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El Loco Sueño de Una Noche de Verano

Título:

El Loco Sueño de Una Noche de Verano
Lugar
Teatro Arenal.
Elenco:
Alberto Árcos (Puck)
Carmelo Peña (Oberón)
Laura Soría (Titania)
Rafael Estepa (Lisandro)
Ainhoa Tato (Hermia/Flor de Guisante)
Chechu Moltó (Demtrio/Batuta)
Fanny Sánchez (Elena/Flauta)
Koldo Ribote (Yoyo)
Marina Hodgson (Duquesa)
Fernando Martín (Duque)
Versión y Dirección
Carmen Galisteo.
Hacía mucho tiempo que no iba a ver un infantil, tenía ganas de llevar a mis primillos a ver algo. Ya que el primo mayor es un teatrero empedernido, hay que comenzar a meterles el veneno y llevarles a ver cosas, acordes a su edad, pero que les comiencen a estimular las ganas de ver teatro.
La oferta en la capital es muy amplia, pero hubo una función que prevalecía por encima de las demás por un tema de debilidades. «El Loco Sueño de Una Noche de Verano», versión infantil del clásico de Shakespeare, fue la elección.
Los niños iban entusiasmados con la idea de ver una historia de duendes, hadas y conjuros mágicos. Aunque confieso mi temor a que el enredo que se crea con los humanos de la historia, les pudiera perder en la historia. Nada mas lejos de la realidad, la versión de Carmen Galisteo resuelve muy bien y abrevia todo de una manera que, sin dejar de contar la historia, todo se comprede sacando la esencia a este clásico.
Cuando pensé en escribir esta crónica, pensé que, ya que está hecha para ellos, que fueran mis chicos los que me guiaran y me dijeran qué son las cosas que mas les llamaron la atención.
Destacaron la escenografía que, aunque sencilla, a los chicos les llama la atención. Eso de encontrarse con un libro gigantesco que sirve de decorado, les gustó. Pero lo que mas les gustó fueron las canciones, yo los contemplaba en la oscuridad e inconscientemente se les iba el cuerpo, ¡se movían al ritmo sin quererlo! Al igual que con los momentos de lucha, se inclinaban hacia adelante sin pestañear, y estaban divertidamente nerviosos viendo como Puck se confundía con los encargos del rey de los duentes o siendo partícipes de los conjuros con los que Oberón les instaba a repetir con él para que fueran realmente eficaces.
Cuando salimos les pregunté qué personajes les había gustado mas y, como no podía ser de otra manera, les encantó el Puck de Alberto Árcos y el hada Flor de Guisante de Ainhoa Tato, al igual que se reían mucho con la Duquesa de Marina Hodgson y su aire pijo; aunque cuando a la salida se encontraron con los personajes para saludarles en persona, no dejaban de mirar a todos, deslumbrados. Y si eso sucede es porque el trabajo de todo el elenco ha estado bien. Confieso que yo también me divertí mucho.
Así que si alguien piensa que a sus pequeños les puede gustar ver esta obra, que no lo dude. Ellos van a pasar un rato muy divertido y para los adultos es muy agradable ver como ellos se quedan embobados ante lo que sucede en escena. Eso sí, ya solo estarán este próximo fin de semana…
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Y así pasó 2011…

“En Un Entreacto” no puede resistir la tentación de, llegado el final del 2011, girar la cabeza y mirar hacia atrás. Contemplar la larga trayectoria de espectáculos vistos y disfrutados; así que voy a dejarme caer en el tópico y hacer un resumen de todo lo que nos ha traído este año a nuestros ojos de espectador.

Enero fue un mes de lo mas variado, empecé el año viendo a la maravillosa Natalia Millán en “Cinco Horas con Mario” que me fascinó; me reí con “Rumores” y disfruté, a pesar de lo accidentado de la función, de  “Mas Allá del Arco Iris”… También es cierto que salí odiando un poco mas a ese público mal educado, ruidoso y molesto que piensa solo en si mismo y  que cada vez se prodiga mas en las salas…
En Febrero dijimos adiós a la maravillosa Florinda Chico y me cautivó Natalie Portman con la enfermiza “Cisne Negro”.
En Marzo el glamour dejó de brillar un poquito mas cuando la Taylor se apagó. Supe que algunos “locos” preparaban un homenaje a Sondheim y “En Un Entreacto” se asomó por Facebook (aprovecho para dejaros el enlace y si aún no os habéis hecho fans, podéis remediarlo en este mismo momento jeje) En Un Entreacto en Facebook

En Abril se nos fue la grandeza de María Isbert… Tuve mi primera aparición en la cada vez mas y mas interesante revista “El Nuevo Diluvio Magazine”, oportunidad maravillosa que me brindó Carlos Rivera (¡Gracias!). Fue también el mes de los recitales: Primero saboreé el exquisito “Broadway Baby”; homenaje a Sondheim visto en la Sala Galileo Galilei, y días después asistí al estreno absoluto del fenómeno de la temporada, “Poker de Voces”, al cual no pude resistirme y pasadas unas semanas repetí. En cine cometí el error de pagar por ver esa horrorosa versión de Caperucita Roja “acrepusculada” y descubrí esa joya que es “Héroes” de Pau Freixas(Imprescindible, sin lugar a dudas)

En Mayo cumplimos un añito como blog y decidí celebrarlo a lo grande y con novedades. El mayor regalo que podía tener se cumplió, Gerónimo Rauch apadrinó el blog y accedió a ser entrevistado por “En Un Entreacto”, ¡todo un lujo y un honor! Además disfruté de “Pegados”antes de que se marcharan de Madrid… Confieso que sus canciones ¡me tienen enganchado!
Junio fue el mes en el que asistí por primera vez a una zarzuela, “La del Manojo de Rosas”, y aún no tengo muy clara mi opinión sobre este género… “El Rey León” iba tomando forma y anunciaban que se iba a estrenar “Hair” en Madrid, pero lo mejor que tuvo este mes fue poder asistir a “RENT en Concierto” en el Teatro Coliseum. Momento mágico donde los haya. Y es que Madrid pide a gritos que este musical vuelva a pasearse por la Gran Vía.
En Julio quien se prestó a ser entrevistado por “En Un Entreacto” fue, el casi omnipresente, Víctor Conde. Una interesantísima charla que nos descubrió la visión de un director al que hay que seguir muy de cerca. Carlos Rivera me volvió a invitar a su revista, donde hablé de nuestra Gran Vía y de cómo, poco a poco, se va pareciendo mas a sus hermanas mayores. Telakatola nos sorprendió muy gratamente con el montaje de “Tick Tick… Boom!” en el vestíbulo del Lara y asistí a las muestras de fin de curso que nos regalaron Metrópolis C.E. y Topanga Taller Teatral.
Agosto fue un mes tranquilo. Únicamente ví la muy complicada “La Caída de los Dioses” de Tomaz Pandur y seguí atentamente, a través del blog creado para la ocasión, el valiente periplo americano de Alex O’Dogherty llevando un espectáculo por salas pequeñas de los E.E.U.U.
En Septiembre hice un paréntesis. “En Un Entreacto” también necesitaba unas merecidas vacaciones, eso sí, sin faltar a nuestra cita con Almodovar y “La Piel que Habito”, una cinta que levantó mucha polémica y que a mi personalmente me dejó hipnotizado e incluso puedo decir que algo noqueado.

En Octubre, ya incorporado a la temporada teatral; tuve la ocasión de poder ver el estreno de un nuevo montaje de “Pedro y El Capitán” dirigido por J.L. Sixto con Javi Posadas y Daniel Busquier. “Shreck, El Musical”, al que puedo calificar como mi decepción de la temporada  y el muy esperado, por mi parte, estreno de “Hair”.
En Noviembre por fin pude ir a ver “Crimen Perfecto” que me sorprendió muy gratamente, un trabajo meticuloso de mi admirado Víctor Conde. El regreso a los escenarios de una gran amiga en “Como si jamás hubiese dicho Adiós” y el que pienso es el MEJOR montaje, con diferencia, de este año: “Juicio a una Zorra” con una Carmen Machi insuperable.
Y ahora, en Diciembre, he podido asistir a dos espectáculos que esperaba con muchas ganas y con desigual resultado, “Macbeth” de Ur Teatro, que me dejó ciertamente frío, y “Purgatorio”con Carmen Elías y Viggo Mortensen, del que no esperaba mucho después de tanta mala crítica y del que ,sin embargo, saqué muchas cosas positivas. y finalmente despidiendo el año con carcajadas viendo «Concierto de una Orquesta de Verano» (Chicos, os debo una crónica)…
Un año plagado de muchas y variadas propuestas, pero que se despide con un sabor bastante agrio dentro de la profesión; con todos esos recortes, impagos y desplantes que están ocurriendo y que están saliendo, por fin, a la luz. Algo que pone en peligro la estabilidad de muchas compañías, de muchos profesionales y de nuestra vida como espectadores amantes del teatro.

Desde “En Un Entreacto” lanzo un deseo, quizá algo ingenuo, para que estos problemas se vayan solucionando con la honestidad de los organismos que están poniéndolo tan complicado, ¡que se impliquen mas intentando inculcar el respeto por el arte! Señores, ¿qué mundo nos espera si pisoteamos la cultura de esta manera? (En breve me lanzaré a escribir un artículo mas extenso sobre este tema, creo que lo merece)
Crucemos los dedos para que, al menos, se inicie un periodo de entendimiento y se pueda remontar el vuelo…
No es fácil, pero todo comienzo nace de una buena intención…
Desde «En Un Entreacto» os deseo un año lleno de felicidad a todos los niveles y os doy las gracias por pasearos por aquí tanto como lo hacéis. Es muy bueno saber que estáis ahí y me da fuerzas para seguir un año mas, intentando mejorar y seguir «teatreando» con vosotros.
¡FELIZ 2012!
¡¡¡Nos vemos en los teatros!!!
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Abuín Espadas Inma Fernández Israel López Lloyd Webber musica musicales Sergio Marló Sondheim Teatro Teatro Prosperidad

Como si jamás hubiese dicho Adiós

Título

Como si jamás hubiese dicho Adiós.

Lugar
Teatro Prosperidad.

Elenco
Inma Fernández.
Jazmín Abuín Janeiro.
Sergio Marló.
Pedro Espadas.
Israel López.

Piano y arreglos musicales
Alberto Alejandre.

Luces y Sonido
Luis Férnandez.

Dirección y Guión
Antonio Rodríguez.
Inma Fernández.

La verdad, es complicado hablar del espectáculo montado por un amigo. Conocer de cerca el esfuerzo que supone poner en pie un proyecto sacado de la nada por uno mismo, hace que a veces no puedas ser objetivo o te excedas siendo crítico. Conoces demasiado bien lo que se cuece y eso hace que no puedas mirarlo con mucha distancia… Pero tiene su lado positivo y es que sabes de los motivos, de las razones de porqué todo es como es y no como pudiera haber sido.
Este es el caso del espectáculo que vi el pasado Lunes día 28 de Noviembre en el Teatro Prosperidad de Madrid. «Como si jamás hubiese dicho Adiós» es un espectáculo montado por Inma Fernández, actriz y cantante que vuelve a la cartelera de Madrid tras bajarse del escenario de «Peter Pan» hace ya un par de años y pasar una temporada formándose en Londres.
Inma nos ofrece un montaje inspirado, de alguna manera, en los shows conmemorativos al estilo de las grandes Divas. Ella en escena, tal cual es, e invitando a subir a amigos para que la acompañen interpretando canciones elegidas para la ocasión, ofreciendo una velada «Hecha para amigos y con amigos», como bien dijo ella.
El recorrido escogido por Inma nos lleva desde Andrew Lloyd Webber a Sondheim, navegando por musicales como «Chicago«, «Dreamgirls«, «Sunset Boulevard» (de donde proviene el título del espectáculo), pasando por «Cats» o «A little night music«, por citar los musicales que mas pueden sonarnos a todos nosotros. Como decía mas arriba, en el escenario la acompañaron cuatro amigos suyos, Jazmín Abuín, que junto a Sergio Marló, fueron los dos descubrimientos de esta velada y Pedro Espadas e Israel López, dos voces que llevan girando con Inma desde hace mas de 15 años y siempre es un placer tenerles presentes.
Momentos a destacar, el dúo con Jazmín Abuín interpretando «All that Jazz» donde mezclan estrofas en castellano con otras en inglés, creando un momento juguetón entre ellas y dándole cierto toque humorístico. También me gustó la versión de «Macavity» donde francamente vi a Inma muy cómoda y el público lo disfrutó. Ojalá algún día se plantee hacernos un espectáculo centrado en canciones con un toque mas cercano al blues y al jazz. ¡Al menos en mi imaginación yo lo disfruto hasta el punto de salivar!
También me gustó «Un Mundo» de A songs for a new world interpretada por los cinco cantantes. No dejo de mencionar el broche final cuando una Inma emocionada nos regaló su versión de «Send in the clowns«.
Si bien el espectáculo en general me gustó, también digo que hay cosas que podrían haberse pulido… Quizá haberlo guionizado mas le hubiera dado cierto peso y tranquilidad en las transiciones. Noté algo de prisa por entrar a cantar y eché de menos el tener a Inma en el escenario hablándonos de su retorno, del porqué de esas canciones escogidas para su vuelta a los escenarios, que nos hablara de las sensaciones que le provocaba estar ahí arriba con sus amigos, ofreciéndose a nosotros… Inma no solo es cantante, es actriz y eché en falta un poco mas de lo segundo. Lógicamente nada es redondo la noche de un estreno, los nervios, los imprevistos… ¡Qué voy a contar a todos aquellos que viven sobre los escenarios!, pero si hay suerte y salen mas actuaciones, estoy convencido que estos aspectos quedarán resueltos.
Tengo la suerte de conocerla y sé que lo de anoche tan solo fue una pincelada, un toque de atención para decirnos que vuelve, que esto solo ha sido el comienzo de todo lo que nos va a ir dando de ahora en adelante y lo vamos a disfrutar muchísimo. ¡Estad atentos!

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Bocanegra Coliseum Daniel Anglés Forriols Hair Joan Vázquez Lucía Jiménez McDermot Momó Cortés musica musicales Quiogue Rado Ragni Teatro Tony Bernetti Virumbrales Zamalloa

Hair

Quien haya ido siguiendo este blog sabe mi especial cariño hacia este musical y quien no, para no parecer muy pesado y repetitivo, le cuento que fue el primer musical amateur que hice; el que me metió el veneno de los musicales en el alma. Ya lo conocía de antes y lo adoraba, pero si a eso le añado que montarlo con Teatronamos fue lo que me puso en el camino por el que ando actualmente, no sería exagerado.

Ahora todos comprenderéis las ganas que tenía de poder disfrutarlo en la Gran Vía, casi podría decir que era un sueño… Bueno, en el sueño yo estaba encima del escenario, pero con mi voz quizá ese sueño se hubiera convertido en pesadilla para otros… El caso es que ya he podido vivir la experiencia «Hair» en vivo y en directo, ¡con un montaje profesional!
Esta versión que ha llegado al Teatro Arteria Coliseum de Madrid está dirigida por Daniel Anglés y, para quien no lo sepa, nos cuenta la historia de Berger, Claude, Sheila y los miembros de una tribu hippy que vive en Central Park a finales de los años 60. Nos hablan de sus ideales, de su forma de vivir, de su visión de la guerra de Vietnam, sus miedos, sus ilusiones… Todo a través de canciones originalmente compuestas por Gerome Ragni, James Rado y Galt MacDermot.
El montaje está basado en el trabajo de los actores, que a penas salen de escena. Siempre se encuentran en alguno de los rincones del escenario o del patio de butacas; esto hace que el público siempre esté implicado en la trama, sintiéndose un miembro mas de la tribu. La escenografía a penas varía en las dos horas y media de función, sin embargo, gracias a las coreografía de Esther Luengo y el diseño de iluminación, todo posee un gran dinamismo. Daniel Anglés ha hecho que alrededor de la acción principal siempre haya subtramas que se desarrollan en silencio, aportando una autonomía a la función que hace que tengas la sensación de que si repites, ya no volverás a ver lo mismo que estás presenciando en ese momento. Eso hace sentir que «Hair» vive y respira por si mismo.

Es cierto que este musical no va a convencer a todo el mundo. Quien pretenda que le cuenten una historia con diálogos y situaciones que vayan avanzando en el tiempo, van a quedar decepcionados. Y sobretodo quien vaya pensando en la versión que hizo para cine Milos Forman, va a salir muy confuso. La historia transcurre a base de números individuales, los personajes plantean y las canciones florecen. Cuando esto sucede, pasamos a un nuevo momento, a una situación diferente y así hasta que uno se da cuenta de a donde nos han querido llevar, encontrándonos con el desenlace de la función. Se podría decir que es mas una obra de sensaciones que de tramas. A mi, como digo, sí me gustó. Me transmitieron la ilusión y la rebeldía (Que ahora queda entrañablemente inocentona) del momento y vibré con ellos. Disfruté del rato que me hicieron sentir como uno mas de la tribu.

Eso sí, tengo algunos «peros», uno son  las pelucas; hay algunas que dejan mucho que desear como creibles y creo que es algo que se debería haber cuidado mas, teniendo en cuenta el musical que es, ¿no?
El segundo es el sonido, hay algún micro que aún falla y eso, quieras o no, al notarlo el público, te saca de situación (Llamadme puntilloso si queréis, pero en un musical no es muy tolerable ese tipo de fallos).
Y el tercero es el tema de la traducción de las canciones. Hay frases metidas con calzador en alguna de las canciones… y sé de lo que me hablo; no soy ningún experto, ni mucho menos; pero yo también he tenido que adaptar alguna canción de musical y ciertamente hay letras «mejorables»… Aunque he de decir en su favor, que tan solo es en ciertos momentos cuando chirría lo que dicen, en absoluto es algo generalizado.

En cuanto a las interpretaciones y voces, me han gustado unas mas que otras, como es el caso Tony Bernetti que, del día de la primera previa al día del estreno ha crecido y su personaje está mucho mas dibujado; Joan Vázquez ya tiene cogido el tono al personaje desde hace mucho, ¡para eso es Claude desde el reparto barcelonés! y se nota, espero que lo cuide, que no se relaje, porque su personaje tiene un punto «plúmbeo» muy peligroso, quiero decir que el público puede llegar a aburrirse con él, pero de momento no es así. A Lucía Jiménez creo que  le vienen algo grandes ciertos momentos del espectáculo, como «Ya Nace el Día«, su voz es un susurro que a mi no me transmite lo que dice la letra, sin embargo en otros momentos aporta el toque justo para ser el nexo de unión entre la tribu y la vida «real». Y lo que si me parece desacertado por parte de la productora es utilizar a Lucía como reclamo en la marquesina del teatro, no es por hacerla a ella de menos, es porque «Hair» es una obra coral e individualizar su presencia del resto del reparto rompe esto, es mi punto de vista.  
Iskra Bocanegra y su Jennie han tenido un crecimiento en estos días de previas enorme, el público la quiere y está encantado cuando tiene el foco. Pero con quien me quedo porque lanza carisma y luz con una sencillez pasmosa es con Momo Cortés y su Woof. Muy bien caracterizado y absolutamente entrañable. Me conquistó.
También me pareció un punto muy bueno darle ese aspecto caricaturesco a los personajes ajenos a la filosofía de la tribu, excelentemente llevado a cabo por Lourdes Zamalloa y esa madre tan pasada de vueltas.
Con todo esto no quiero dejar fuera al resto de la tribu, en general todos están muy bien, se ven sus personalidades, no son «pasmarotes» en escena. Se ve que cada personaje tiene su universo particular, su código, y llega al patio de butacas, que es lo que cuenta.
De las voces quiero destacar a Eva Cortés, un «Acuario» cantado con mucho gusto y una maravilla de voz, Tamara Quiogue sorprende con ese toque lírico, ¡increible!, Momo Cortés y su «Sodomía«, ¡quiero mas!, Alex Forriols, todo un momento de lucimiento ese «Blues Eléctrico» y María Virumbrales (¡Cómo se ilumina la cara de esta chica cuando sonríe!) Precioso su «Frank Mills», creo que todos nos enamoramos de ella tras esa canción… Voces increibles que sorprenden y que se disfrutan muchísimo. Los coros están empastados, quizá falta un poco mas de lucimiento por su parte. Seguramente esto no es cosa de ellos y es algo que deberían tener en cuanto los señores encargados al respecto, porque tienen unas MUY buenas voces en escena y en ocasiones las aprovechan poco para ser canciones tan corales.
La banda es maravillosa, ¡por supuesto!

Momentos  con los que me quedo, ese comienzo de Acuario, llenándose de golpe el teatro entero del espíritu Hippy; las coreografías en general; el uso del teatro al completo por parte de los actores (planta de arriba incluida, cosa muy de agradecer); la alucinación de Claude (Aunque habría que darle mas intención a algunos chistes que se quedan colgados de la nada); el número de los «Chicos Negros/Chicos Blancos» o «Hare Krishna» y ese final con «Abre el Alma» que hace que se me erice todo el cuerpo solo de escuchar los primeros compases.

La verdad que he oído críticas de todo tipo sobre esta obra, gente que está maravillada, gente que ha salido espantada… Yo, a pesar de no poder ser objetivo (ya sabéis porqué), quise dejarme llevar y lo pasé bien, me inundó el espíritu de los 60 y salí feliz del teatro. Por mi parte os doy la enhorabuena y las gracias por regalarme estos momentos tan emotivos.

P.D. Tirón de orejas a la página web oficial. Buff! Tiene muchísimos fallos, hay que cuidar eso un poco mas…

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musica musicales Nuevo Apolo Shreck Teatro

Shrek, El Musical

Ya ha llegado la nueva temporada de musicales a Madrid, y este año viene pegando fuerte desde el comienzo. Las apuestas son muchas y variadas: «Hair«, «Mas de 100 Mentiras«, «El Rey León«, «Shreck, el musical«, pronto vendrá «Chicago» de nuevo… Veremos cómo se porta el público con tanta opción y, sobretodo, con esos precios…
Hoy le ha tocado el turno a «Shreck, el musical«, versión libre del montaje estrenado en Broadway, dirigida por Tomás Padilla. El elenco de hoy lo protagonizaban Miguel Ángel Gamero (Shrek), Mirela Cabero (Fiona), Héctor Fernández (Asno), Antonio Ródenas (Lord Farquaad) y Patricia del Olmo (Dragona).
Ya todos sabemos la historia de Shrek. Una película de Dreamworks que revolucionó las salas de cine porque daba un giro a los cuentos de hadas y les ponía un toque de «mala leche», provocando que mucho adulto fuera a ver esta película aparentemente infantil dejando olvidados a los niños en casa. Un buen planteamiento para hacer un musical que estuviera a la altura de su predecesor cinematográfico.

A mi me habían llegado comentarios que en Broadway no había funcionado tan bien como se esperaba, pero a la vez la gente que lo vió allí no hablaba mal del montaje. Para gustos los colores, ¿verdad? No sé qué diferencias hay entre el montaje de aquí y el de Broadway, pero he de decir que el que yo he visto hoy me ha dejado bastante frío, incluso puedo decir que me ha aburrido bastante. Lo que he visto hoy me ha dado la sensación de ser algo estancado en el pasado; me ha recordado a los montajes que hacíamos en Madrid al comienzo de lo que, a día de hoy, se ha convertido en una absoluta fiebre musicalera en la capital. Una escenografía pobre, no demasiado cuidada. Un vestuario que, en muchos casos, resultaba «barato»… Si es cierto que la caracterización de Shrek está muy lograda, pero eso hace que se note aún mas las carencias del resto. Ya que la productora se gasta el dinero en hacer el montaje de esta obra, tal y como pasa con otros musicales que han llegado a nuestra cartelera ¿por qué no se hace el mismo que se ha creado en Broadway?. Si hay problemas con los derechos ¿no es mejor que comencemos a crear los nuestros propios en vez de intentar hacer versiones de lo ya inventado? o al menos ¡intentemos superar (¿porqué no?) al original! ¡Pero basta ya de sucedáneos! El caso es que no creo que este montaje esté a la altura de lo que hoy se viene facturando en el género. El público ya ha visto mucho y demanda cosas de calidad, e insisto, al precio que se cobra la entrada, es lo mínimo que se le debe dar.

Personalmente creo que está carente de ritmo. Los cuadros se hacen largos, densos en muchos momentos; sobretodo hacia la mitad del segundo acto. La historia no despierta interés, se han olvidado de esa «mala leche» que hizo de Shrek lo que es, haciendo que se quede en un cuentecillo mas, sin ni si quiera gracia en los gags de «pedos y eruptos». Se nota que los actores hacen lo que pueden por darle un poco de brillo al asunto, pero es complicado de levantar cuando el material que tienen entre manos les juega a la contra. Textos sin mucha miga y canciones bastante olvidables. Hay momentos que podrían ser grandes y que se quedan en un quiero y no puedo, como el número de claqué con las ratas, la aparición en escena de la Dragona o el de Asno con las ratonas ciegas. Números que podían haber elevado un poco el nivel del espectáculo y que se desinflan según comienzan.
Lo mas destacable de lo que he visto son las voces de Mirela Cabero como Fiona, muy bonito el momento en que cantan las tres Fionas juntas (Pequeña, adolescente y adulta) y, sobretodo, Patricia del Olmo que aporta una chorro de voz a la Dragona. Y la labor en escena de Antonio Ródenas, que hace de su Lord Farquaad un cartoon absoluto, robando muchas escenas a sus compañeros que hoy estaban algo grises.
Una pena que sea así porque seguro que el trabajo que ha llevado este montaje ha tenido que ser monumental, no solo en producción, si no a nivel humano que es el mas valorable, pero se queda insuficiente para lo que hoy en día se le exige a un musical, al menos yo, como espectador que paga, así lo exijo y hoy no se me ha dado.
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David Tortosa Jorge Gonzalo Lara Larson Laura Castrillón Muñoz-Chápuli musica musicales Teatro Tela-Katola Tick tick...Boom

Tick Tick… Boom!

A decir verdad, desconocía la obra que iba a ver, pero había algo que me atrajo desde el mismo momento que me enteré que se iba a representar y es que «Tick, Tick… Boom!» está compuesta por Jonathan Larson, el creador de «Rent» y ya con eso me bastaba para querer ir a verla. Hice un par de escuchas de una versión que encontré por internet y no quise saber mas, quería que esta obra fuera casi como un pequeño regalo que Larson nos dejó antes de marcharse. Quise ir descubriéndolo poco a poco, desenvolviéndolo al ritmo que Pablo Muñoz-Chápuli, director y fundador de Tela Katola, nos lo ofrece.

La obra trata en clave musical un momento decisivo en la vida de Jon (Jorge Gonzalo)que, próximo a cumplir los 30 años, se encuentra ante la decisión de apostar por una vida «convencional» o seguir peleando por su sueño… llegar a ser un gran compositor de musicales. En esta decisión se ven involucrados tanto Susan (Laura Castrillón), su novia; como Michael (David Tortosa), su mejor amigo desde la infancia. Através de diálogos muy ágiles y canciones con un regusto «Larsoniano» bastante identificable, vamos descubriendo la relación entre los tres personajes, y unos cuantos mas que se asoman a lo largo de los 90 minutos de función, que llevarán a que Jon se acabe decantando por un lado o por otro y las consecuencias que esto conllevará.

Los que hemos andado o andamos dentro de este mundo, nos veremos reflejados en mas de una de las situaciones planteadas en escena por la profesión del protagonista, pero seguro que a todos se nos hará un nudo en el estómago porque el tipo de musical que nos quiso mostrar Larson, es un teatro de la calle, de la vida de todos. Donde las cosas no se muestran de manera preciosista ni llena de florituras, si no tal y como son, momentos agridulces, con nuestras batallas personales, el amor, la amistad, las risas en los momentos menos apropiados o todos esos momentos amargos, esas decisiones dolorosas que nos toca tomar y todo aquello que tenemos que dejar marchar en ocasiones, para poder avanzar en la vida… Pero no siempre desde un punto de vista pesimista.. a veces irónico, a veces inmaduro, a veces cómico…

Como nos dicen desde Tela Katola, nadie siguió la estela de Jonathan Larson; con lo cual, lo que ahora nos ofrecen en el Off del Lara, es casi una pieza única.

Los actores consiguen que empatices con ellos desde el mismo comienzo de la obra. Son tan «normales» y te plantean una historia tan cotidiana, que hacen que te sientas cómodo con ellos, pensando que su historia podría ser la tuya. Supongo que hace mucho la cercanía del escenario, el que ellos mismos sean los que manejen la escenografía (Muy acertado el uso de tan pocos elementos, pero con tantas posibilidades), que los notes sudar y que incluso sus ojos se crucen con los nuestros en algún instante y sepas que realmente te están viendo. Muy bien interpretadas las canciones, con la energía justa, aunque he de reconocer que a veces la letra se perdía entre la música… Nada que ajustes de último momento no puedan solucionar. Recordemos que ayer fue el primer pase con público, así que lo que ayer se les escapara, es perfectamente solucionable. La verdad que cuando vi el espacio, temí que la banda de cuatro músicos que les acompaña, sonara demasiado ensordecedora, pero en ningún momento fue así. ¡Maravillosa la Tick Tick Band!

El equipo al completo nos regala esta obra con tanta intensidad que, al público, le va a ser imposible no devolverles ese mismo calor con creces.

Espero y deseo que este musical no se quede en estas únicas 8 funciones que ahora nos ofrecen y sigamos oyendo ese tick, tick, tick… por mucho tiempo.

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RENT en Concierto – Un día después…

Es difícil poder explicar a alguien que desconoce RENT lo que significa volver a vivirlo en directo después de 11 años desde su estreno en el mismo Teatro Coliseum. Los sentimientos que te despierta, lo mucho que uno se involucra con los personajes, las ganas de sentir que tú también estás en escena con ellos…

Y es que RENT para muchos ha significado ver plasmado en un musical su propia vida. Quizá suene a exageración, lo sé… Pero si lo ves, puedes escoger fragmentos de la función y seguro que te sientes identificado. Es el reflejo de toda una generación. Una visión muchas veces poco amable de la vida, pero mostrada no como un golpe en la cara, si no como una presencia que te rodea por los hombros y que te acompaña diciendo «yo sé lo que sientes porque siento lo mismo». Es sentir lo agridulce de la vida, pero desde dentro, lo que te lleva a verlo como tuyo, olvidándote del distanciamiento que puede sentir un espectador en otra función… No sé, es casi como una filosofía de vida…

Supongo que ese es el motivo por el que anoche todos acudimos a vivir de nuevo esa sensación, por lo que no pudimos dejar de disfrutar.

Salí con la agradable sensacion de que esa no sería la última vez que cruzaría mi vida con Roger, Mark, Mimi, Angel, Collins, Maureen, Joanne, Benny… ¿No será que lo de anoche, a parte de lo benéfico del evento gracias a Apoyo Postivo, no fue una especie de «testeo» para barajar la posibilidad de una vuelta del musical a los escenarios españoles? ¡Soñar es gratis! Pero ayer, salvo alguna excepción, yo diría que tuvimos un mas que posible nuevo elenco para traerlo de vuelta… ¡Ojalá!

Me reí y me emocioné como la primera vez y eso no solo es debido a lo mucho que me gusta este musical. El trabajo de los actores traspasó la boca del escenario y planeó por el patio de butacas, la gente tenía ganas de Rent y eso es lo que nos dieron.

Destaco la emotividad de Edgar Martínez como Collins, he de confesar que era el mayor de mis miedos; en el anterior post en el que hablaba de este concierto ya lo decía, «I’ll Cover You», concretamente el reprise, es mi canción favorita, la que me pone cada vez que la escucho el alma en carne de gallina y anoche lloré en mi butaca como la primera vez que viví RENT. ¡Qué bonito!

También disfruté mucho con Maureen y Joanne (Xenia García y Sara Pérez), me creí completamente su relación y me gustó mucho su «Take me or Leave me», con algún mínimo bajón de energía, pero muy bien resuelto. Hicieron de estos personajes dos mujeres de carne y hueso que me volvieron a conquistar.

Muy buena puesta en escena. Sencilla, con los elementos mínimos, pero muy bien utilizados. Bonito detalle el lazo rojo gigante en el momento de «Contact» y bastante bien engrasados todos los cambios, fluyendo con toda naturalidad de una canción a otra. ¡¿Qué decir de las voces y de la banda?! Que conseguisteis que todos saltáramos de las butacas para aplaudiros como locos… aunque no os perdono que no nos regalarais un bis! creo que muchos nos quedamos en la butaca confiando que volveríais a aparecer, pero… si dejarnos con la miel en los labios es dejarnos deseando mas de vosotros y de este musical… No importa.

Me siento afortunado de estar viviendo este grandísimo momento que palpita en Madrid con todos los recitales de los últimos meses. Creo que nunca antes había habido, en este tipo de espectáculos, esta calidad tan de seguido… Aunque confieso que me da un poco de miedo cuando se nos vayan «Los Miserables» de la cartelera madrileña porque, las ganas de hacer cosas y la creatividad que están demostrando todos sus componentes fuera del escenario del Lope de Vega, se va a extrañar… Ojalá me equivoque y esto sea solo la mecha de lo que va a ir viniendo después; que tanta gente válida que todos sabemos que hay ahí fuera se lance y arriesgue y, lo mas importante, que los que tienen opciones les brinden la oportunidad de demostrarlo como están haciendo hasta ahora.

«The opposite of war isn’t peace…it’s creation ¡Viva la Vie Boheme!»

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Coliseum Hair musica musicales Personales Teatro Teatronamos

Mas que un simple musical

He de confesar que estoy loco por la llegada de Octubre.

Sé que antes está este verano recién llegado, que hay que disfrutarlo y, si dios quiere, antes del tan ansiado Octubre, tengo que dar el salto a Argentina que ya hace mucho que no piso mi queridísima tierra Correntina y se «re-extraña», pero pensando en la temática del blog, Octubre va a ser un mes muy emocionante… Simplemente porque llega «HAIR» a la cartelera madrileña. No sé qué tal es la versión que nos llega, pero en Barcelona parece que ha tenido muy buen resultado, así que no hay porqué dudar, ¿verdad?

¿Tanta emoción a qué es debida? Pues porque Hair fue mi primer contacto con el mundo musical, con ella comencé esta fiebre. Ya había hecho mas cosas en teatro de texto, pero musical nada de nada y desde ese momento me agarró de las tripas y no me ha vuelto a soltar. Gracias a esta obra surgieron experiencias maravillosas y amistades que llevo en el corazón por siempre y es que para mi es mas que un simple libreto y una partitura, tiene todo un significado emocional que me hace saber que en el momento que de comienzo la función tendré los ojos llenos en lágrimas y no podré evitar la «morriña», ¡espero que eso no me impida disfrutarla como se merece! ¡Que soy muy sensiblón!

Hace ya la friolera de 17 años que la pusimos en escena de manera amateur con Teatronamos… aquellas veladas en «La Flauta Mágica» donde 20 actores hacíamos malabarismos para trasladar el espíritu de «Hair» a todo aquel que se atreviera a sentarse en alguna de las mesas a escucharnos y esquivar algún que otro brazo descontrolado de algún actor que se dejaba llevar por la emoción del momento… ¡Qué maravilla!

Y ahora, 17 años después, podré saber lo que es vivir el espíritu de «Hair» llevado a lo profesional, desde el patio de butacas. Conociendo todas y cada una de las canciones; seguro que mas de dos sabrán qué canciones son «Aquarius» «Let the Sunshine» o «Good Morning Starshine»; sabiendo qué sucede en cada momento, cual es el destino de esos personajes maravillosos que te hacen flotar, ser feliz y querer sentirte parte de su tribu. Es todo un regalo del destino poder contar con la posibilidad de vivir de nuevo una experiencia como es «Hair» y pensar, yo estuve ahí… y sigo estando.

El montaje que llegará el próximo 27 de Octubre al teatro Coliseum (¿Qué tiene este teatro que es donde siempre se programan esos musicales que se me quedaron clavados en el corazón? Hair, Rent…) está dirigido por Daniel Anglès y protagonizada por Joan Vázquez , Jordi Coll, Queralt Albinyana y Chipper entre otros.

La Tribu – Foto cedida por K de comunicación

La historia cuenta la vida de una tribu hippie en el Nueva York de los años 60, los días previos al alistamiento de Claude al ejército norteamericano para combatir en Vietnam, sus dudas y su vida junto a Sheila y Berger el líder de la tribu. La obra trata sin censuras temas como las drogas, la sexualidad, la libertad, la diversidad, haciendo que este musical sea un espectáculo tan actual ahora como cuando se estrenó en los años 60.

Lo dicho, dispuesto a que llegue Octubre y dejarme empapar de nuevo por el espíritu hippie.

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RENT en Concierto

Creo que es una de las alegrías mas grandes que me han dado en estos días. Poder asistir al concierto del que creo que es el musical que mas hondo ha calado en mi, RENT. Tendrá lugar el próximo 27 de Junio en el Teatro Coliseum.

Es un musical, para quien no lo sepa, en el que se tratan todos los temas que vivimos en la actualidad, el paro, el SIDA, la homosexualidad, la amistad, el amor, la alegría de vivir y luchar por lo que uno siente… Inspirado en «La Boheme»… La verdad que remueve un montón de sentimientos dentro de mi y que me digan que el 27 de Junio voy a poder disfrutarlo de nuevo… ufff!!!! Ya, ya sé que no es el musical en si, que es un concierto con puesta en escena, pero me es igual, es RENT y con eso me es mas que suficiente, poder volver a escuchar «La Vie Boheme», «Today 4 you», «Tango Maureen», mugir con «Over The Moon», vibrar con «Seasons Of Love» y sobretodo y por encima de todas las canciones del mundo mundial… «I’ll Cover You»!!!

Y es que tuve la suerte de poder ver a parte del Cast original cuando estrenaron en Londres y de disfrutarlo igualmente cuando se hizo en Madrid, precisamente en el mismo teatro, el Coliseum… Varias veces! Y es que como digo, es el musical de mi vida y celebro muchísimo esta iniciativa y mas sabiendo que se colabora con Apoyo Positivo con la compra de cada entrada.

Esta vez, parte de quienes se van a subir al escenario a ofrecernos el recital son Gonzalo Alcaín, Ruth Calvo, Guido Balzaretti, Daniel Busquier, Lourdes Fabré, Xenia García, etc.. y estaré allí  y os contaré con pelos y señales lo que volví a vivir con el reencuentro de RENT.

http://www.rentenconcierto.com/HOME.html

¡¡¡NO DAY BUT TODAY!!!

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UNA NOCHE EN LA ZARZUELA

Nunca me había dado por ir… No me llamaba la atención, sinceramente. Incluso puedo decir que me daba cierta pereza, con perdón de todo amante de este género, pero es que le notaba cierto aire a naftalina… Sé que alguno se estará haciendo cruces con estas palabras, pero son las sensaciones que despertaba en mi el oir hablar de la zarzuela.

Al final el viernes pasado, por estas cosas de conocer a gente de la farándula, en este caso a una queridísima amiga y pedazo de artista, que se estaba por estrenar en este género; me acerqué a ver mi primera zarzuela, con bastante espectación, para qué negarlo… La cosa no es que comenzara del todo bien. Cuando me acerqué a la taquilla a recoger mis entradas, me encontré con un hormiguero de señoras enlacadas y vestidas de domingo, revolviéndose para llegar las primeras a la puerta, como si en ello les fuera la vida. Vamos, como cuando estás esperando el turno en la charcutería y con un empujón descuidado y una sonrisa te dicen que las dejes pasar primero, que solo quieren un «cuartito» de choped, que es lo único que puede masticar y, finalmente, se compran media tienda abusando de tu buena intención… pues eso mismo en las puertas del Teatro Nuevo Alcalá. Me costó dejar mi codo en las costillas de alguna señora que «distraida» se ponía lenta, pero decidida, delante de mi… Lo siento, no me arrepiento…

Sinceramente, conseguir entrar en un estadio a ver a Madonna no me había costado tanto como esa noche en el teatro, y eso que cada uno tenía su entrada numerada. Incomprensible la histeria y la mala organización, no sé si del teatro o de la productora o de quien. El caso es que esto me estaba dando un mal rollo increíble. Aunque también reconozco que me despertaba mucha curiosidad pensar qué es lo que iba a presenciar para que tanta señora elegante o vestida de chulapa, se comportara de manera tan salvaje y estuvierna dispuestas a dar lo poco o mucho que les quedara de vida por entrar el viernes a ver «La del Manojo de Rosas». ¿Estarían dando dentro cocido o callos gratis?

La función comenzaba a las 20,30h, eran las 20,40h cuando conseguí llegar a mi butaca y aquello tenía pinta de que iba a tardar lo suyo en comenzar. El patio de butacas estaba medio vacío, ya no sabía si los que faltaban habían muerto en el intento de poder entrar o estaban taponados en la puerta insistiendo en ser los primeros con la excusa de que solo venían a por su cuartito de choped… Eso sí, los que estaban dentro no dejaban de protestar por el retraso en el comienzo y nosotros, ya acomodados, pensábamos en los pobres actores, que sin tener culpa de nada y sin siquiera haber dado una nota, se estaban llevando el pataleo de la noche… Finalmente anunciaron que la función iba a comenzar, las luces se apagaron y la gente se relajó de tanta tensión.

Ya digo que fue mi primera zarzuela, por lo tanto esta crónica no pretende ser una crítica, simplemente es mi vivencia desde la mas absoluta ignorancia.

En mi cabeza tenía referentes de imágenes que uno ha visto por la tele, así que en cuanto comenzó la función me dio la sensación de haber presenciado mas de una. La ambientación, el tipo de interpretación, los decorados, etc… Me hizo gracia escuchar los diálogos, ese «castizismo» chulesco de aquellas épocas, me hace sonreir. Eso sí, me costó horrores comprender el texto, no por lo enrevesado, que lo era, si no porque a algunos actores la proyección de voz se les acababa en la corbata del escenario… y había que hacer un grandísimo esfuerzo para poder saber qué es lo que decían. Al final la cosa se solucionó y se oía algo mejor, y ya digo me eché algunas risas. Sé que han tenido muy poco tiempo para ensayar y en algunos momentos eso se notaba, en las intenciones y las ocasiones en las que se pisaban el texto unos a otros, pero cuando no hay tiempo de ensayos, es lo que pasa. Yo supongo que, a parte de esto, cuando se ensaya una zarzuela se hace mas hincapié en las partes cantadas y en las coreografías y los momentos de texto quedan un poco como puente entre número y número… Desconozco si es así, pero es la sensación que me dio.

La verdad que a mi las voces líricas siempre me han impresionado mucho, no me parecen humanas. Me pregunto de qué parte del interior del ser humano sale ese tipo de voz… ¡es increible y maravilloso! Sinceramente, me dan una envidia terrible. En los momentos en los que cantaban me quedaba esperando el final, coon muchísima curiosidad, ya que casi siempre terminaban con una subida brutal y un foco iluminando a la estrella de la canción, como enfatizando el momento; un momento Divo absoluto, al que no estoy acostumbrado y que sin embargo parece algo totalmente aceptado dentro del mundo zarzuelero; el artista cosecha sus aplausos en ese momento, sin esperar al final de la función. Aunque he de decir que las letras de las canciones casi no las entendía, sobretodo las femeninas, y decidí convencer a mi cabeza que hiciese como si estuviera oyendo una ópera; quiero decir, que se dejase llevar por las emociones que pudieran transmitir, no por el contenido de la canción, como si estuviera cantada en un idioma que no comprendiera. De esa manera mi atención se centraba en eso y no en intentar entender y dejar de disfrutar de lo que me estubieran ofreciendo… Sin embargo, al igual que digo que me llaman mucho la atención las voces líricas, he de decir que cuando esas mismas voces interpretan, me resultaron carentes de toda verdad, me da la sensación  que una voz tan colocada hace que el cuerpo esté rígido y no exprese de manera natural. Aunque no creo que una zarzuela pretenda transmitir mucha verdad, sinceramente, yo creo que de lo que se trata es de entretener al público a base de chistes, diálogos sencillos y situaciones llevadas al extremo (Cuando lo que trate sea una comedia, claro). Es un lenguaje diferente a otro tipo de género. Un lenguaje que me crea un conflicto en mi manera de ver el teatro, pues intento justificarlo, como puede estar comprobando quien esté leyendo este artículo, pero que mi cabeza rechaza.

Otra cosa que me llamó la atención y que cuando terminó, oí comentar a mas de una persona, fueron las coreografías. En este montaje en concreto, ¿no hay ciertas reminiscencias a West Side Story? ¿Está calando el teatro musical dentro de este género?… Con esos momentos de enfrentamiento de bandos, las coreografías acompañadas de los zapateos, las palmas… No me resultaron muy zarzueleros, o no esperaba encontrar algo así dentro de una zarzuela. Alguien que haya visto mas, lo mismo me dice que sí, que hay mas coreografías de ese tipo… pero a mi me dió la sensación que intentaron introducir un toque musicalero. Cosa que agradecí porque esos número son los que mas disfruté.

Al acabar la función tuve una sensación rara, no estaba seguro si lo que había visto me había gustado o no… Quizá no sea espectador para este tipo de espectáculo o no he comenzado con el título apropiado para que haya quedado atrapado… ¿Volveré a repetir experiencia? ¡Quién sabe!

¿Salí contento? Sí, pero porque el objetivo con el que fuí era ver el nuevo paso dado por una amiga, apoyarla en este nuevo reto al que se enfrentaba y del que salió victoriosa. Solo por eso ya mereció la pena vivir una noche de zarzuela.

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