coreografía:
Alberto Arcos.

Escenografía y Vestuario:
Mónica Florensa.

En Madrid pasan cosas muy interesantes y no siempre son merecidamente anunciadas, y es que hay montajes modestos que nacen con la idea de probar suerte, de intentar hacerse hueco como pueden. Es de agradecer que haya salas que apuesten por las nuevas propuestas para programar, que al menos les den una oportunidad de demostrar si merecen la pena… Es el caso de «Concierto de una Orquesta de Verano» y el Teatro Victoria. Montaje que nace de la mano de Baz y Boeta y que por suerte podremos disfrutar al menos todos los Jueves de Enero… Mas adelante ya se verá…
Digo que es de agradecer porque creo que es una de las apuestas mas divertidas y ciertamente arriesgadas que nos podemos encontrar en la programación actual de la cartelera madrileña. 
La obra nos cuenta como los componentes de una orquesta llegan a un pueblo cualquiera para tocar en la noche de San Juan, narrándonos a ritmo de musical, sus problemas internos; los cuales desembocarán en toda una comedia de enredos digna del propio Shakespeare, de quien beben en gran medida (Comenzando por el título…) No desvelaré nada mas para que os asoméis al teatro Victoria y lo descubráis por vosotros mismos… Desde ya os digo que os sorprenderá el giro que va dando la función según avanza.
Quizá no sea del todo acertado decir que nos lo cuentan en clave de musical; quizá sería mas correcto hablar de una comedia musicalizada, ya que la historia se apoya en las canciones, pero la trama va por otros derroteros. Eso sí, las canciones tienen un sabor a «Sondheim» sazonado con toques folclóricos que, pasado por la túrmix, deja un regusto ciertamente extraño. No por ello tiene que ser malo, todo lo contrario, le da un sabor especial que quizá esté abriendo una nueva puerta para futuras propuestas.
El caso es que quien se siente a ver esta función tiene garantizadas dos horas de risas, unas veces con tintes mas blancos y otras llenos de escatología, pero risas al fin y al cabo. Una función divertida, sin mas pretensión que la de entretener, lo que no quita el destacar el gran trabajo de los actores, que hacen una labor prodigiosa, casi de encaje de bolillos, para llevar a buen puerto un montaje tan frenético como este; donde los actores tienen cambios de vestuario a la velocidad de la luz y entradas y salidas demenciales por cualquier zona de la sala; gran diseño de movimiento escénico por parte de Alberto Arcos. Además de esto, no quiero dejar de destacar las interpretaciones tan completas que hacen todos los integrantes del reparto, cantan, bailan, interpretan, se atreven con el teatro clásico; que es la parte de la función donde mas me agradó el conjunto… Didier Otaola y Laura Rojas Godoy comenzaron por no convencerme, pero se ganaron mi interés poco a poco, gustándome mucho en la segunda mitad de la función. Laura González tiene una voz maravillosa y juega perfectamente con el equilibrio entre la patética comicidad de Lola Limón y la sobriedad en su «otro yo», que a mi personalmente me interesó. Noelia Marló tiene un peso y una fuerza enormes, al igual que Roberto Saiz, y se crecen con unos personajes muy agradecidos. Algunas interpretaciones son mas acertadas que otras, pero todas llevadas al extremo casi del «cartoon» y de la parodia dan una luz que acaba contagiando al espectador, haciéndole aplaudir al final de la función con una sonrisa enorme en la cara.
Este solo ha sido el nacimiento de este montaje al que le deseo que encuentre una producción apropiada, que le ayude a crecer como se merece, con unos buenos decorados, vestuario y unas mejores condiciones de sala. Seguro que eso hacen de él un montaje del que hablar durante mucho tiempo. Y es que es maravilloso encontrar gente con esta entrega y estas ganas de crear y trabajar.
No dejéis de visitarles.
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Cine musica musicales Personales Teatro

Y así pasó 2011…

“En Un Entreacto” no puede resistir la tentación de, llegado el final del 2011, girar la cabeza y mirar hacia atrás. Contemplar la larga trayectoria de espectáculos vistos y disfrutados; así que voy a dejarme caer en el tópico y hacer un resumen de todo lo que nos ha traído este año a nuestros ojos de espectador.

Enero fue un mes de lo mas variado, empecé el año viendo a la maravillosa Natalia Millán en “Cinco Horas con Mario” que me fascinó; me reí con “Rumores” y disfruté, a pesar de lo accidentado de la función, de  “Mas Allá del Arco Iris”… También es cierto que salí odiando un poco mas a ese público mal educado, ruidoso y molesto que piensa solo en si mismo y  que cada vez se prodiga mas en las salas…
En Febrero dijimos adiós a la maravillosa Florinda Chico y me cautivó Natalie Portman con la enfermiza “Cisne Negro”.
En Marzo el glamour dejó de brillar un poquito mas cuando la Taylor se apagó. Supe que algunos “locos” preparaban un homenaje a Sondheim y “En Un Entreacto” se asomó por Facebook (aprovecho para dejaros el enlace y si aún no os habéis hecho fans, podéis remediarlo en este mismo momento jeje) En Un Entreacto en Facebook

En Abril se nos fue la grandeza de María Isbert… Tuve mi primera aparición en la cada vez mas y mas interesante revista “El Nuevo Diluvio Magazine”, oportunidad maravillosa que me brindó Carlos Rivera (¡Gracias!). Fue también el mes de los recitales: Primero saboreé el exquisito “Broadway Baby”; homenaje a Sondheim visto en la Sala Galileo Galilei, y días después asistí al estreno absoluto del fenómeno de la temporada, “Poker de Voces”, al cual no pude resistirme y pasadas unas semanas repetí. En cine cometí el error de pagar por ver esa horrorosa versión de Caperucita Roja “acrepusculada” y descubrí esa joya que es “Héroes” de Pau Freixas(Imprescindible, sin lugar a dudas)

En Mayo cumplimos un añito como blog y decidí celebrarlo a lo grande y con novedades. El mayor regalo que podía tener se cumplió, Gerónimo Rauch apadrinó el blog y accedió a ser entrevistado por “En Un Entreacto”, ¡todo un lujo y un honor! Además disfruté de “Pegados”antes de que se marcharan de Madrid… Confieso que sus canciones ¡me tienen enganchado!
Junio fue el mes en el que asistí por primera vez a una zarzuela, “La del Manojo de Rosas”, y aún no tengo muy clara mi opinión sobre este género… “El Rey León” iba tomando forma y anunciaban que se iba a estrenar “Hair” en Madrid, pero lo mejor que tuvo este mes fue poder asistir a “RENT en Concierto” en el Teatro Coliseum. Momento mágico donde los haya. Y es que Madrid pide a gritos que este musical vuelva a pasearse por la Gran Vía.
En Julio quien se prestó a ser entrevistado por “En Un Entreacto” fue, el casi omnipresente, Víctor Conde. Una interesantísima charla que nos descubrió la visión de un director al que hay que seguir muy de cerca. Carlos Rivera me volvió a invitar a su revista, donde hablé de nuestra Gran Vía y de cómo, poco a poco, se va pareciendo mas a sus hermanas mayores. Telakatola nos sorprendió muy gratamente con el montaje de “Tick Tick… Boom!” en el vestíbulo del Lara y asistí a las muestras de fin de curso que nos regalaron Metrópolis C.E. y Topanga Taller Teatral.
Agosto fue un mes tranquilo. Únicamente ví la muy complicada “La Caída de los Dioses” de Tomaz Pandur y seguí atentamente, a través del blog creado para la ocasión, el valiente periplo americano de Alex O’Dogherty llevando un espectáculo por salas pequeñas de los E.E.U.U.
En Septiembre hice un paréntesis. “En Un Entreacto” también necesitaba unas merecidas vacaciones, eso sí, sin faltar a nuestra cita con Almodovar y “La Piel que Habito”, una cinta que levantó mucha polémica y que a mi personalmente me dejó hipnotizado e incluso puedo decir que algo noqueado.

En Octubre, ya incorporado a la temporada teatral; tuve la ocasión de poder ver el estreno de un nuevo montaje de “Pedro y El Capitán” dirigido por J.L. Sixto con Javi Posadas y Daniel Busquier. “Shreck, El Musical”, al que puedo calificar como mi decepción de la temporada  y el muy esperado, por mi parte, estreno de “Hair”.
En Noviembre por fin pude ir a ver “Crimen Perfecto” que me sorprendió muy gratamente, un trabajo meticuloso de mi admirado Víctor Conde. El regreso a los escenarios de una gran amiga en “Como si jamás hubiese dicho Adiós” y el que pienso es el MEJOR montaje, con diferencia, de este año: “Juicio a una Zorra” con una Carmen Machi insuperable.
Y ahora, en Diciembre, he podido asistir a dos espectáculos que esperaba con muchas ganas y con desigual resultado, “Macbeth” de Ur Teatro, que me dejó ciertamente frío, y “Purgatorio”con Carmen Elías y Viggo Mortensen, del que no esperaba mucho después de tanta mala crítica y del que ,sin embargo, saqué muchas cosas positivas. y finalmente despidiendo el año con carcajadas viendo «Concierto de una Orquesta de Verano» (Chicos, os debo una crónica)…
Un año plagado de muchas y variadas propuestas, pero que se despide con un sabor bastante agrio dentro de la profesión; con todos esos recortes, impagos y desplantes que están ocurriendo y que están saliendo, por fin, a la luz. Algo que pone en peligro la estabilidad de muchas compañías, de muchos profesionales y de nuestra vida como espectadores amantes del teatro.

Desde “En Un Entreacto” lanzo un deseo, quizá algo ingenuo, para que estos problemas se vayan solucionando con la honestidad de los organismos que están poniéndolo tan complicado, ¡que se impliquen mas intentando inculcar el respeto por el arte! Señores, ¿qué mundo nos espera si pisoteamos la cultura de esta manera? (En breve me lanzaré a escribir un artículo mas extenso sobre este tema, creo que lo merece)
Crucemos los dedos para que, al menos, se inicie un periodo de entendimiento y se pueda remontar el vuelo…
No es fácil, pero todo comienzo nace de una buena intención…
Desde «En Un Entreacto» os deseo un año lleno de felicidad a todos los niveles y os doy las gracias por pasearos por aquí tanto como lo hacéis. Es muy bueno saber que estáis ahí y me da fuerzas para seguir un año mas, intentando mejorar y seguir «teatreando» con vosotros.
¡FELIZ 2012!
¡¡¡Nos vemos en los teatros!!!
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Abuín Espadas Inma Fernández Israel López Lloyd Webber musica musicales Sergio Marló Sondheim Teatro Teatro Prosperidad

Como si jamás hubiese dicho Adiós

Título

Como si jamás hubiese dicho Adiós.

Lugar
Teatro Prosperidad.

Elenco
Inma Fernández.
Jazmín Abuín Janeiro.
Sergio Marló.
Pedro Espadas.
Israel López.

Piano y arreglos musicales
Alberto Alejandre.

Luces y Sonido
Luis Férnandez.

Dirección y Guión
Antonio Rodríguez.
Inma Fernández.

La verdad, es complicado hablar del espectáculo montado por un amigo. Conocer de cerca el esfuerzo que supone poner en pie un proyecto sacado de la nada por uno mismo, hace que a veces no puedas ser objetivo o te excedas siendo crítico. Conoces demasiado bien lo que se cuece y eso hace que no puedas mirarlo con mucha distancia… Pero tiene su lado positivo y es que sabes de los motivos, de las razones de porqué todo es como es y no como pudiera haber sido.
Este es el caso del espectáculo que vi el pasado Lunes día 28 de Noviembre en el Teatro Prosperidad de Madrid. «Como si jamás hubiese dicho Adiós» es un espectáculo montado por Inma Fernández, actriz y cantante que vuelve a la cartelera de Madrid tras bajarse del escenario de «Peter Pan» hace ya un par de años y pasar una temporada formándose en Londres.
Inma nos ofrece un montaje inspirado, de alguna manera, en los shows conmemorativos al estilo de las grandes Divas. Ella en escena, tal cual es, e invitando a subir a amigos para que la acompañen interpretando canciones elegidas para la ocasión, ofreciendo una velada «Hecha para amigos y con amigos», como bien dijo ella.
El recorrido escogido por Inma nos lleva desde Andrew Lloyd Webber a Sondheim, navegando por musicales como «Chicago«, «Dreamgirls«, «Sunset Boulevard» (de donde proviene el título del espectáculo), pasando por «Cats» o «A little night music«, por citar los musicales que mas pueden sonarnos a todos nosotros. Como decía mas arriba, en el escenario la acompañaron cuatro amigos suyos, Jazmín Abuín, que junto a Sergio Marló, fueron los dos descubrimientos de esta velada y Pedro Espadas e Israel López, dos voces que llevan girando con Inma desde hace mas de 15 años y siempre es un placer tenerles presentes.
Momentos a destacar, el dúo con Jazmín Abuín interpretando «All that Jazz» donde mezclan estrofas en castellano con otras en inglés, creando un momento juguetón entre ellas y dándole cierto toque humorístico. También me gustó la versión de «Macavity» donde francamente vi a Inma muy cómoda y el público lo disfrutó. Ojalá algún día se plantee hacernos un espectáculo centrado en canciones con un toque mas cercano al blues y al jazz. ¡Al menos en mi imaginación yo lo disfruto hasta el punto de salivar!
También me gustó «Un Mundo» de A songs for a new world interpretada por los cinco cantantes. No dejo de mencionar el broche final cuando una Inma emocionada nos regaló su versión de «Send in the clowns«.
Si bien el espectáculo en general me gustó, también digo que hay cosas que podrían haberse pulido… Quizá haberlo guionizado mas le hubiera dado cierto peso y tranquilidad en las transiciones. Noté algo de prisa por entrar a cantar y eché de menos el tener a Inma en el escenario hablándonos de su retorno, del porqué de esas canciones escogidas para su vuelta a los escenarios, que nos hablara de las sensaciones que le provocaba estar ahí arriba con sus amigos, ofreciéndose a nosotros… Inma no solo es cantante, es actriz y eché en falta un poco mas de lo segundo. Lógicamente nada es redondo la noche de un estreno, los nervios, los imprevistos… ¡Qué voy a contar a todos aquellos que viven sobre los escenarios!, pero si hay suerte y salen mas actuaciones, estoy convencido que estos aspectos quedarán resueltos.
Tengo la suerte de conocerla y sé que lo de anoche tan solo fue una pincelada, un toque de atención para decirnos que vuelve, que esto solo ha sido el comienzo de todo lo que nos va a ir dando de ahora en adelante y lo vamos a disfrutar muchísimo. ¡Estad atentos!

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Bocanegra Coliseum Daniel Anglés Forriols Hair Joan Vázquez Lucía Jiménez McDermot Momó Cortés musica musicales Quiogue Rado Ragni Teatro Tony Bernetti Virumbrales Zamalloa

Hair

Quien haya ido siguiendo este blog sabe mi especial cariño hacia este musical y quien no, para no parecer muy pesado y repetitivo, le cuento que fue el primer musical amateur que hice; el que me metió el veneno de los musicales en el alma. Ya lo conocía de antes y lo adoraba, pero si a eso le añado que montarlo con Teatronamos fue lo que me puso en el camino por el que ando actualmente, no sería exagerado.

Ahora todos comprenderéis las ganas que tenía de poder disfrutarlo en la Gran Vía, casi podría decir que era un sueño… Bueno, en el sueño yo estaba encima del escenario, pero con mi voz quizá ese sueño se hubiera convertido en pesadilla para otros… El caso es que ya he podido vivir la experiencia «Hair» en vivo y en directo, ¡con un montaje profesional!
Esta versión que ha llegado al Teatro Arteria Coliseum de Madrid está dirigida por Daniel Anglés y, para quien no lo sepa, nos cuenta la historia de Berger, Claude, Sheila y los miembros de una tribu hippy que vive en Central Park a finales de los años 60. Nos hablan de sus ideales, de su forma de vivir, de su visión de la guerra de Vietnam, sus miedos, sus ilusiones… Todo a través de canciones originalmente compuestas por Gerome Ragni, James Rado y Galt MacDermot.
El montaje está basado en el trabajo de los actores, que a penas salen de escena. Siempre se encuentran en alguno de los rincones del escenario o del patio de butacas; esto hace que el público siempre esté implicado en la trama, sintiéndose un miembro mas de la tribu. La escenografía a penas varía en las dos horas y media de función, sin embargo, gracias a las coreografía de Esther Luengo y el diseño de iluminación, todo posee un gran dinamismo. Daniel Anglés ha hecho que alrededor de la acción principal siempre haya subtramas que se desarrollan en silencio, aportando una autonomía a la función que hace que tengas la sensación de que si repites, ya no volverás a ver lo mismo que estás presenciando en ese momento. Eso hace sentir que «Hair» vive y respira por si mismo.

Es cierto que este musical no va a convencer a todo el mundo. Quien pretenda que le cuenten una historia con diálogos y situaciones que vayan avanzando en el tiempo, van a quedar decepcionados. Y sobretodo quien vaya pensando en la versión que hizo para cine Milos Forman, va a salir muy confuso. La historia transcurre a base de números individuales, los personajes plantean y las canciones florecen. Cuando esto sucede, pasamos a un nuevo momento, a una situación diferente y así hasta que uno se da cuenta de a donde nos han querido llevar, encontrándonos con el desenlace de la función. Se podría decir que es mas una obra de sensaciones que de tramas. A mi, como digo, sí me gustó. Me transmitieron la ilusión y la rebeldía (Que ahora queda entrañablemente inocentona) del momento y vibré con ellos. Disfruté del rato que me hicieron sentir como uno mas de la tribu.

Eso sí, tengo algunos «peros», uno son  las pelucas; hay algunas que dejan mucho que desear como creibles y creo que es algo que se debería haber cuidado mas, teniendo en cuenta el musical que es, ¿no?
El segundo es el sonido, hay algún micro que aún falla y eso, quieras o no, al notarlo el público, te saca de situación (Llamadme puntilloso si queréis, pero en un musical no es muy tolerable ese tipo de fallos).
Y el tercero es el tema de la traducción de las canciones. Hay frases metidas con calzador en alguna de las canciones… y sé de lo que me hablo; no soy ningún experto, ni mucho menos; pero yo también he tenido que adaptar alguna canción de musical y ciertamente hay letras «mejorables»… Aunque he de decir en su favor, que tan solo es en ciertos momentos cuando chirría lo que dicen, en absoluto es algo generalizado.

En cuanto a las interpretaciones y voces, me han gustado unas mas que otras, como es el caso Tony Bernetti que, del día de la primera previa al día del estreno ha crecido y su personaje está mucho mas dibujado; Joan Vázquez ya tiene cogido el tono al personaje desde hace mucho, ¡para eso es Claude desde el reparto barcelonés! y se nota, espero que lo cuide, que no se relaje, porque su personaje tiene un punto «plúmbeo» muy peligroso, quiero decir que el público puede llegar a aburrirse con él, pero de momento no es así. A Lucía Jiménez creo que  le vienen algo grandes ciertos momentos del espectáculo, como «Ya Nace el Día«, su voz es un susurro que a mi no me transmite lo que dice la letra, sin embargo en otros momentos aporta el toque justo para ser el nexo de unión entre la tribu y la vida «real». Y lo que si me parece desacertado por parte de la productora es utilizar a Lucía como reclamo en la marquesina del teatro, no es por hacerla a ella de menos, es porque «Hair» es una obra coral e individualizar su presencia del resto del reparto rompe esto, es mi punto de vista.  
Iskra Bocanegra y su Jennie han tenido un crecimiento en estos días de previas enorme, el público la quiere y está encantado cuando tiene el foco. Pero con quien me quedo porque lanza carisma y luz con una sencillez pasmosa es con Momo Cortés y su Woof. Muy bien caracterizado y absolutamente entrañable. Me conquistó.
También me pareció un punto muy bueno darle ese aspecto caricaturesco a los personajes ajenos a la filosofía de la tribu, excelentemente llevado a cabo por Lourdes Zamalloa y esa madre tan pasada de vueltas.
Con todo esto no quiero dejar fuera al resto de la tribu, en general todos están muy bien, se ven sus personalidades, no son «pasmarotes» en escena. Se ve que cada personaje tiene su universo particular, su código, y llega al patio de butacas, que es lo que cuenta.
De las voces quiero destacar a Eva Cortés, un «Acuario» cantado con mucho gusto y una maravilla de voz, Tamara Quiogue sorprende con ese toque lírico, ¡increible!, Momo Cortés y su «Sodomía«, ¡quiero mas!, Alex Forriols, todo un momento de lucimiento ese «Blues Eléctrico» y María Virumbrales (¡Cómo se ilumina la cara de esta chica cuando sonríe!) Precioso su «Frank Mills», creo que todos nos enamoramos de ella tras esa canción… Voces increibles que sorprenden y que se disfrutan muchísimo. Los coros están empastados, quizá falta un poco mas de lucimiento por su parte. Seguramente esto no es cosa de ellos y es algo que deberían tener en cuanto los señores encargados al respecto, porque tienen unas MUY buenas voces en escena y en ocasiones las aprovechan poco para ser canciones tan corales.
La banda es maravillosa, ¡por supuesto!

Momentos  con los que me quedo, ese comienzo de Acuario, llenándose de golpe el teatro entero del espíritu Hippy; las coreografías en general; el uso del teatro al completo por parte de los actores (planta de arriba incluida, cosa muy de agradecer); la alucinación de Claude (Aunque habría que darle mas intención a algunos chistes que se quedan colgados de la nada); el número de los «Chicos Negros/Chicos Blancos» o «Hare Krishna» y ese final con «Abre el Alma» que hace que se me erice todo el cuerpo solo de escuchar los primeros compases.

La verdad que he oído críticas de todo tipo sobre esta obra, gente que está maravillada, gente que ha salido espantada… Yo, a pesar de no poder ser objetivo (ya sabéis porqué), quise dejarme llevar y lo pasé bien, me inundó el espíritu de los 60 y salí feliz del teatro. Por mi parte os doy la enhorabuena y las gracias por regalarme estos momentos tan emotivos.

P.D. Tirón de orejas a la página web oficial. Buff! Tiene muchísimos fallos, hay que cuidar eso un poco mas…

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musica musicales Nuevo Apolo Shreck Teatro

Shrek, El Musical

Ya ha llegado la nueva temporada de musicales a Madrid, y este año viene pegando fuerte desde el comienzo. Las apuestas son muchas y variadas: «Hair«, «Mas de 100 Mentiras«, «El Rey León«, «Shreck, el musical«, pronto vendrá «Chicago» de nuevo… Veremos cómo se porta el público con tanta opción y, sobretodo, con esos precios…
Hoy le ha tocado el turno a «Shreck, el musical«, versión libre del montaje estrenado en Broadway, dirigida por Tomás Padilla. El elenco de hoy lo protagonizaban Miguel Ángel Gamero (Shrek), Mirela Cabero (Fiona), Héctor Fernández (Asno), Antonio Ródenas (Lord Farquaad) y Patricia del Olmo (Dragona).
Ya todos sabemos la historia de Shrek. Una película de Dreamworks que revolucionó las salas de cine porque daba un giro a los cuentos de hadas y les ponía un toque de «mala leche», provocando que mucho adulto fuera a ver esta película aparentemente infantil dejando olvidados a los niños en casa. Un buen planteamiento para hacer un musical que estuviera a la altura de su predecesor cinematográfico.

A mi me habían llegado comentarios que en Broadway no había funcionado tan bien como se esperaba, pero a la vez la gente que lo vió allí no hablaba mal del montaje. Para gustos los colores, ¿verdad? No sé qué diferencias hay entre el montaje de aquí y el de Broadway, pero he de decir que el que yo he visto hoy me ha dejado bastante frío, incluso puedo decir que me ha aburrido bastante. Lo que he visto hoy me ha dado la sensación de ser algo estancado en el pasado; me ha recordado a los montajes que hacíamos en Madrid al comienzo de lo que, a día de hoy, se ha convertido en una absoluta fiebre musicalera en la capital. Una escenografía pobre, no demasiado cuidada. Un vestuario que, en muchos casos, resultaba «barato»… Si es cierto que la caracterización de Shrek está muy lograda, pero eso hace que se note aún mas las carencias del resto. Ya que la productora se gasta el dinero en hacer el montaje de esta obra, tal y como pasa con otros musicales que han llegado a nuestra cartelera ¿por qué no se hace el mismo que se ha creado en Broadway?. Si hay problemas con los derechos ¿no es mejor que comencemos a crear los nuestros propios en vez de intentar hacer versiones de lo ya inventado? o al menos ¡intentemos superar (¿porqué no?) al original! ¡Pero basta ya de sucedáneos! El caso es que no creo que este montaje esté a la altura de lo que hoy se viene facturando en el género. El público ya ha visto mucho y demanda cosas de calidad, e insisto, al precio que se cobra la entrada, es lo mínimo que se le debe dar.

Personalmente creo que está carente de ritmo. Los cuadros se hacen largos, densos en muchos momentos; sobretodo hacia la mitad del segundo acto. La historia no despierta interés, se han olvidado de esa «mala leche» que hizo de Shrek lo que es, haciendo que se quede en un cuentecillo mas, sin ni si quiera gracia en los gags de «pedos y eruptos». Se nota que los actores hacen lo que pueden por darle un poco de brillo al asunto, pero es complicado de levantar cuando el material que tienen entre manos les juega a la contra. Textos sin mucha miga y canciones bastante olvidables. Hay momentos que podrían ser grandes y que se quedan en un quiero y no puedo, como el número de claqué con las ratas, la aparición en escena de la Dragona o el de Asno con las ratonas ciegas. Números que podían haber elevado un poco el nivel del espectáculo y que se desinflan según comienzan.
Lo mas destacable de lo que he visto son las voces de Mirela Cabero como Fiona, muy bonito el momento en que cantan las tres Fionas juntas (Pequeña, adolescente y adulta) y, sobretodo, Patricia del Olmo que aporta una chorro de voz a la Dragona. Y la labor en escena de Antonio Ródenas, que hace de su Lord Farquaad un cartoon absoluto, robando muchas escenas a sus compañeros que hoy estaban algo grises.
Una pena que sea así porque seguro que el trabajo que ha llevado este montaje ha tenido que ser monumental, no solo en producción, si no a nivel humano que es el mas valorable, pero se queda insuficiente para lo que hoy en día se le exige a un musical, al menos yo, como espectador que paga, así lo exijo y hoy no se me ha dado.
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DE MORMONES, TONY’S Y GRAN VIA

Hoy ha salido publicado el nuevo número de la revista «El Nuevo Diluvio Magazine» en el que he tenido el gusto de poder colaborar. 
Os dejo el enlace para que podáis leer todos los contenidos y entrevistas que Carlos Rivera ha realizado para celebrar el tercer aniversario de su revista. No tienen desperdicio. Solo tenéis que pinchar en el nombre de la revista que tenéis mas abajo.
¡Gracias Carlos por hacerme un hueco dentro del Diluvio! El Nuevo Diluvio Magazine II
Con permiso de Carlos, aquí tenéis el artículo con el que he colaborado en este fantástico número:
                                                  DE MORMONES, TONY’S Y GRAN VIA
 
Este Junio pasado se celebró la entrega de los premios Tony 2011 y la obra vencedora fue “The Book of Mormon”, el nuevo musical “rebelde” que se pasea con gran éxito de crítica y público por Broadway… y vosotros lo mismo pensáis “¿Y?”, pues que esto me ha dado que pensar que de vez en cuando a Broadway y a todos nosotros nos gusta que nos den un poco de caña… Me explico, cada cierto tiempo sale a la luz un musical que por temática, lenguaje, montaje o la razón que sea, es todo un escándalo o hace que la gente se revuelva en las butacas de los teatros…
A  mi personalmente me encanta, como le dije en un intercambio “twittero” a Julio Bravo; que de vez en cuando salga un musical que actúe como dedo que se le mete en el ojo a Broadway y que le incomode un poco… ¿o no le incomoda tanto como aparenta? ¡Si finalmente lo premia con un aluvión de Tony’s! Y es que Broadway es así, es teatro. Pone pose de dama escandalizada, hace que mira para otro lado, pero a lo tonto se deja querer por el chico malote del momento…
Es algo cíclico, después de una temporada de musicales que van y vienen, surge uno que se levanta sobre los demás y los empuja haciéndose notar, como es el caso del que os hablo “The Book of Mormon”, musical creado por Trey Parker y Matt Stone, que ya venían haciendo de las suyas con “South Park”, con lo que no podía ser de otra manera… 
Creo que esa oleada de rebeldía e irreverencia también se está instalando entre nosotros y nos ha afectado. Eso sí, a ser posible provocándonos una sonrisa. ¿Será por los tiempos que nos está tocando vivir? Todo afecta… 
¿Qué por qué digo esto? Pues porque no hay mas que ver nuestra cartelera desde hace unos meses. Y es que Broadway, como gran Diva que es, crea tendencia y tiene una amiga que se llama Gran Vía, ¡a la que le encanta estar a la última!, y si Broadway se piensa rebelde por tener un espectáculo sin pelos en la lengua, va La Gran Vía, como buena madrileña (que ya se sabe que es “mas chula que un ocho”),y si ve que a Broadway le ha dado por los mormones, va ella y se viste con todos los pelos que a la otra le sobran, poniendo en cartel “Avenue Q; enseñándonos a reírnos de nosotros mismos pensando en lo “mierda” que es ser uno mismo, que seamos un poco racistas o que nos encante el porno en internet, e incluso reírnos de las desgracias ajenas y descubrir que aún así no tenemos porqué tener mal fondo… pero como digo, la Gran Vía es muy chula y muy fresca, así que una noche le dio por salir de copas y ligar con un catalán, con tan mala (buenísima) fortuna que se quedaron “Pegados” ¡por dos veces en un mismo año!, para regocijo de todos los que nos metimos en la sala de espera a ver cómo resolvía la situación…
¿Qué? Ah! ¿Que ninguna de las dos ha estado realmente en la misma Gran Vía? Bueno, tampoco seamos tan tiquismiquis, la “Gran Vía” es mas nuestro estilo de vivir los musicales que la propia avenida. De todos modos para eso se ha hecho el concierto de “Rent” en el Teatro Coliseum, principio o final de la Avenida, y demostrar a todos que da igual cómo seamos o dejemos de ser, que lo que hay que hacer es medir el tiempo en amor y pensar en VIVIR porque ¡No hay mas que hoy! Y por si todo esto fuera poco, y como remate en estos tiempos de indignación, llegará Septiembre, rebuscará en lo mas hondo de nuestra rebeldía, que está loca por salir, y nos regalará “Hair”, repartiendo paz y amor como se hizo antes, cuando todo esto se miraba con la ceja levantada y que ahora se premia como original… 
Y es que en realidad nos encanta que, aún estando sentados en la butaca nos ocurran cosas por dentro, nos escandalicen, nos remuevan la conciencia o nos sorprendan  con una nueva pedorreta en las narices… y de eso trata todo esto, ¿no? El teatro siempre debería ser un muro donde cada uno pudiera decir las cosas a su manera y no dejarnos indiferentes.
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David Tortosa Jorge Gonzalo Lara Larson Laura Castrillón Muñoz-Chápuli musica musicales Teatro Tela-Katola Tick tick...Boom

Tick Tick… Boom!

A decir verdad, desconocía la obra que iba a ver, pero había algo que me atrajo desde el mismo momento que me enteré que se iba a representar y es que «Tick, Tick… Boom!» está compuesta por Jonathan Larson, el creador de «Rent» y ya con eso me bastaba para querer ir a verla. Hice un par de escuchas de una versión que encontré por internet y no quise saber mas, quería que esta obra fuera casi como un pequeño regalo que Larson nos dejó antes de marcharse. Quise ir descubriéndolo poco a poco, desenvolviéndolo al ritmo que Pablo Muñoz-Chápuli, director y fundador de Tela Katola, nos lo ofrece.

La obra trata en clave musical un momento decisivo en la vida de Jon (Jorge Gonzalo)que, próximo a cumplir los 30 años, se encuentra ante la decisión de apostar por una vida «convencional» o seguir peleando por su sueño… llegar a ser un gran compositor de musicales. En esta decisión se ven involucrados tanto Susan (Laura Castrillón), su novia; como Michael (David Tortosa), su mejor amigo desde la infancia. Através de diálogos muy ágiles y canciones con un regusto «Larsoniano» bastante identificable, vamos descubriendo la relación entre los tres personajes, y unos cuantos mas que se asoman a lo largo de los 90 minutos de función, que llevarán a que Jon se acabe decantando por un lado o por otro y las consecuencias que esto conllevará.

Los que hemos andado o andamos dentro de este mundo, nos veremos reflejados en mas de una de las situaciones planteadas en escena por la profesión del protagonista, pero seguro que a todos se nos hará un nudo en el estómago porque el tipo de musical que nos quiso mostrar Larson, es un teatro de la calle, de la vida de todos. Donde las cosas no se muestran de manera preciosista ni llena de florituras, si no tal y como son, momentos agridulces, con nuestras batallas personales, el amor, la amistad, las risas en los momentos menos apropiados o todos esos momentos amargos, esas decisiones dolorosas que nos toca tomar y todo aquello que tenemos que dejar marchar en ocasiones, para poder avanzar en la vida… Pero no siempre desde un punto de vista pesimista.. a veces irónico, a veces inmaduro, a veces cómico…

Como nos dicen desde Tela Katola, nadie siguió la estela de Jonathan Larson; con lo cual, lo que ahora nos ofrecen en el Off del Lara, es casi una pieza única.

Los actores consiguen que empatices con ellos desde el mismo comienzo de la obra. Son tan «normales» y te plantean una historia tan cotidiana, que hacen que te sientas cómodo con ellos, pensando que su historia podría ser la tuya. Supongo que hace mucho la cercanía del escenario, el que ellos mismos sean los que manejen la escenografía (Muy acertado el uso de tan pocos elementos, pero con tantas posibilidades), que los notes sudar y que incluso sus ojos se crucen con los nuestros en algún instante y sepas que realmente te están viendo. Muy bien interpretadas las canciones, con la energía justa, aunque he de reconocer que a veces la letra se perdía entre la música… Nada que ajustes de último momento no puedan solucionar. Recordemos que ayer fue el primer pase con público, así que lo que ayer se les escapara, es perfectamente solucionable. La verdad que cuando vi el espacio, temí que la banda de cuatro músicos que les acompaña, sonara demasiado ensordecedora, pero en ningún momento fue así. ¡Maravillosa la Tick Tick Band!

El equipo al completo nos regala esta obra con tanta intensidad que, al público, le va a ser imposible no devolverles ese mismo calor con creces.

Espero y deseo que este musical no se quede en estas únicas 8 funciones que ahora nos ofrecen y sigamos oyendo ese tick, tick, tick… por mucho tiempo.

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