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El Crédito Gerardo Vera Hipólito Jordi Galcerán Luis Merlo Teatro Teatro Maravillas

El Crédito

Título:
El Crédito
Autor:
Jordi Galcerán
Lugar:
Teatro Maravillas
Elenco:
Carlos Hipólito (Director)
Luis Merlo (Antonio)
Escenografía:
Alejandro Andújar
Iluminación:
Juan Gómez Cornejo
Audiovisuales:
Álvaro Luna
Dirección:
Gerardo Vera
Lo de hacer comedia es cosa muy seria y no vale con tomárselo a «chufla». Y de eso, no podemos negarlo, Jordi Galcerán sabe mucho. Cualquier texto suyo que se pone en escena lo corrobora y, además consigue algo que pocos autores logran, atraer a una amplísima gama de públicos.
Con «El Crédito» creo que sucede algo así. Galcerán vuelve a meterse en el bolsillo al público madrileño; ignoro si la hermana melliza que se representa en Barcelona está cosechando el mismo éxito, pero lo que es en Madrid, tiene pinta de haber llegado para quedarse una larga temporada.
Esta función tiene todas las papeletas para ser un éxito indiscutible, autor conocido por la originalidad de sus textos, un director como Gerardo Vera, que le está tomando el gusto a ser nombre permanente en la cartelera de la ciudad y dos actores como Carlos Hipólito y Luis Merlo que son sinónimo de calidad y buen hacer, y un argumento que de alguna forma nos toca a todos.
La historia parte de una situación en la que todos nos hemos encontrado y con la que nos identificamos plenamente. Ir a pedir un crédito al banco y que nos lo denieguen. 
¿Quién no ha vivido esto alguna vez? Pocos, muy pocos. Pero como todos sabemos, Jordi Galcerán no se queda en la superficie del tema, de hecho retuerce la situación, haciendo que las tornas se cambien y convierta la circunstancia de salir del banco con el rabo entre las piernas, como la menos factible de todas las opciones… No voy a ser yo quien destripe nada de lo que sucede, así que, hasta aquí puedo hablar.
Una divertida comedia con un crudo trasfondo que nos enseña cómo convertir la crisis en la que nos encontramos, en caldo de cultivo de ideas y ocurrencias para sobrevivir. 
Siempre sin violencia, pero con contundencia, porque no siempre quien cree tener cogido el toro por los cuernos es quien acaba dominando la situación.
Lo que Carlos Hipólito y Luis Merlo hacen durante hora y media de función es lograr que un patio de butacas a revosar se ría a carcajadas y salga con la sonrisa puesta, muchas veces no hace falta mas, no todo el mundo es capaz de lograrlo y yo los admiro por ello.
Nadie puede negarles que saben perfectamente el camino por el que tienen que llevarnos, son kilómetros de profesión los que les avalan y aquí lo demuestran, haciendo que todos difrutemos con su trabajo. A mi particularmente son dos actores a los que me gusta mucho verles trabajar y disfruto de todo aquello que me tengan que ofrecer.
Lo único que no me convenció fue esa forma de comenzar la función, saliendo a escena fuera de personaje, para recibir el aplauso del público… No lo entendí y creo que sobra. La proyección ya hace las veces de presentación de personajes y ambienta la escena, lo otro está de mas.
Un montaje divertido, en ocasiones incisivo, lleno de situciones muy bien resueltas, aunque algo mas «blanco» que otros textos del autor. Con diálogos de ritmo frenético, ocurrentes y enriquecidos por dos grandes actores entregados a una comedia que sorprende al público con los giros que esconde.
Quien quiera pasar una velada divertida, llena de «envites», con una historia en la que verse identificado e incluso coger alguna «idea» para futuras visitas al banco, y disfrutar de dos monstruos de la comedia, que no se la pierda.
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Conde Duque Fuenteovejuna José Luis Arellano La Joven Compañía Lope de Vega Teatro

Fuente Ovejuna – La Joven Compañía

Título:
Fuente Ovejuna

Autor:
Lope de Vega

Versión:
Mar Zubieta
Francisco Rojas

Lugar:
Teatro Cuartel Conde Duque

Elenco:
Victor de la Fuente (Comendador)
Alejandro Chaparro (Flores)
Raúl Pulido (Frondoso/Ortuño)
Alex Villazán (Maestre/Cimbranos)
Ana Cañas (Laurencia)
María Romero (Pascuala)
Enrique Cervantes (Mengo/Manrique)
Alberto Novillo (Alonso)
Samy Khalil (Esteban)
Ángela Martín (Reina/Jacinta)
Álvaro Fontalba (Rey)

Quique Montero (Juan Rojo/Juez)

Escenografía y Vestuario:
Silvia de Marta

Iluminación:
José Espigares

Dirección:
José Luis Arellano

No nos cansamos de decir que el teatro está en crisis, lo mal que está todo, que de esta no salimos… y con mas razón que un santo, pero ante tanta oscuridad siempre hay destellos que iluminan el camino y hacen creer que este vuelve a ser un bache del que acabaremos por salir fortalecidos.
O al menos esa es la sensación que me dio cuando salí el pasado jueves del pase del montaje de «Fuente Ovejuna» llevado a cabo por La Joven Compañía.
Siempre sabemos de jóvenes actores que quieren despuntar, que estudian, que se preparan, que quieren llegar a algo dentro de la profesión, pero no sabemos de todos esos otros jóvenes que se decantan por alguna de las otras profesiones que hacen que lo que vemos sobre los escenarios, llegue a ver la luz, y, sin embargo, La Joven Compañía se ocupa de todos ellos.
Un fantástico proyecto del que desconocía su existencia y que me entusiasmó desde el mismo momento en el que visité su web y descubrí todo lo que había tras esa primera imagen de compañía juvenil.
Este proyecto tiene dos aspectos que me parecen fantásticos. Por un lado formar a jovenes en el ámbito profesional que desean, asesorados por profesionales del medio, pero permitiendo que sean ellos los que pongan en pie todo el proyecto, tomando decisiones y arrancando la iniciativa. y por otro lado que se trabaje en un despertar teatral de la juventud, a través de esta compañía, poniendo en pie campañas escolares, visitas a institutos, encuentros con alumnos, etc… «fabricando» nuevos espectadores tratándolos de tú a tú, dándoles a conocer todo lo que hay tras los telones, pero sin sentirse sermoneados, si no viendo cómo gente de su misma edad trabaja por sacarlo adelante.
Sinceramente, conociendo el proyecto, sentí envidia de no haber podido contar con algo así cuando yo estaba estudiando interpretación. Es una magnífica oportunidad de poder crecer dentro de la profesión conociéndola desde dentro y desde un primer momento. Algo que considero indispensable para quererla y respetarla como se merece.
Sé que mi cometido es hacer una valoración del espectáculo, pero no quería dejar pasar la ocasión de destacar su trabajo, sus orígenes y sus metas, y darlo a conocer con los medios que cuento porque creo que merece la pena que todo el mundo conozca y valore lo que se está gestando.
Hablando ya del espectáculo, creo que no tiene nada que envidiar a otros montajes que hay en estos momentos en cartel. La propuesta que nos trae José Luis Arellano del clásico de Lope de Vega es muy potente en su puesta en escena, funciona y tiene un nivel mas que notable. 
Quizá la versión de Mar Zubieta y Francisco Rojas esté excesivamente recortada, y me queda la duda de saber hasta qué punto, un espectador que desconozca la historia, no se pueda quedar algo descolgado de lo que la historia y los acontecimientos nos cuentan. Algunos momentos suceden de una manera tan fugaz que quizá queden confusos, pero por lo demás creo que todos los elementos utilizados suman y enriquecen la historia.
Del elenco destaco la energía que derrochan; la forma de afrontar los personajes, salvando la diferencia de edad, que en algunos casos jugaba a la contra, es muy valiente y honesta. Todos ellos se entregan a la historia de frente, sin temor y jugando con sinceridad, y estoy convencido que a mas de uno le veremos de manera continua en los escenarios porque aquí hay mucho donde rascar, y si no al tiempo…
Me gustó mucho la Lucrecia de Ana Cañas, el feroz Comendador de Víctor de la Fuente y la frescura del Frondoso de Raúl Pulido. Sin desmerecer al resto de la compañía que hacen un trabajo realmente emocionante.
Estoy deseando ver el montaje de «Invasión» de Guillem Cluá que traerán a comienzos de 2014 y la creación, a través de sus trabajos con el dramaturgo José Manuel Mora, y que han dado como fruto «Superhérores».
Un proyecto que merece ser aplaudido y apoyado con ganas por todos los que amamos el teatro, porque aquí puede estar la semilla que regenere el espíritu del teatro y la lucha por mantenerlo a flote.

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Esther Vega Gerardo de Pablos Héroes Mario Hernández Nave 73 Ray Loriga Teatro

Héroes

Título:

Héroes

Autor:
Ray Loriga

Dramaturgia:
Mario Hernández

Lugar:
Nave 73

Elenco:
Mario Hernández (El Chico)
Gerardo de Pablos (La Estrella)
Esther Vega (La Chica)

Esenografía:
Quincalla Teatro

Música:
Charlie Mysterio

Dirección:
Mario Hernández

«Héroes» está basado en la novela que, con el mismo título, publicó en los 90 Ray Loriga
Un texto desconsolado, que rezuma la desilusión y la rabia de la época.
En su viaje a los escenarios se transforma en un grito ahogado de tres personajes que viven enclaustrados en si mismos, que viven con resignación el momento que les ha tocado en suerte. 
Los tres están encerrados en un bar que, a modo de purgatorio, les hace planear sobre sus ilusiones truncadas, volver a visitarlas y volver a caer sobre ellas, haciendo que cada uno de ellos entre dentro de un círculo vicioso de pensamientos y sentimientos lacerantes y atormentados.
Es un montaje duro, tanto por la prosa rebuscada del autor, como por su planteamiento. En ningún momento vemos un hilo conductor de la historia que nos facilite el camino a estos personajes de los que, en momentos, dudas si podrían simpatizarte y en otros, si has vivido ese aspecto de los 90, puedes verte reflejado.
Una puesta en escena con cierto olor a pasado que se niega a marchar. Donde la decadencia campa a sus anchas, impregnándonos a todos y dejándonos una sensación viscosa y, porqué no decirlo, premeditamente desagradable.
Mario Hernández, encargado de la dramaturgia y de la dirección del espectáculo y en estos momentos también actor, nos trae un montaje oscuro, lleno de lisérgicos soliloquios con toques de desquiciamiento que dejan sensación de asfixia en los espectadores. Quizá en exceso. Quizá se reitera demasiado en algunos aspectos, olvidándose de llegar a un punto en el que dar importancia a contar una historia que pueda enganchar al espectador. 
Es cierto que a veces uno se deja llevar por lo que los personajes nos cuentan, es interesante e incluso identificable, (Sí, en los 90 fui un adolescente «raro» y ciertamente atormentado), pero el enrevesamiento de las figuras que el autor crea son tan complejas que es complicado entender con claridad lo que nos quieren transmitir y no sé hasta que punto su filosofía no ha quedado algo trasnochada.
El trabajo de los actores es complejo y convence. Desde el momento en el que aparecen en escena ya nos anuncian lo descarnado de su situación; propuesta que les funciona mejor a Mario Hernández y a Esther Vega que a Gerardo de Pablos, quizá por ser el suyo un personaje con una pose permanente que le resta credibilidad. Sin embargo Mario trabaja dentro de una realidad que resulta refrescante dentro de tanta intensidad; cosa que Esther Vega nos quita cuando llega su turno, pero, a la vez, su camarera tiene algo de hipnótico y de muñeca rota que convence e interesa, con una humanidad muy palpable.
Eché en falta algo mas de interacción entre ellos, aunque supongo que la propuesta de Mario Hernández, es el aislamiento de estos tres personajes, con lo que mi anhelo rompería su creación.
Es un montaje diferente y arriesgado, que recomendaría a nostálgicos y curiosos de la época y a amantes de los textos complejos de este autor nada convencional.
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Cena Con Amigos Donald Margulies El Sol de York Gloria López José Olmo May Pascual Orencio Ortega Teatro Veronese

Cena Con Amigos

 Título:

Cena Con Amigos
Autor:
Donald Margulies
Versión:
Daniel Veronese

Lugar:
El Sol de York
Elenco:
May Pascual
Gloria López
José Olmo
Orencio Ortega
Producción:
Gloria López Producciones

Director:
Daniel Veronese
No voy a negar que iba con cierto temor a ver esta «Cena Con Amigos» que Daniel Veronese nos traía a Madrid. La propuesta que hizo de “¿Quién Tema A Virginia Woolf?” me dejó un tanto desilusionado y eso me hacía ir con algo de reticencia, pero como sería muy injusto juzgarle por un solo trabajo, me presenté en El Sol de York dispuesto a dejarme llevar de nuevo por el genio de este director.
No pude estar mas acertado. Sinceramente, creo que este nuevo montaje ha hecho que me reconcilie y olvide los sinsabores del anterior. El ritmo, la fluidez con la que salen los diálogos de boca de los actores, los ambientes, la sencillez de la puesta en escena, han sido logrados y tejidos de una manera muy precisa que a mi, particularmente, me ha agradado encontrar.

Dos parejas de amigos, una de ellas, formada gracias a las correspondientes presentaciones de la otra, acaba de romper ¿Quién tiene la culpa de todo lo que ha sucedido? ¿Quien “forzó” la situación? ¿Quien rompió las reglas de la pareja? ¿Quien permanece expectante?
La vida en pareja no tiene un modelo a seguir, una plantilla con la que lograr un ideal; cada cual tiene su visión y es un error acabar queriendo imitar la felicidad de los demás.
Con esta premisa Daniel Veronese pone en escena a cuatro actores, sin apenas elementos que nos puedan distraer, para que entremos limpiamente dentro de esta rueda de confesiones y esperanzas rotas que, salpicada con naturalidad y unos, medidos y bien combinados, momentos tragicómicos, acaban por hacernos meditar e incluso abren una disfrutable discusión postfunción; lograda gracias a que el texto de Donald Margulies hace que nos sintamos identificados con alguno de los fragmentos de esas relaciones hechas añicos que han quedado sobre el escenario. 
Unos diálogos ágiles, ingeniosos, sencillos, templados y con los momentos bien escogidos, bien cincelados en los personajes que May Pascual, Gloria López, José Olmo y Orencio Ortega crean. 
Los cuatro intérpretes hacen que veamos cuatro seres humanos, sin ningún tipo de floritura añadida; tan solo comportamientos naturales con los que uno pueda  verse reflejado. 
Entre todos logran que esta “Cena con Amigos” no sea una historia de buenos y malos; mostrándonos que el terreno de las relaciones de pareja y la amistad es mucho mas complejo que limitarse a señalar con el dedo a un solo culpable y tan frágil como para romperse con un suspiro soltado a destiempo.
Una función recomendable que destila ese aroma tan propio de algunos directores de cine catalanes que nos traen las grandes historias que todos vivimos en nuestros pequeños círculos sociales y que puestas en escena me resultan incluso mas interesantes de contemplar.

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César Barló Don Juan Tenorio En Un Entreacto Radio José Gonçalo Pais Luna Paredes Paco Puerta Teatro

En Un Entreacto Radio – Programa 4

De quincena en quincena van pasando los programas de En Un Entreacto Radio y nos encanta ir creciendo y poder traeros toda la actualidad teatral que cae en nuestras manos cada vez con un poquito mas de confianza.

En este programa hemos dado un repaso a la cartelera, hemos hecho nuestro pequeño recordatorio para Amparo Soler Leal y nos hemos atrevido a hacer nuestra primera crítica en directo.

Los «Imprescindibles» de esta semana han sido una representación del enorme equipo que hace posible la puesta en escena de «Don Juan Tenorio en La Cebada», que por tercer año nos traen este clásico, revisado y actualizado, pero respetando la esencia que Zorrilla nos transmitió en su texto. Nos visitaron César Barló, director del montaje, y los actores Luna Paredes, Paco Puerta y José Gonçalo Pais para darnos un pequeño adelanto a lo que podremos ver los días 31 de Octubre, 1, 2 y 3 de Noviembre en el Campo de La Cebada de Madrid.

Esperamos que sea de vuestro interés y seguimos muy atentos todos los comentarios que nos hacéis por diferentes vías para poder ir mejorando quincena a quincena.

¡Bienvenidos a En Un Entreacto Radio!

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Antonio Velasco Fran Calvo La Casa de la Portera Mon Hermosa Personales Secundario Teatro Teatro de Poniente

Secundario

Título:

Secundario

Autor:
Mon Hermosa

Lugar:
La Casa de la Portera

Elenco:
Antonio Velasco

Producción:
Teatro de Poniente

Director:
Fran Calvo

Después de ver «Secundario» y ponerme a escribir sobre la función, no sé si hacer una crónica o escribir una declaración de amor a Ginés, el protagonista de esta pieza maravillosa que interpreta Antonio Velasco.
Salí tan encandilado por todo lo que cuenta, pero sobretodo por como lo cuenta, que ahora mismo lo que me invade son las ganas de hacer el atillo y largarme con él y revivir aquella raza maravillosa de actores que fueron los Cómicos de la Legua.
Venga, por qué quedarme con las ganas, ¿no?

Querido Ginés, 
Tú seguramente no me conoces, pero soy José, y el pasado domingo me tocó en suerte el papel de «Espectador Nº 4» en La Casa de la Portera, digo este número porque cuando recogí la entrada para verte antes de mi había otras tres personas, así que me tocó en suerte ese papel. La verdad es que en esta ocasión el papel me ha venido estupendamente bien, no he tenido que fingir ni forzar, simplemente me he dejado llevar y, bueno, ahí está el resultado. 
Confieso que hay otras veces que me dan ganas de salir corriendo y renunciar al papel de espectador, pero esta vez… la verdad es que me hubiera gustado alargarlo mas, pero los papeles tienen su duración y punto, ¿no?
Supongo que a mi me pasa como te suele pasar a ti, que a veces pasamos desapercibidos ante el deslumbramiento que provocan los protagonistas, pero te juro que estaba ahí, haciendo el papel designado e intentando hacerlo de la mejor de las maneras. Lo que sí te puedo asegurar es que el final, antes de mi mutis, lo hice perfecto; aplaudí con todo el sentimiento, desde dentro, como si se me abriera el pecho… No sé si llegaste a notarlo, pero yo me marché muy satisfecho.
¿Sabes? No me quejo de mi suerte, de que me haya tocado el «Espectador Nº4» porque de esa manera he podido disfrutar mas de lo que nos contabas. Incluso en algún momento me dejé llevar y se me olvidó que aquello era una función y la emoción se me salía por los ojos, pero bueno, de esa manera también se puede disfrutar, ¿no?
Ginés, estar ahí sentado, atento a todo lo que nos contabas provocó dentro de mi una avalancha de sentimietos y recuerdos, me hizo reafirmar que el alma de cómico no se apaga por mucho que se le eche tierra por encima. 
Me acordé de la primera vez que me decidí a dejarlo todo por «artistear»… Te vas a reir, pero la primera vez fue cuando le dije a mi madre que me marchaba de casa con cuatro o cinco años; el circo había llegado a mi ciudad, y decidí que ahí estaba mi lugar y le dije que me marchaba con ¡el circo de Ángel Cristo!. Supongo que nadie se lo va a creer, pero ese recuerdo permanece muy nítido en mi cabeza. Recuerdo que lo tenía todo pensado, tan solo tenía que recoger cuatro cosas en casa de mis padres y acercarme a la carpa, enrolarme con ellos, y comenzar a recorrer otras ciudades. Yo quería salir ahí, delante de todos y hacer mi número ¿Qué número? Pues no lo sé, pero alguno me darían y yo estaría encantado… Y, ya ves, lo que son las cosas, ahora mi número es el 4, el de Espectador Nº4. Un buen número que me ha traído hasta aquí para que me recordaras ese momento tan bonito y que ha marcado el resto de mi vida. Y es que desde entonces no he dejado de sentir dentro de mi ese «bulle bulle» de tirarme a la carretera y vivir como un Cómico de la Legua, no quiero el papel de galán, con ser un Secundario es mas que suficiente, además que no encorseta ni limita tanto, y lo llevaría con todo el orgullo, como lo haces tú. Un sueño que aún de adulto acaricio como algo maravilloso de vivir y que escuchándote a ti me ha hecho comprobar que no soy el único «tarado» que piensa estas cosas… Qué maravillosa locura, ¿verdad?
Confieso que me emocionó mucho escucharte hablar de ti, de tu familia de artistas, de los momentos vividos. 
Me asombré de la cultura tan grande que hay dentro de un alma teatrera, esos conocimientos adquiridos a base de vida… y si no es así… ¡pues uno se la inventa! que el espectador está ahí y se lo cree porque para él no existen los textos escritos, existen las palabras dichas por el actor y ¿quién puede decirnos que lo que dices no es así?

Te juro que salí de la función pensando en ese niño decidido a hacer el atillo, porque salí con el mismo sentimiento de hace treinteypico años, el de tirarme a la carretera para vivir de lo que el corazón pide, con todo lo que eso conlleva.

Qué belleza saber cómo es el sentir de un secundario, pero dicho de la manera que tú lo cuentas, con esa sencillez, esa felicidad mezclada en los sinsabores, o esos momentos agridulces llenos de una sonrisa de comprensión… esa forma de vivirlo. 
Aprovechar la intensidad que otorga el anonimato de la escena, poder convertirte en una esponja humana y gozar de tu momento de foco, o aprender a ganártelo y pelearlo, y después seguir gozando del trabajo de los compañeros. Memorizar personajes, crearlos a tu manera, pulirlos a tu antojo y sacarlos cuando a uno le viene en gana.
Pero sobretodo vivir la vida con las ganas y el sentimiento tan bello con el que tú vives la tuya. Un ejemplo de que no hay papeles pequeños si no actores que no saben aprovecharlos.

A mi también me gustaría que, cuando me toque bajar el telón de mi función, allá donde caigan mis cenizas, salga una flor hermosa y fuerte de raices porque así lo siento desde mi alma de cómico, puesto en el otro lado del espejo, pero cómico al fin y al cabo.

En fin, Ginés, que no quiero molestarte mas. A ver si algún día nos tomamos un café juntos y seguimos la charla, mas de tú a tú, dejando a un lado los papeles que nos ha tocado. Pero de momento debes seguir adelante con tu función, que yo me he saltado el libreto y me he venido arriba. Tan solo decirte que he sentido la belleza de tu trabajo y ha calado por aquí dentro, muy hondo, y pensaba que quizá quisieras saber de ello.

Un fuerte abrazo,

Jose.
Bueno, cuando uno necesita hacer algo, debe hacerlo… Os pido disculpas si esto no es lo que esperabais, pero es la libertad que me otorga el blog y me he aprovechado de ello.
Tan solo felicitar la labor de Antonio Velasco por generar tal cúmulo de sentimientos, a Fran Calvo por dirigir con tanta sensibilidad y cariño este texto de Mon Hermosa que es una absoluta delicia y espero que, aunque la temporada finalice ya mismo en La Casa de la Portera, a Ginés aún le queden funciones que seguir representando en nombre de José Sacristan y sus indisposiciones.
¡Qué bonito trabajo y que sentimientos tan hermosos despierta!
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Andrea Ros Álvaro Aránguez Planeta Gómez Kaminsky Teatro Teatro Lara

Planeta Gómez Kaminsky

Título:
Planeta Gómez Kaminsky

Autor:
Alvaro Aránguez

Lugar:
Teatro Lara

Elenco:
Andrea Ros

Iluminación:
Guillermo Jiménez

Escenografía:
Fernando Sánchez

Director:
Álvaro Aránguez

Cuando fui a ver “Planeta Gómez Kaminsky” al Off del Teatro Lara, decidí que no quería saber nada de ella, tan solo la premisa con la que parte, que me puso los pelos de punta, pero que a la vez me parecía que tenía algo mas en su interior: 
«Me llamo Daniela Kaminsky Gómez. Tengo 20 años. De pequeña quería ser bombero, pero ahora estudio segundo de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Pero nunca voy a ejercer de periodista, porque mañana voy a morir en un accidente de coche».
 
Tuve la oportunidad de conocer algo de la función a través de algunas críticas ya publicadas, pero las deseché; me parecía que había que entregarse a esta propuesta sin prejuicios, como si fuera una caja sorpresa, aceptando que lo que saliera de ella era lo que tenía que ser, sin mas. Y después del resultado me parece que, aunque a veces sea complicado conseguirlo, lo intentaré con todos los montajes que me sea posible. Pienso que es la forma en la que deberíamos vivir siempre las funciones de teatro; ir desnudo de prejuicios, tanto positivos como negativos, para que la obra en cuestión entre en nosotros con la mayor pureza posible; ofreciéndonos su esencia sin que nadie nos influencie antes de poder verla.

Sumergirse en el mundo “Planeta Gómez Kaminsky” es nadar en nuestros propios recuerdos, porque todos los sucesos que Andrea Ros nos cuenta a través de Daniela, salvando algunas diferencias, son un baño en las aguas profundas de nuestras vidas; en todos esos momentos que se han quedado grabados a fuego en nuestras almas y que han dejado un poso de dulce amargor por allí dentro… Quizá algunos de esos momentos, cuando Daniela los toque nos escuezan, pero no podemos evitar sonreír y dejar que fluyan para volverlos a recordar una vez mas; al fin y al cabo, son parte de nosotros.
Este texto de Álvaro Aránguez, que también dirige el montaje, es un paseo amable por todos esos instantes de nuestras vidas que nos han hecho ser como somos ahora, los que han abierto un camino y no otro para llegar al punto en el que nos encontramos. 
Las palabras de Daniela nos abren una ventana agridulce a la vida de una muchacha de lo mas convencional, que ha sentido como nosotros y que ahora se despide delicadamente de todo, doblándolo con esmero, envolviéndolo con cariño para guardarlo, con toda la delicadeza que la nostalgia invita, dentro de esa maleta de recuerdos que será lo que permanezca a partir de mañana…

Un montaje lleno de sentir, de rabia, de incomprensión, de cariño, de ternura… y todo ello llevado por una preciosa interpretación de Andrea Ros que consigue que ese escenario vacío del Off del Lara, se convierta ante nuestros ojos en todo lo que ella desee ver; es cierto que al comienzo me tiró para atrás la velocidad con la que nos lanza el texto, pero es imposible no acabar siendo conquistado por esa mirada que brilla con tanta verdad. 
No es que ella corra, es que el texto fluye como los recuerdos, unas veces a velocidades imposibles, atropellando y solapando sucesos, otras con todo tipo de detalles, recordando hasta aquello que nos sonroja reconocer, y otras en simples pinceladas. Algo imposible de dominar, pero que en la hora y poco que dura el espectáculo, consigue hacernos volar por su vida, sentirla como nuestra y emocionarnos con un nudo en la garganta porque destila una realidad tan palpable, tan reconocible, en todo lo que nos cuenta, que es imposible que las lágrimas no asomen de vez en cuando viendo a Daniela como lo revive. Inlcuso nos duele intuir la angustia de la protagonista sabiendo que todo ha terminado, que este es su punto y final…

Uno sale de ver la función con el corazón lleno de ternura, con cierto escozor imposible de esconder; con el alma encogida y con la sensación de haber sido abrazado por el momento vivido. De sabernos poseedores del hermoso tesoro que son nuestros recuerdos.
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Alain Hernández Betsy Túrnez El Rey Tuerto Marc Crehuet Mili Esparbé Ruth Llopis Sala Mirador Teatro Xesc Cabot

El Rey Tuerto

Título:
El Rey Tuerto
Autor:
Marc Crehuet
Lugar:
Sala Mirador
Elenco:
Xesc Cabot
Miki Esparbé
Alain Hernández
Ruth Llopis
Betsy Túrnez
Vestuario:
Mar Muñoz
Mar Guixé
Escenografía:
Pablo Sánchez
Dirección:
Marc Crehuet
De vez en cuando vienen oleadas de teatro desde otras provincias  que yo aplaudo curioso por descubrir, sobretodo sabiendo que desde Barcelona, por ejemplo, vienen propuestas y montajes de una calidad y un compromiso realmente destacables. ¡Queremos mas!
¿Qué puedo decir de «El Rey Tuerto»? Pues que no es una de esas oleadas… ¡Es un auténtico tsunami teatral! ¡Para qué me voy a andar con rodeos! Si lo que quiero es recomendarlo con todas mis ganas y que nadie se pierda este montaje que me ha enloquecido.
El tema ya parte de una premisa jugosa. Un antidisturbios revienta un ojo a un manifestante y, casualidades de la vida, acaban por coincidir en una cena «íntima», pues son las correspondientes parejas de dos amigas… Desde ese momento lo políticamente correcto se queda a un lado, la tensión se intensifica y la comedia mas salvaje se desata.
No hay un solo momento en toda la función en el que el ritmo decaiga. 
El dedo en la llaga permanece constantemente hurgando, rascando e incluso profundizando, y cuando creemos que se ha llegado al summum de la historia, aún quedan un par de vueltas mas que nos hace llevarnos las manos a la cabeza sorprendidos y encantados de que aquello no tenga freno.
Un texto de Marc Crehuet que nos desarma, que nos hace ser conscientes de que, por mucho que lo intentemos, no tenemos respuestas para tanta cuestión que se nos plantea en el día a día. Un libreto que hace que nos miremos en este espejo ¿deformante? que son sus personajes y nos riamos de nosotros mismos. Que nos abofetea obligándonos a mirar como esa fortaleza ideológica que nos hemos creado nosotros mismos con las manipulaciones y los engaños de otros, es un tembloroso castillo de naipes a punto de ser derribado por el primero que pase y sepa como soplarnos.
Un montaje dirigido con total precisión por el propio Marc Crehuet, que tiene en su elenco a cinco magníficos actores que crean unos personajes en los que no podemos dejar de vernos identificados a pesar de lo esperpéntico que nos puedan resultar. Donde no hay «buenos» y «malos», tan solo víctimas; de otros, de la sociedad, de nosotros mismos… que nos muestran, aunque nos resistamos a creerlo, cuán frágiles somos a golpe de un humor negrísimo.
Xesc Cabot, Miki Esparbé, Alain Hernández, Ruth Llopis y Betsy Túrnez. Están sencillamente soberbios. Realizan un trabajo desprejuiciado y muy comprometido que aplaudo a rabiar. Es fascinante esa perfecta combinación de teatro social, salpicada con destellos de clown, y comedia ligera, e incluso me atrevería a decir, romántica, mezclada con un sentido del humor brutalmente ácido. Sensacional la manera que tienen de lograr sacarnos risas de momentos espeluznantes, como seguidamente nos congelan esa risa para ser testigos de las consecuencias de sus acciones, para de esa manera hacer que acabemos estallando nuevamente en carcajadas sorprendiéndonos a nosotros mismos.
¡Sencillamente apoteósico!
¿Lo peor de esta función? Que tan solo estén programados en Madrid dos fines de semana… una pena porque estoy convencido que si diera tiempo a que el boca a boca funcionara, iban a reventar la Sala Mirador, que es donde actualmente se representa, tras los cuatro días que estuvo este verano en el Teatro Lara. De verdad, si estáis leyendo esto y no habéis ido, ni lo dudéis.
Nos hace mucha falta mas teatro así y que nos demos de tortas por ir a verlo.
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CuartoyMitad Teatro Escriba Su Nombre Aquí Fátima Sayyad Fernando de Retes María Prado Pablo Huetos Rebeca Matellán Sala Triángulo Teatro Teatro de Fondo

Escriba Su Nombre Aquí

Título:

Escriba Su Nombre Aquí
Autor:
Fernando de Retes
María Prado
Lugar:
Sala Triángulo
Elenco:
Pablo Huetos
Rebeca Matellán
María Prado
Fernando de Retes
Fátima Sayyad
Coreografía:
Rebeca Matellán
Escenografía
María López Madrigal
Iluminación:
David Moreno
Producción
Cuartoymitad Teatro
Teatro de Fondo.
Dirección:
María Prado
Fernando de Retes
Fronteras, números, delimitaciones, elecciones, personas, posesiones… Todos tendemos a intentar etiquetar las cosas, a las personas, a marcarlo todo; y de esa manera sentirnos poseedores o integrados en un «algo» difícil de definir, pero que nos empeñamos en intentar lograrlo. 
Con esta premisa las compañías CuartoyMitad Teatro y Teadro de Fondo nos traen el espectáculo «Escriba Su Nombre Aquí» donde dan cabida a todas estas cuestiones de una forma original, llena de ironía, con toques de pícara ternura y con una enorme complicidad con el espectador. Un texto elaborado por ellos mismos donde el surrealismo y el absurdo se dan la mano con lo cotidiano, utilizando la risa como instrumento denunciante.
Dirigidos por Fernando de Retes y María Prado los cinco actores que integran el elenco nos muestran un entramado de situaciones aparentemente rockambolescas que, sin embargo, son muy habituales en nuestro día a día, pero que, pasadas por el tamiz del surrealismo y del humor, nos las tomamos con mas ligereza. Situaciones como la inmigración, la identidad sexual, la incomunicación mal entendida o los asuntos puramente burocráticos, aparecen en esta función para, desde una amabilidad muy bien recibida, ser denunciada o por lo menos tenida en cuenta como un auto-impedimento hacia la felicidad.
Me fascinó el sentido del humor de la compañía, tan desquiciante en algunos momentos, tan juguetón, tan ruidoso y a la vez tan sencillo. Me encantaron los elementos utilizados, el aprovechamiento al máximo de simbolismos y la cercanía permanente con el público y la sintonía que esto provoca.
En mas de un momento me descubrí sonriendo embobado y en otras soltando carcajadas sonoras por las situaciones que se dan cita en la función. Aunque también es cierto que hay momentos que funcionan mejor que otros y hay escenas que quizá se alargan en exceso, pero el conjunto me resultó muy estimulante. 
Quizá uno pueda pensar que el tema ya está muy tratado, pero la compañía logra darle esa vuelta que hace que en todo momento reine la originalidad y la frescura para que el público esté entregado a la propuesta.
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Como digo, son cinco actores, Pablo Huetos, Rebeca Matellán, María Prado, Fernando de Retes y Fátima Sayyad, que juegan, se divierten, que saltan y corren, que entran y salen de los personajes a su antojo y que aprovechan hasta el último elemento de la escena para hacer de este montaje un torbellino lleno de ritmo y de luz propia, que ellos mismos desprenden con la energía que transmiten, además de conseguir que uno salga de la sala con un sentir tan gratificante… ¿Y por qué si tratan unos temas tan complejos? Porque han sabido llenarlo de positivismo y acabarlo con un llamamiento a que cada uno tome la identidad que mas le plazca, la que mejor le siente, y con ella se construya a si mismo, como si fuera un traje a medida y no como si fuéramos algo hecho en serie.
Es un montaje que recomiendo con el mismo cariño con el que he sentido que se ha realizado.
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En Un Entreacto Radio – Programa 3

En esta nueva entrega de En Un Entreacto Radio tuvimos sorpresas, colaboraciones, incorporaciones y unos invitados que nos hicieron pasar un increible rato de charla entre amigos.
Daniel Acebes y Carles Cuevas vinieron a hablarnos de todos los proyectos que tienen entre manos, «Que Nadie Se Mueva», «La Hermosa Fea», «Enrique VIII» y el inminente regreso de «El Secreto de las Mujeres» que además optan a la primera ronda en los Premios del Público BroadwayWorld.
Este ha sido el primer programa en el que hemos contado con nuestro nuevo compañero Cesar López que hará su particular batería de preguntas a los invitados y contactará con las redes sociales. Así que animaos a hablar con nosotros, o bien por el chat o desde Twitter con el hashtag #SoyEntreactero.

Vamos evolucionando programa a programa y todo gracias a vuestra opinión. ¡Gracias por estar ahí, Entreacteros! ¡No dejéis de escucharnos!
¡Bienvenidos a En Un Entreacto Radio!

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