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TEATRONAMOS

En unos días se estrena «Hair» en Barcelona y eso me traslada a mis 19 años, cuando mi amiga Ana Prieto nos metió, sin saberlo, Teatronamos en el alma…

Teatronamos mas que un grupo de teatro musical amateur, fue casi un estilo de vida. Al comienzo se llamaba «Teatropello», pero ya había alguien con ese nombre así que acabamos por ser Teatronamos, mucho mas acorde con lo que hacíamos… Desde ya les doy las gracias por no haberme hecho prueba de canto porque si no, esto ahora no existiría…  Y es que es una parte muy importante de lo que soy ahora mismo. El culpable de que ahora me muera por los musicales y que adore el mundo del espectáculo. Por Teatronamos tengo los amigos que tengo y conozco a tanta gente que ha pasado por allí en una u otra época. Gracias a Teatronamos sé que lo que uno se prepone, lo puede conseguir. Que las cosas no salen «chasqueando» los dedos, pero si luchas, puedes llegar a conseguirlo y, sobretodo, divertirte intentándolo.

Lo principal de todo era conseguir sacar adelante los proyectos que se nos ponían por delante… Con decir que conseguimos representar «Miss Saigón» con escenarios móviles (al estilo costalero de semana santa, pero móviles al fin y al cabo) y con helicóptero incluido, ya dice bastante…
El caso es que allí estábamos todos involucrados. Ensayábamos Jueves y Sábados, pero gracias al «gusanillo» que nos supo meter Javi Malo (Mi querido amigo Pos… es lo que tiene haber sido el director, no?), nuestro director y miembro fundador junto con Cesar, hubo un momento en el que «respirábamos» Teatronamos los 7 días de la semana, las 24 horas del día… El resto de la semana era secundario, era la transición que debíamos vivir de un ensayo a otro, pero nuestra vida, la vida real de los miembros del grupo, comenzaba el Jueves por la tarde y continuaba el sábado a medio día… Estábamos todos deslumbrados con todo aquello. Y es que eramos cada uno de su padre y de su madre, pero todos estábamos en el mismo barco. Estábamos los que estudiábamos arte dramático un poco mas en serio, los que estudiaban otras carreras y las dejaron para probar suerte en «esto», los que siguieron con sus carreras aunque tardaron eternidades en terminarlos por culpa de «esto», las que entraron siendo unas niñitas de 14 años, con los ojos como platos viendo a aquellos viejos de «casi treinta» y trabajan ahora de «esto», los que entraron por amigos de amigos y que acabaron calando muy hondo, los que lo probaron y se fueron para hacer su propia andadura… Pero todos y cada uno de los miembros de Teatronamos tienen al menos una anécdota que contar y, como los tipos que no pueden evitar contar sus batallitas de la mili, así son los miembros de este grupo. Todos tienen alguna preparada y enlazarán una con otra y si te descuidas,  acabarás escuchando sin remedio como cupimos veintitantos actores en el «escenario» de «La Flauta Mágica» representando «Hair», ¡ojo! si sale esta anécdota debes saber que acabarán llevándote allí para que te maravilles por ti mismo del tetris que montaron… De como rebuscaban en los contenedores de basuras para la escenografía de Miss Saigón, de como alguno se abrasó un pie con los cigarrillos mal apagados en escena, de las galletas que se comían entre cajas y nadie salía a cambiar el decorado, de los miles de viajes y las borracheras de los sábados tras los ensayos que se convertían en domingos mañaneros… Pero sobretodo de la satisfacción que nos causaba el aplauso del público, aunque a veces solo fueran el grupo de las madreas asiduas, y el sentimiento de cariño que teníamos por lo hecho y entre nosotros. Y eso es señal de que aquella fue una época dorada para muchos de nosotros y como decía antes, causante de que ahora seamos como somos en muchos aspectos de nuestra vida.

Ahí tenemos a profesionales que llevan en sus venas algo de veneno de Teatronamos como Lourdes Zamalloa, Antonio Zancada, Laura González, Natalia Hernández, Pedro Espadas, Francisco Reyes, Inma Fernández, Kike Navas, Jesús Gago, Kuya Manzano, Javi Navares, Javi Pos y su estupendísima escuela Topanga, Olga Antúnez y su productora «Hechizo Producciones», y seguro que me dejo a alguno en el tintero y desde ya pido que me disculpe porque se me agolpan los nombres y los recuerdos…

Otros miembros de Teatronamos siguieron con su vida por otros derroteros no menos estimulantes y que son tan importantes como los que ahora son profesionales, Ana Prieto, una filmoteca andante y una actriz como la copa de un pino que se ha perdido el mundo!, Raquel, Ana Señán, Carmen Izaguirre, Carmen Belén, Pili, Isa, Javi Bueno, Alonso, Nerea, Israel (Cris), Laura Merlos, Charly, Miryam, Virginia, Leticia, Cesar, Juan, Rosi, Farath, Germán… Una lista brutal de personas con las que he compartido la que podría ser una de las etapas mas bonitas de mi vida.

Gracias Teatronamos por todos los momentos vividos, por haber hecho de mi esta parte de lo que hoy soy, de las ganas de contar cosas que tengo siempre, por inculcarme el amor por los escenarios, y sobretodo por todas y cada una de las personas que he encontrado desde que un sábado cualquiera entré en aquel local de ensayo a cantar aquello de… «Let the sunshine!!!!» (Wooojuouyeeee… Mierda, he vuelto a desafinar…)

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Personales

1000 GRACIAS!!!

Guau!!! No sé, estará estropeado el contador de visitas??? Ya van 1000!!! Si hace menos de dos meses eran 300 y ya estaba como loco… Bufff!!!

Muchas gracias a todos los que os habéis paseado por este rincón en algún momento y haber compartido conmigo vuestros comentarios o por lo menos un rato de vuestro tiempo, que ya es mas de lo que esperaba!

Yo seguiré por aquí, intentando mejorar, y si queréis venir de vez en cuando, os estaré esperando con los brazos abiertos, deseando compartir.

Mil gracias a todos los que me hacéis sentir la ilusión de seguir adelante.

Muchos besos y abrazos!!!!

Jose

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Gran Via Personales

Solo un pedazo de tus 100 años

– Papá, porfi, ¿podemos pasar por la calle de los carteles de cine grandes?… Así vemos las luces de navidad!!!

La ojos del padre resignado miran a su hijo y asiente. La madre se gira, le sonríe y le guiña un ojo. No tienen que pasar por allí, de hecho siempre hay un atasco de mil demonios, pero bueno… Al fin y al cabo solo pide ir mirando por la ventanilla del coche…

El niño, desde el momento que recibe el mensaje afirmativo de su padre, se sitúa entre los dos asientos del conductor y el copiloto y procura pestañear lo menos posible para no perderse nada de lo que ve por el parabrisas del coche, intentando retener las imagenes de esos enormes carteles que anuncian las películas y que él, que aún es muy pequeño no sabe ni de qué van,  ni quienes son sus intérpretes, se imagina las historias que cuentas esas películas…es lo mismo, no importa la realidad, porque siente una atracción extraña que le hace sentirse feliz mirándolos y ya está. El coche le muestra con detalle, gracias al tráfico lento, todas y cada una de las imágenes…

Un semáforo en rojo.

Una chica que está dejando atrás la adolescencia, lleva en una mano la Guía del Ocio y de la otra un niño que parece nervioso. Se paran frente a un escaparate enorme, lleno de muñecas de porcelana y de peluches de todos los tamaños, el centro lo gobierna un oso gigantesco a ojos del niño. Ella, que es su tía, le mira sonriendo por la ternura que le despierta las ganas de comerse todo con la vista de su sobrino.

– Cuando sea mayor y tenga mi casa- Le dice la tía al niño -Tendré una habitación llena de peluches como estos…

El niño levanta la vista, emocionadísimo con la idea de ir a casa de su tía y encontrarse una habitación con todos aquellos muñecos que tanto le están gustando, y eso que los miran cada vez que pasan por allí… No dice nada, solo asiente sonriendo.

-Bueno, ¿has decidido ya qué pelí vamos a ver? Luego de la pelí nos comemos una hamburguesa, ¿quieres?

Y el niño, abre aún mas los ojos y asiente muy exagerado para demostrar que eso es lo que convierte esa tarde en el plan perfecto. Su tía, los peluches, el cine y las hamburguesas!!! ¿Quién puede desear algo mas? ¡La vida es genial!

En ese mismo escaparate hay un chico con una mochila, tampoco resiste el quedarse mirando el escaparate cada vez que pasa por ahí. Va con el tiempo pegado, pero es casi un ritual el mirar ese escaparate y caminar con los ojos hacia arriba, mirando los carteles de los cines y pensando qué tal quedaría su nombre en uno de ellos. Sigue caminando y llega a uno de los antiguos portales de madera que visten la calle, mira el expositor de la entrada, es de una tienda de pelucas y postizos que hay unos pisos mas arriba de la escuela de teatro a la que va, y una cabeza mecanizada le da la bienvenida levantando la peluca a modo de saludo, como si se quitara el sombrero… aunque a veces él piensa que parece que lo que se le levanta es la tapa de los sesos… Se pierde dentro del edificio. No es el único que lo mira, todo el que pasa se detiene un momento y sonríe con extrañeza.

Incluso desde una ventana del edificio de enfrente se puede ver a un hombre de mediana edad mirándolo, pero sin reparar en lo que mira, está hablando con su hijo por teléfono.

– La película que están poniendo es… La «sinrenita»…

– Qué dices papá! Será «La Sirenita»!!! jajajaja- Ríe el chico por la confusión de su padre.

– Sí, eso- Acto seguido cierra la cristalera para aislarse del ruido del tráfico que hay abajo, en la calle. Se despide de su hijo y queda por un instante mirando el alboroto que causa tantas retención de coches…

Un estreno de alguna película o de alguna obra de teatro nueva. Abajo, en la calle, entre la multitud se encuentra un joven, caracterizado como uno de los personajes de la obra para promocionar lo que dentro ocurre. Interactúa con los curiosos. Por dentro está muy nervioso, es muy excitante representar algo frente a todo esa gente y que ellos le miren y se diviertan con él… Ojalá pronto sea otro el que se vista de su personaje y quien esté dentro del teatro sea él mismo representando un gran papel. Se pierde entre la masa de personas que le rodean, disfrutando, esto le llena…

Un grupo de personas han cortado la calleºy gritan como locos «NO A LA GUERRA». Se sientan en el asfalto, muy tensos, pero se sientan «NO A LA GUERRA» A lo lejos se oyen las sirenas de la policia y varios furgones atraviesan a toda velocidad la calle peatonal que da acceso a la avenida donde están los manifestantes «NO A LA GUERRA». Estos permanecen mirando a todos lados mientras siguen con la protesta «NO A LA GUERRA», un zumbido ataviesa el aire y un sonido metálico golpea cerca de ellos, todos miran hacia el mismo lado «NO A LA…» … silencio… una estela de humo ha quedado dibujada en el aire y finaliza en una humareda viva que se despliega a toda velocidad, sirenas, luces, chillidos y al instante varios zumbidos mas, seguidos de los sonidos metálicos y sus estelas que rompen  la protesta, todos los manifestantes salen a la carrera despavoridos, en todas direcciones. Entre ellos una chica y un chico agarrados de la mano para no perderse. Corren como locos calle abajo.

– ¡¡¡Carmen, no te sueltes!!!- Dice el chico sintiendo que sus piernas son de gelatina, pero sorprendido por como siguen corriendo, a pesar de no sentir ni el asfalto bajo los pies. Nada va a hacer que suelte a su amiga, aunque su brazo comience a medirle casi dos metros…

– ¡¡¡Corre que los tenemos justo detrás!!!- Apremia la chica a su amigo, entre miedo y risa nerviosa por la excitación del momento. Con el corazón en la boca. Mientras ve que detrás de ellos están los furgones con sus luces destelleantes y sus sirenas, seguidos de policias a pie lanzando pelotas rabiosas y botes de humo.

Entre los peatones que pasean ajenos a todo esto hay dos chicos que se miran, uno sonríe al otro, que tiene cierta expresión tensa en su cara. Intenta sonreir, pero lo que le sale es solo tensión… El otro le tiende una mano y el chico tenso accede a darle la suya, suspira nervioso y le da un beso en los labios. Pffff!!! La tensión se va. ¡Esto es vida! ¡Se siente tal como es! No ha sido tan complicado ¡y nadie les mira! ¡Y tiene ganas de bailar abrazado a su novio! Porque ya puede decirlo sin sentirse extraño. Se pierden por las calles adyacentes, la ciudad se los traga como a los demás.

Un ángel en lo alto de un edificio, a veces protagonista de miradas y siempre testigo de lo que acontece en los alrededores, es fotografiado por un hombre que, aún siendo hijo de esta ciudad, le gusta salir a pasear con su marido y descubrirla día tras día como si nunca hubieran estado ahí. Los dos se unen a la muchedumbre llena de banderas multicolores que canta, baila y se muestra tal cual es. Un beso en los labios y una mirada a la cuesta que se alza frente a ellos. Llena de personas anónimas, de edificios que contemplan la vida que ha pasado, que pasa y que permanecerán ahí después de que aquel coche con el niño mirando luces y carteles pase, de que la tía y su sobrino regresen a casa tras una tarde de cines. De que el estudiante de teatro termine sus clases. De que el padre regrese a casa con su hijo. De que el actor decida que hará con su carrera. De que los amigos que se manifestaron contra la guerra se rían entre cervezas y lo guarden como un gran recuerdo. Que los novios sigan su camino. De que el hombre y su marido contemplen las nuevas capturas de su cámara, satisfechos de saberse conquistadores de su propia realidad.

En definitiva, La Gran Vía podría decirse que también es La Gran Vida!!!… Mi vida.

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Lloyd Webber musica musicales Personales

Un regalo por tantas visitas!

Muchas gracias a tod@s!!! Ya van mas de 300 visitas! Me parece increible el interés que habéis demostrado! Es un lujazo saber que entráis de vez en cuanto y os asomáis por aquí! Gracias por tantas palabras de apoyo!!!
Espero seguir adelante y mejorar para que podáis seguir diciendo que disfrutáis, que al fin de cuentas, es de lo que se trata!
Como regalo os paso este vídeo porque es algo precioso que me descubrió mi amigo Pos y me encanta poder compartirlo con vosotr@s! Espero que os guste tanto como a mi. (Quizá si no te van los musicales, te de un poco igual…)
Seguimos quedando en el entreacto para charlar!
Muchos besos!!!

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Cine Libros Moix Personales

«Teresín», mi abuela y yo


«¿Tienes algo de ‘Teresín’?» Esta frase la he oído hasta la saciedad de boca de mi abuela Pepa. Y es que, desde hace mucho tiempo y quitando lo familiar, «Teresín» ha sido un nexo de unión entre mi abuela Pepa y yo. Algo de lo que charlar largamente.

Cuántas horas hablando sobre «Teresín», eh, abuela?
Y cuanto ayudó «Teresín» a que mi abuela me entendiera desde otro aspecto fuera de mi «nietez palpitante»!

Ah, perdón, qué quién es «Teresín»? Es la manera particular que tiene mi abuela de llamar a Terenci Moix! Mi amiga Ana me lo descubrió, me dio a leer «El beso de Peter Pan» que pertenece a la trilogía del «Peso de la Paja» y ahí me quedé atrapado dentro de su universo, en su cotidianidad, pensando que de alguna manera pertenecía a su familia; viajando con él por el Nilo, siendo uno mas dentro de sus historias del antiguo Egipto y vivir una de esos apasionados romances; deseando que alguna vez hubiera escrito sobre mi diciendo que era uno de sus «Inmortales del cine»… Y es que leer sus novelas o sus ensayos era caer en un trance que envolvía toda mi vida. Mientras tenía uno de sus libros entre manos, fumaba uno de sus cigarros, comía en su universo, dormía entre sus brazos, reía en su círculo, soñaba con viajar donde él iba… y así es como un verano mi abuela, aburrida de hacer crucigramas en la playa y aprovechando que yo estaba en el agua, me quitó el libro que estaba leyendo y ¡zas! Terenci se la quedó a ella también!

«Las memorias del Peso de la Paja» nos las bebimos a la vez y comentábamos las andanzas, nos reíamos juntos, nos entristecían los episodios mas dramáticos y casi creíamos ser íntimos de «Teresín». Y es que yo creo que existe cierto paralelismo entre su vida y la nuestra; nosotros somos una familia que parecemos sacados de una especie de sainete; si se nos mira con cierta distancia, realmente se nos ve como personajes inventados y no como seres humanos reales, y yo creo que eso es lo que nos pasó a mi abuela y a mi, que encontramos el lugar justo donde vernos encajados e identificados. Si hubiéramos podido, hubiéramos hecho las maletas y nos hubiéramos colado en uno de sus libros para quedarnos a vivir porque la verdad que se estaba «agustito». Mientras mi abuela se dedicaba a perseguir por las calles de Barcelona a «Teresín» niño y charlar con toda la vecindad, yo me marchaba con él al cine, a Londres y a explorar nuestra sexualidad.

Sin querer igualarme a Terenci, pero yo creo que había muchas similitudes entre él y yo, su pasión desmedida por el antiguo egipto, desde muy pequeño siempre me atrajo esa cultura y en él encontré el compañero apropiado para esos viajes; después estaba el cine, cuántas películas he descubierto gracias a él, a sus recuerdos, a sus recortes, a sus personajes que poblaban su mitología cinematrográfica, amaba tanto el cine que era imposible no sentir ese entusiasmo… y como digo, él nos acercó tanto a mi abuela y a mi que mas que familia, nos sentíamos amigos. Y es que cuando salía por la tele, en alguna entrevista, nos llamábamos para que el otro lo viera también. Como cuando un amigo sale en la tele y avisas para que quien lo conoce lo pueda ver… y cómo nos preocupamos cuando enfermó tantísimo! y nos alegramos cuando salió de aquello!!! y el vacío imposible de volver a llenar que nos dejó cuando partió… «Teresín»…

No puedo borrar de mi mente su sonrisa entre pícara y dulce, esa forma de hablar de sus mundos, tan sencilla y a la vez llena de ese conocimiento que mas que verse, se intuye, y del que tanto apetece aprender.

Nos hubiera encantado haberle podido conocer, aunque solo fuera por un momento. Seguro que se hubiera reido cuando mi abuela, con todo su desparpajo, le hubiera dicho: «Me encantas, Teresín». Me hubiera gustado una foto de los tres, «Teresín, mi abuela y yo», pero bueno, aún mi abuela me dice a veces «Oye, tienes alguna cosa por ahí de Teresín» y a mi me entra una ternura…

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Personales

FELICIDADES… Aunque ya no estés…

Amiga, desde mi rincón te mando un besito allí donde te encuentres, porque aunque ya no estés, permaneces en el corazón de todos los que te queremos. Antes que recordarte por el día triste de tu partida, prefiero dedicarte unas palabras en este, que quizá sea un día, por decirlo así, algo mas alegre…
Cuando nos presentaron te lo dije, pero como momento bonito lo escribo aquí: Tu nombre fue el primero que se me quedó de todos mis amigos argentinos y es que me recordaba a uno de los personajes de «All about Eve», una de mis películas favoritas… Margot… después ya te quedaste por siempre a vivir en mi corazón…
Aunque ya no estés… Feliz cumple, amiga!

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Glee musica Over the Rainbow Personales Series de tv

Somewhere Over the Rainbow


Porque siempre me ha acompañado, quienes me conocen lo saben, y porque tiene ese punto de luz y nostalgia que siempre me ha emocionado.
Esta versión está tocada por dos miembros del reparto de la serie Glee… Ya hablaré de ella. Ahora solo cerrad los ojos y dejaos llevar. Son solo dos minutillos, hacedme caso, os va a gustar.

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Cine de barrio


Parecerá una tontería, pero el Domingo pasado cuando estaban echando en la tele «Pretty Woman» por enésima vez, me vi transportado al pasado. De repente me encontré en la rampa que bajaba de la calle a la entrada del cine que había cerca de mi casa… Ahora es un «Ahorra mas»… Vi con toda nitidez el cartel de «Próximos estrenos» y debajo el poster de una tal Julia Roberts con Richard Gere, ella sonriendo y tirando con chulería de la corbata de él…
Ufff!!! Qué momentazo!!! No, no por la peli… Lo digo por poder recordar algo tan enterrado en la memoria como era ese cine, el famoso cine «Las Margaritas»!!! Famoso en mi pueblo, claro!
Para cuando se estrenó la película, ya había vivido muchas cosas en ese cine, esas tardes de sábado y domingo, mis amigos, el olor de las palomitas, las aglomeraciones para ver los estrenos, las pelis de serie B y hasta Z que me he podido tragar y que forman parte de mi imaginario particular…
No recuerdo muchos cines tan grandes como aquel… al menos en mi mente… La verdad es que no he querido entrar en ese supermercado nunca. Casi es como violar un recuerdo, ver ese local con esa luz brillante que lo desvela todo y esos estantes que seguro están donde antes estaban las butacas… o peor aún, que se hayan convertido en un garaje de cemento… No, creo que nunca querré entrar ahí… Prefiero engañarme y hacerme la ilusión de pensar que, aunque esté el cartel del supermercado, dentro aún sigue todo en su sitio. Casi como si fuera un cine clandestino…
Recuerdo que yo siempre me sentaba en la fila 7, me dio por ahí! Todos mis amigos sabían que si llegaban tarde, me encontrarían ahí sentado. No había pérdida. Era como algo especial, encontrar hueco en esa fila, MI fila.
Me acuerdo que la única vez que no pude sentarme ahí fue el día que se estrenó… «Cocktail»!!! Jajajajaja En serio!!! Todo un acontecimiento, sí, señor! Medio pueblo como loco por ver esa película. Recuerdo la entrada del cine taponada, algún desvanecimiento… Aunque esto no sé si mi imaginación lo ha puesto de su propia cosecha… Todos a tortas por conseguir una entrada de sesión sin numerar… Una semana, desde que pusieron el cartel en Próximos Estrenos, esperando que se estrenara… hasta que la vimos y creo que nadie volvió a hablar mas de ella!Jajajajaja
Según escribo esto me ha pasado algo curioso. De pronto me ha venido un olor a palomitas muy especial, lo juro!… No, no son como las de ahora, las de antes olían diferente; casi podías saboreabar la sal que tenían antes de comprarlas… recién hechas? No recuerdo, solo sé que ese olor se quedará siempre en el recuerdo, como algo que no sabes describir con palabras… Te tentaban para que sacaras las monedas de la vuelta de la entrada para comprar una bolsita y una coca entre varios amigos… De ahí, a mi fila 7… Me acuerdo que en la pantalla enoooorme, había un pequeño desgarrón, jamás lo arreglaron. Todas las semanas estaba ahí, esperándonos en la oscuridad. Se apagaban las luces y con el anuncio de Movierecord, de los Salones Arisoles y la discoteca Jimena… ¡zas! el desgarrón perenne toda la película! Junto con esa imagen ya desgastada, de copia pasada una y mil veces antes de caer en ese cine, con mucho grano y sonido crujiente, a veces Stereo y a veces mono… A mi me daba lo mismo, estaba feliz ahí sentado en la oscuridad, viajando a donde tocara esa semana…
Buah! cuántas películas! Qué divertido era aquello! La tensión y el nerviosismo de saber si nos dejarían pasar a ver algo de mayores de 13 años… La boca seca cuando comprábamos las entradas y pasamos al lado del portero, habría que habernos visto! Qué caras! Siempre procurábamos vestirnos mejor para aparentar ser mas mayores y que no hubiera problemas… cosa que jamás pasó, si muchas veces nos tendrían que haber pagado a nosotros por ver alguna de esa pelis! jajajajaja
Tantos detalles, pero ¿sabes?, no recuerdo cuando dejé de ir… Simplemente, no volví mas… Supongo que mi abandono sucedió en el momento en el que me dejaron entrar en los pubs y en las discotecas. No es que dejara de ir al cine, pero ya iba a los que estaban en el centro, a los minicines. Aquel, el cine de Las Margaritas, ese era un cine para «pequeños», y ahí se quedó, las palomitas, el desgarrón y mi fila 7… Todos enterrados bajo ese supermercado… Viviendo solo por un momento en mi recuerdo del domingo pasado, cuando me encontré de nuevo con 14 o 15 años, mirando el poster de esa peli con título en inglés de una tal Julia Roberts (Leído Julia, no Yulia)

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Personales Teatro

A los que pudimos ser y no fuimos…


Te acuerdas que nervios? lo «mal» que lo pasábamos el día de antes del estreno? Madre mía! Qué tiempos aquellos!
El tiempo de estudio para aprenderte las líneas de tu papel… Las repeticiones, los cortes y las vueltas a empezar, los momentos en blanco… Los sinsabores de no conseguir salas donde ensayar, donde poder estrenar… Madre mía! Qué tiempos aquellos!
Haz tú las fotocopias, que yo me encargo de hablar para organizar los horarios… Podré con ese personaje? Vendrán todos el día del estreno?… Madre mía…
No, estos recuerdos no me hacen pensar que aquello era duro… sí, lo era, pero teníamos fuerza para poder con ello, verdad? Esto no hace que uno deje de pensar en lo que pudimos ser y no fuimos… Siempre queda el pensamiento que dice: «Si hubiera aguantado un poco mas, hubiera llegado?» «Si hubiera ido a aquel casting al que algo me hizo no ir, me hubiera llevado a llegar?»… Bah! Tontos pensamientos! Si no llegamos fue porque no teníamos que ir y nos marchamos a otro lado, no? Por ejemplo aquí, donde estoy… y feliz.
Todo esto en realidad lo escribo porque aún soy esa polilla que tanto ama la luz de un escenario y revolotea alrededor, quizá no encima de las tablas, pero si alrededor… En el patio de butacas, con hambre de sentimientos ya escritos, con un brillo emocionado cada vez que se apaga la sala y se encienden los focos. Aún sale ese nervio de antes de decir la primera frase, sufro con vosotros, aplaudo, y casi hago mío vuestro saludo. Porque os valoro y os quiero, porque sois parte de mi alma, porque si vosotros no existiérais, no tendría los sueños que tengo. Quizá sería menos humano.
A vosotros, los que pudisteis ser y lo sois, cuidad de la profesión. Que aparte del público de a pie, estamos «los otros»; los que os soñamos y sabemos como es eso que nadie mas ve; los que os miramos quizá excesivamente críticos, pero de una manera tierna porque dentro de nuestro corazón también bombea sangre tragicómica, con olor a pintura y serrín de teatro y maquillajes de camerino. Los que pudimos ser y no fuimos os agradecemos que sigaís ahí. Os queremos.

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musica Personales Zamalloa

ARRIBA, ZAMALLOA!!!

El viernes por fin se estrenó el «Talent Show» (Creo haber oido que se dice así) Cántame como pasó… Mas allá que me haya gustado o no el programa y las opiniones que tenga al respecto, esta nueva publicación es para dar mi apoyo a una de las concursantes. Lourdes Zamalloa.
No puedo no apoyarla si llevo media vida con ella! Compartiendo escenario, cuando comenzaba, y mil cosas mas! Lourditas!!!! Ahora mas conocida como ZAMALLOA (Por qué? No entendí que la llamen por el apellido, si no hay mas Lourdes… No sé si es cosa suya o del programa…)
Me tiene encandilado, esa sonrisa, esa fuerza en el escenario. Como fue controlando el tempo de su canción, como comenzó muy comedida y según crecía el ritmo ella iba dando mas y mas de sí misma. Esa sonrisa que te envuelve, que te hace mirarla atontado y… esos ojos!!! Ese brillo tan especial, esa luz que desprenden, destila ilusión por todos lados. Hay como una chispa dentro que te hace pensar que esa mirada, en el momento de la interpretación, es solo para ti. Y por supuesto la voz! Yo que he tenido oportunidad de escucharla y verla en diferentes momentos, puedo decir que a mas de uno le dejaría pasmado, tiene una voz con una personalidad única, puede ser desde una princesa Disney a una mujer de armas tomar y es que esa voz acompañada de sus ojos, de nuevo ellos!!!, pueden darte lo que sea necesario para que te creas lo que ella quiera interpretar en ese momento.
Ole, mi Lourdes!!! Haces que nos sintamos tan orgullosos de ti…
No sé si ganarás, si llegarás a ser Mercedes en este musical o no, solo sé que hagas lo que hagas siempre vas a tener a mucha gente que te admiramos y te queremos y eso no lo pueden decir todos. Y es que nos haces disfrutar tanto cuando estás encima de una escenario, que no tiene precio.
Por cierto, el que no se haya unido aún al grupo que se ha creado para apoyarla, que lo haga inmediatamente, os dejo el enlace: http://www.facebook.com/home.php?#!/group.php?gid=112791268743175
Lo tuyo si que es puro teatro, Lourdes!!!

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