Categorías
Beatriz Rico Juanjo Múgica Mejor Viuda Que Mal Casada Salomón Teatro Teatro Arenal

Mejor Viuda Que Mal Casada

Título:
Mejor viuda que mal casada

Lugar:
Teatro Arenal

Idea Original:
Juanjo Múgica

Autor:
Beatriz Rico y Salomón

Elenco:
Beatriz Rico (Patricia)

Coreografía:
José Villalba

Dirección Musical:
Paco Zarate

Dirección:
Juanjo Múgica

Uno siente la necesidad de despejar la mente de «Teatrófago» que tiene y relajarse con montajes menos sesudos o comprometidos y buscar el mero entretenimiento, que nunca está de mas. Tenía ganas de echarme unas risas y pasar un buen rato, y hace unas semanas acudí al Teatro Arenal, invitado por un amigo, para ver “Mejor Viuda que Mal Casada”, el espectáculo que está haciendo allí Beatriz Rico
Un espectáculo unipersonal en el que la actriz nos cuenta en primera persona la vida de Patricia que tras una infancia difícil como “patito feo” y rechazada por todos, se convierte en una auténtica “Viuda Negra”, que se tomará la justicia por su mano, motivo que le sirve como excusa para realizar un recorrido humorístico por los tópicos masculinos y reírse de las relaciones de pareja.
El texto está escrito conjuntamente por la propia Beatriz Rico y Salomón y dirigido por Juanjo Múgica. Según comenta la propia Beatriz en el espectáculo, parte del origen del show viene de todas las anécdotas que le han ido pasando a lo largo de su vida amorosa, convenientemente maquilladas para llevarlas al extremo de la exageración y no molestar a nadie y que Gabino Diego, amigo íntimo de la actriz, le animó a llevar a los escenarios.
Ya digo que simplemente me apetecía pasar un buen momento, pero la cosa no pintó como esperaba. Viendo el show tuve la sensación de estar contemplando lo que podría ser un bosquejo de lo que debería llegar a ser este espectáculo cómico; lo vi excesivamente verde para el tiempo que lleva siendo representado.
El texto me pareció que flojeaba bastante, se caía en la repetición cansina de algunas guiños que pretendían ser nexo de unión entre las idas y venidas de la historia y convertirse en cierto código de «colegueo» con el espectador, pero que no llegaba a funcionar. Los números musicales me parecieron poco elaborados, incluso me sobraron a pesar de que la idea era la de crear un espectáculo inspirado en el cabaret. Algunos chistes caían en lo burdo y en lo facilón, y esto quizá en otro actor con otro estilo de interpretación, puede resultar efectivo, pero en ella no encajaba; tal fue la cosa, que comenzó a crearse una atmósfera incómoda con el público, se veía que la actriz hacía lo imposible por conseguir arrancar alguna risa a los que allí estábamos y que ella misma se estaba angustiando al no ver resultado… y lo siento, pero cuando pasan estas cosas, me pongo en la piel del actor que está pasando por ese momento tan horroroso y sufro muchísimo. Pienso en los millones de cosas que se le están pasando por la cabeza, lo que debe ser rebuscar en los recursos que tiene en la recámara para salir lo antes posible de ese atolladero y, no puedo evitarlo (tampoco quiero), pero acabo por empatizar con el artista… Y sí, finalmente el público y la actriz nos relajamos y, aunque costó, nos dejamos llevar y nos entretuvimos. Aunque ese mal rato… pero bueno de eso uno también se nutre y se enriquece.

Quiero pensar que no fue un día afortunado y que debido a que ella se encontraba constipada, no pudo estar al 100%, pero aún así, dejando el rendimiento de la actriz a un lado (todos somos humanos), creo que el espectáculo está forzado y desmadejado; se quieren conseguir resultados que no encuentran un lenguaje apropiado en los gags, ni una línea coherente por la que llevar el espectáculo a buen puerto.
Pero no voy a dejar esta crónica en algo tan aparentemente negativo. Hubo algo que me gustó mucho en Beatriz Rico y que si hubiera ido el espectáculo encaminado por ese lado, estoy convencido que hubiera funcionado mucho mejor. En un momento dado ella corta el espectáculo para hablarnos desde ella misma, desde la propia Beatriz, dejando los ticks, las gracietas y mostrar un lado mas humano que me llamó la atención y que, de alguna manera, me emocionó. Noté una sinceridad que me gustó mucho y que hizo que, desde ese momento, me sintiera atraído por lo que quería contar; de hecho cuando retomó la historia, me divertí y la cogí con mas ganas; lástima que fuera casi al final del espectáculo porque en ese momento se nota que es cuando da con la clave de lo que realmente le funciona en escena.
Es cierto que esto es únicamente mi apreciación, porque la gente con la que fui, si bien les pareció que el espectáculo aprobaba con un suficiente raspado, se divirtieron y pasaron un buen rato, que al fin y al cabo es de eso de lo que se trata.
Categorías
Alberto Arcos Humor Infantil musica musicales Oberón Puck Shakespeare Teatro Teatro Arenal Titania

El Loco Sueño de Una Noche de Verano

Título:

El Loco Sueño de Una Noche de Verano
Lugar
Teatro Arenal.
Elenco:
Alberto Árcos (Puck)
Carmelo Peña (Oberón)
Laura Soría (Titania)
Rafael Estepa (Lisandro)
Ainhoa Tato (Hermia/Flor de Guisante)
Chechu Moltó (Demtrio/Batuta)
Fanny Sánchez (Elena/Flauta)
Koldo Ribote (Yoyo)
Marina Hodgson (Duquesa)
Fernando Martín (Duque)
Versión y Dirección
Carmen Galisteo.
Hacía mucho tiempo que no iba a ver un infantil, tenía ganas de llevar a mis primillos a ver algo. Ya que el primo mayor es un teatrero empedernido, hay que comenzar a meterles el veneno y llevarles a ver cosas, acordes a su edad, pero que les comiencen a estimular las ganas de ver teatro.
La oferta en la capital es muy amplia, pero hubo una función que prevalecía por encima de las demás por un tema de debilidades. «El Loco Sueño de Una Noche de Verano», versión infantil del clásico de Shakespeare, fue la elección.
Los niños iban entusiasmados con la idea de ver una historia de duendes, hadas y conjuros mágicos. Aunque confieso mi temor a que el enredo que se crea con los humanos de la historia, les pudiera perder en la historia. Nada mas lejos de la realidad, la versión de Carmen Galisteo resuelve muy bien y abrevia todo de una manera que, sin dejar de contar la historia, todo se comprede sacando la esencia a este clásico.
Cuando pensé en escribir esta crónica, pensé que, ya que está hecha para ellos, que fueran mis chicos los que me guiaran y me dijeran qué son las cosas que mas les llamaron la atención.
Destacaron la escenografía que, aunque sencilla, a los chicos les llama la atención. Eso de encontrarse con un libro gigantesco que sirve de decorado, les gustó. Pero lo que mas les gustó fueron las canciones, yo los contemplaba en la oscuridad e inconscientemente se les iba el cuerpo, ¡se movían al ritmo sin quererlo! Al igual que con los momentos de lucha, se inclinaban hacia adelante sin pestañear, y estaban divertidamente nerviosos viendo como Puck se confundía con los encargos del rey de los duentes o siendo partícipes de los conjuros con los que Oberón les instaba a repetir con él para que fueran realmente eficaces.
Cuando salimos les pregunté qué personajes les había gustado mas y, como no podía ser de otra manera, les encantó el Puck de Alberto Árcos y el hada Flor de Guisante de Ainhoa Tato, al igual que se reían mucho con la Duquesa de Marina Hodgson y su aire pijo; aunque cuando a la salida se encontraron con los personajes para saludarles en persona, no dejaban de mirar a todos, deslumbrados. Y si eso sucede es porque el trabajo de todo el elenco ha estado bien. Confieso que yo también me divertí mucho.
Así que si alguien piensa que a sus pequeños les puede gustar ver esta obra, que no lo dude. Ellos van a pasar un rato muy divertido y para los adultos es muy agradable ver como ellos se quedan embobados ante lo que sucede en escena. Eso sí, ya solo estarán este próximo fin de semana…
Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar