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Alejandra Mayo Alejandro Saá Alicia Garau Daniel Acebes El Castigo Sin Venganza Ernesto Arias Lope de Vega Rakatá Rodrigo Arribas Teatro La Latina

El Castigo Sin Venganza

Título:
El Castigo Sin Venganza

Autor:
Lope de Vega

Lugar:
Teatro La Latina

Elenco:
Rodrigo Arribas (Federico)
Alejandra Mayo (Casandra)
Jesús Fuente (Duque)
Elena González (Lucrecia)
Alejandro Saá (Batín)
Julio Hidalgo (Marqués Gonzaga)
Alicia Garau (Aurora)
Daniel Acebes (Floro)
Andrés Bernal (Ricardo)

Vestuario:
Susana Moreno

Escenografía:
Almudena López Villalba

Iluminación:
Chahine Yavroyan

Música:
Santiago Ibarretxe

Dirección:
Ernesto Arias

Me gusta la gente que arriesga, que se tira a la piscina y que creen en sus propuestas. Como es el caso de La Fundación Siglo de Oro (RAKATá). Que con la que está cayendo ponen sobre las tablas nada más y nada menos que dos montajes de Lope de Vega a la vez, titulándolo Ciclo del Siglo de Oro. Y como las antiguas compañías de repertorio llevando El Perro del Hortelano y El Castigo Sin Vengaza, por los escenario, casi en doble sesión, para disfrute del personal.
Ya es la segunda vez que plantan su propuesta en la capital, antes de marcharse a hacer gira internacional, incluyendo el famoso Globe que les dio fama cuando fueron seleccionados para mostrar su versión de Enrique VIII y que ahora contarán con otra azaña más que sumar a su curriculum relacionada con el mismo espacio, la de ser los primeros en interpretar sobre ese escenario una función que no sea de Shakespeare. ¡Ahí es nada!
Pero bueno, actualmente, lo que están haciendo es ese ciclo del que hablaba en el Teatro de La Latina, otro Mihura con el que lidiar en pleno mes de Junio. Un reto que superan con olgura con esta propuesta que juega con la sencillez de su puesta en escena y con unas interpretaciones que van creciendo junto a la función.
Confieso que vi una de sus funciones de El Perro del Hortelano que resultó un tanto complicada en los Teatro del Canal que me desilusionó bastante, aunque ahora me han chivado que la cosa ha mejorado sustancialmente, y venía temeroso de ver qué era a lo que me iba a enfrentar cuando viera El Castigo Sin Vengaza. Pues bien, lo disfruté y mucho.
Cuanta con un verso bastante asequible para todo tipo de públicos, con pasajes ciertamente bellos, de esos que dan ganas de memorizar; una trama poco común para lo que solemos ver de Lope de Vega y con una puesta en escena muy plástica, que entre escenografía e iluminación llega a tener un aire pictórico que le regala una épica y un dramatismo muy potentes. Hay momentos en los que uno parece estar cotemplando un cuadro que cobra vida, como esa fantástica presentación del Duque, y con mención aparte de ese maravilloso e impactante desenlace. No sé cómo harán para mantener toda esta plasticidad cuando se la lleven al Globe, ya que allí se representará a plena luz del día y con el mínimo de escenografía… ¡Ya nos contarán!
Quizá en momentos la función sufre algunos altibajos, aunque acaba por estabilizarse en cuanto somos conscientes de que aquí se masca la tragedia. Creo que nunca había visto un Lope tan sorprendentemente cruel como el que se nos presenta en El Castigo Sin Venganza y os confieso que me encantó.
Ernesto Arias dirige con gusto a unos actores que, como viene siendo habitual en la compañía, juegan con el texto, dan el ritmo apropiado al verso y nos lo sirven en bandeja, trabajándolo con un gusto exquisito. Es cierto que no todas las interpretaciones van en la misma sintonía y algún actor debería bajar el aspaviento y el ademán porque, más allá de provocar una pretendida comicidad y aligerar la intensidad de algunos pasajes, resulta incómodo y algo molesto para la trama. Pero esto no resta para disfrutar de otros miembros del reparto como son Alejandra Mayo a la que le sienta igual de bien ser sirvienta que señora o Rodrigo Arribas que cuenta con los versos más bellos de la función y que son tan disfrutables de la forma en la que nos los hace llegar. Los dos juegan con una estupenda complicidad y una medida vis cómica, para llevarnos confiados a ese inesperado desenlace. No quiero dejarme sin mención a Alejandro Saá quien nos guía con mano experta hacia el interior de la función, aunque parezca que el autor lo deje algo olvidado hacia el final, o Alicia Garau de la que me encantó su evolución a lo largo de la trama.
El Castigo Sin Venganza es un montaje que he disfrutado con ganas; sencillo, pero efectivo, y que además creo que es de esas funciones que ayudan a acercar el Siglo de Oro a la gente que se enfrenta por primera vez al teatro en verso, que se olvida un poco del típico enredo cómico-amoroso que estamos acostumbrados a ver y que yo, personalmente, agradezco infinitamente.
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Carmen Ruiz CNTC Las Dos Bandoleras Lope de Vega Macarena Gómez Teatro Teatro Pavón

Las Dos Bandoleras

Título:                                 Elenco:                                                         Escenografía:
Las Dos Bandoleras          Helio Pedregal (Triviño)                              Paco Azorín
                                          David Fernández «Fabu» (Orgaz)
Autor:                                 Macarena Gómez (Teresa)                          Vestuario:
Lope de Vega                    Carmen Ruíz (Inés)                                     Antonio Velart
                                          Llorenç González (Don Carlos)
Lugar:                                Gabriela Flores (Leonarda)                         Espacio Sonoro:
Teatro Pavón                    David Luque (Don Lope/Soldado 1)            Jordi Collet, «Sila»
                                         Álex Larumbe (Alvar Pérez/Soldado 2)
Dirección:                          Albert Pérez (Rey)                                       Lucha Escénica:
Carme Portaceli                                                                                    Kike Inchausti

Y uno vuelve a adentrarse en los mundos de la curiosidad… como le pasa al 99% de la gente. Programan una función en la que te encuentras como cabeza de cartel a dos actrices que hasta el momento te han gustado, y piensas: «¡Qué interesante! Se lanzan a por un clásico» y te apresuras a comprar las entradas antes de que se agoten, que eso de que salgan en la tele hace que las taquillas echen humo (No siempre) y no vaya a ser el campanazo de la temporada…
Así que me marché a ver «Las Dos Bandoleras» al Teatro Pavón, función escrita por Lope de Vega de la que desconocía su existencia. Una función en la que se nos cuenta como dos hermanas cuidadas y recuidadas por su padre, quizá no tanto, son ultrajadas por un par de tipos que, da igual en el Siglo de Oro como en la actualidad, piensan con la bragueta, y ellas, muy pizpiretas, caen en eso de «Prometo, prometo hasta que la meto y una vez metido se acabó lo prometido», así que son deshonradas, pero en vez de dejar en manos de su padre lo de recuperar la honra de las damiselas, ellas se callan, se hacen el hatillo y se largan a vivir su vergüenza a la sierra, se hacen Serranas y prometen cargarse a cuanto hombre se les cruce por el camino, como venganza por la pérdida de su honra…
Hasta ahí la cosa parece que no tiene mala pinta, apunta a algo ligero, incluso con cierta acción, apetecible. Un clásico de capa y espada con mujeres como heroínas. Lo malo viene cuando encuentras el batiburrillo que han liado entre vestuarios de todas las épocas, sonidos de aviones, bombardeos, escenografías siderales y dos serranas que parecen sacadas de Piratas del Caribe.
Pero bueno, podría pasar por alto todo eso si después me hubiera encontrado con unas interpretaciones decentes… ¡Ay!
No entiendo ese soniquete que se empeña en mantener Macarena Gómez durante toda la función, es molesto, arranca toda intención a los versos, pierde toda la musicalidad que puedan contener y se lo pone complicado a sus compañeros para que le den la réplica. ¿En serio Gabriel Garbisu, como asesor de verso, ha permitido esto? ¿Es problema de dirección o Macarena tiene un exceso de «vicios» adquiridos de su personaje de televisión y le resulta difícil desprenderse de ellos?
Sin embargo, Carmen Ruíz se la ve esforzada, tratando de ser más que correcta, cuidando el verso, haciendo lo posible por permanecer a flote a golpe de naturalidad durante toda la función, aunque a veces sean sus propios compañeros, ¿qué le pasa a Álex Larumbe?, y las vergonzantes luchas escénicas a golpe de «chunda chunda», las que la agarren de la cabeza y la hundan al fondo de este charco en el que se ha metido…
Quienes también me gustaron, aunque con sus altibajos, fueron Llorenç González, su forma de decir el verso llamó mi atención para bien, aunque su personaje importe un pimiento dentro de la función, y  David Fernández «Fabu» que nos da un poco de aire, aunque él solo, pobre, es incapaz de poder levantar la función por más que se esfuerce.
Un montaje carente de ritmo, sus escenas se suceden atropelladas; las diferentes líneas argumentales están carentes de conexión, parece como si estuviéramos haciendo zapping. Las hermanas van por un lado, la serrana Leonarda, interpretada por Gabriela Flores, va por otro, a su rollo, entra y sale como si fuera una espontánea que sale a escena cuando se le canta (su forma de soltar texto también lo hace pensar); su enamorado vaga por la función sin saber dónde meterse, y sin que nos importe demasiado… y así podría seguir con cada uno de estos personajes que, no sé si el gran Lope de Vega escribió semejante desaguisado o si ha sido la dramaturgia de Marc Roch y Carme Portaceli y la ocurrencia de mezclar dos textos en uno los que lo han convertido en lo que vemos sobre las tablas del Teatro Pavón..
En fin, que al grueso del público le encantó, se rieron mucho e incluso alguno se puso en pie a aplaudir. A la salida oí eso de «la de la tele lo hace muy bien», así que seguramente todo esto que escribo sean manías de uno que se debe estar volviendo un poco remilgado con lo que ve, pero yo salí decepcionado de comprobar el nivel de esta función tratándose de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.
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Claudio Tolcachir Daniel Acebes David Castillo El Buscón El Castigo Sin Venganza El Perro del Hortelano Emilia En Un Entreacto Radio GetafeVoz Jacobo Dicenta Lope de Vega Quevedo Rakatá

En Un Entreacto Radio – Programa 11

El pasado día 24 de Febrero En Un Entreacto Radio tuvo la suerte, casualidades de la vida, de convertirse en un programa especial dedicado al Siglo de Oro gracias a la visita de nuestros dos invitados en el estudio.

Primero estuvo Daniel Acebes que nos visitó por segunda vez. En esta ocasión vino a hablarnos de, nada más y nada menos, dos funciones en las que está participando en estos momentos junto a la Compañía Rakatá – Fundación Siglo de Oro. «El Perro del Hortelano» y «El Castigo Sin Venganza» de Lope de Vega, un ciclo con e que la compañía está celebrando su 10º Aniversario sobre las tablas.

Después tuvimos con nosotros en los estudios de GetafeVOZ a Jacobo Dicenta, quien nos trajo su versión de «El Buscón» de Quevedo, que actualmente está representando en el Teatro Infanta Isabel de Madrid junto a Dulcinea Juárez. Tuvimos una maravillosa charla en la que repasamos su carrera y descubrimos uno de esos cómicos que transmiten la pasión por el teatro de una manera absolutamente pura.

Por supuesto no me voy a olvidar de la estupenda entrevista que nos concedió David Castillo, quien estuvo presente vía telefónica, en nuestro repaso a la cartelera y nos habló de la extensa gira que han comenzado con «Emilia» de Claudio Tolcachir.

Un programa que nos hizo pasar una magnífica tarde teatral, en muy buena compañía.

¡Bienvenidos a En Un Entreacto Radio!

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Conde Duque Fuenteovejuna José Luis Arellano La Joven Compañía Lope de Vega Teatro

Fuente Ovejuna – La Joven Compañía

Título:
Fuente Ovejuna

Autor:
Lope de Vega

Versión:
Mar Zubieta
Francisco Rojas

Lugar:
Teatro Cuartel Conde Duque

Elenco:
Victor de la Fuente (Comendador)
Alejandro Chaparro (Flores)
Raúl Pulido (Frondoso/Ortuño)
Alex Villazán (Maestre/Cimbranos)
Ana Cañas (Laurencia)
María Romero (Pascuala)
Enrique Cervantes (Mengo/Manrique)
Alberto Novillo (Alonso)
Samy Khalil (Esteban)
Ángela Martín (Reina/Jacinta)
Álvaro Fontalba (Rey)

Quique Montero (Juan Rojo/Juez)

Escenografía y Vestuario:
Silvia de Marta

Iluminación:
José Espigares

Dirección:
José Luis Arellano

No nos cansamos de decir que el teatro está en crisis, lo mal que está todo, que de esta no salimos… y con mas razón que un santo, pero ante tanta oscuridad siempre hay destellos que iluminan el camino y hacen creer que este vuelve a ser un bache del que acabaremos por salir fortalecidos.
O al menos esa es la sensación que me dio cuando salí el pasado jueves del pase del montaje de «Fuente Ovejuna» llevado a cabo por La Joven Compañía.
Siempre sabemos de jóvenes actores que quieren despuntar, que estudian, que se preparan, que quieren llegar a algo dentro de la profesión, pero no sabemos de todos esos otros jóvenes que se decantan por alguna de las otras profesiones que hacen que lo que vemos sobre los escenarios, llegue a ver la luz, y, sin embargo, La Joven Compañía se ocupa de todos ellos.
Un fantástico proyecto del que desconocía su existencia y que me entusiasmó desde el mismo momento en el que visité su web y descubrí todo lo que había tras esa primera imagen de compañía juvenil.
Este proyecto tiene dos aspectos que me parecen fantásticos. Por un lado formar a jovenes en el ámbito profesional que desean, asesorados por profesionales del medio, pero permitiendo que sean ellos los que pongan en pie todo el proyecto, tomando decisiones y arrancando la iniciativa. y por otro lado que se trabaje en un despertar teatral de la juventud, a través de esta compañía, poniendo en pie campañas escolares, visitas a institutos, encuentros con alumnos, etc… «fabricando» nuevos espectadores tratándolos de tú a tú, dándoles a conocer todo lo que hay tras los telones, pero sin sentirse sermoneados, si no viendo cómo gente de su misma edad trabaja por sacarlo adelante.
Sinceramente, conociendo el proyecto, sentí envidia de no haber podido contar con algo así cuando yo estaba estudiando interpretación. Es una magnífica oportunidad de poder crecer dentro de la profesión conociéndola desde dentro y desde un primer momento. Algo que considero indispensable para quererla y respetarla como se merece.
Sé que mi cometido es hacer una valoración del espectáculo, pero no quería dejar pasar la ocasión de destacar su trabajo, sus orígenes y sus metas, y darlo a conocer con los medios que cuento porque creo que merece la pena que todo el mundo conozca y valore lo que se está gestando.
Hablando ya del espectáculo, creo que no tiene nada que envidiar a otros montajes que hay en estos momentos en cartel. La propuesta que nos trae José Luis Arellano del clásico de Lope de Vega es muy potente en su puesta en escena, funciona y tiene un nivel mas que notable. 
Quizá la versión de Mar Zubieta y Francisco Rojas esté excesivamente recortada, y me queda la duda de saber hasta qué punto, un espectador que desconozca la historia, no se pueda quedar algo descolgado de lo que la historia y los acontecimientos nos cuentan. Algunos momentos suceden de una manera tan fugaz que quizá queden confusos, pero por lo demás creo que todos los elementos utilizados suman y enriquecen la historia.
Del elenco destaco la energía que derrochan; la forma de afrontar los personajes, salvando la diferencia de edad, que en algunos casos jugaba a la contra, es muy valiente y honesta. Todos ellos se entregan a la historia de frente, sin temor y jugando con sinceridad, y estoy convencido que a mas de uno le veremos de manera continua en los escenarios porque aquí hay mucho donde rascar, y si no al tiempo…
Me gustó mucho la Lucrecia de Ana Cañas, el feroz Comendador de Víctor de la Fuente y la frescura del Frondoso de Raúl Pulido. Sin desmerecer al resto de la compañía que hacen un trabajo realmente emocionante.
Estoy deseando ver el montaje de «Invasión» de Guillem Cluá que traerán a comienzos de 2014 y la creación, a través de sus trabajos con el dramaturgo José Manuel Mora, y que han dado como fruto «Superhérores».
Un proyecto que merece ser aplaudido y apoyado con ganas por todos los que amamos el teatro, porque aquí puede estar la semilla que regenere el espíritu del teatro y la lucha por mantenerlo a flote.

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Carlos Marchena CNTC La Noche Toledana Lope de Vega Teatro Pavón

La Noche Toledana

Título:
La Noche Toledana

Lugar:
Teatro Pavón

Autor:
Lope de Vega

Elenco:
Francisco Ortiz (Florencio)
Jonás Alonso (Beltrán)
Guillermo de Santos (Julio/Alguacil)
Sole Solís (Posadera)
Julia Barceló (Gerarda)
Elsa González (Lucrecia)
Laura Romero (Celia)
Borja Luna (Aurelio/Alguacil)
Natalia Huarte (Lisena)
Alba Enríquez (Belarda)
Carlos Cuevas (El Alférez Carrillo)
Manuel Moya (El Capitán Acevedo)
Ignacio Jiménez (Lucindo)
Álvaro de Juan (Ríselo)
José Gómez (Fineo/Caballero)
Samuel Viyuela (Escribano)

Iluminación:                                  Vestuario:                         Escenografía:
Luis Perdiguero                           Laura Escribano              Rodrigo Zaparaín

Versión:                                        Dirección:
Daniel Pérez                               Carlos Marchena


Ya os he contado alguna vez de mis coqueteos con el teatro clásico, que fueron los que me llevaron a ser uno de los primeros habitantes que hubo en las entrañas del Teatro Pavón en su reapertura (Daría lo que fuera por darme un paseito y poder curiosear para saber cómo está todo por ahí dentro)… Pues bien, cuando el pasado Jueves asistí a la representación de «La Noche Toledana» de Lope de Vega sentí que el espíritu de aquellos días planeaba sobre nuestras cabezas. Seguramente nadie mas sintiera algo así porque la cosa era algo interno mío, ese «que se yo» que se me pone en el pecho cada vez que traspaso las puertas de este recinto.
No conocía este texto de Lope de Vega, la verdad. Había oído hablar de él, pero sin ahondar demasiado en su contenido. El verdadero motivo que me atrajo de poder ver este montaje, era el tener la oportunidad de conocer a los cachorros de la CNTC en acción. 
«La Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico» Ese proyecto que me hubiera encantado que existiera en aquel momento en el que yo vivía bajo la protección de las alas de Zampanó Teatro. Me parece una oportunidad maravillosa poder formar parte de la cantera de semejante compañía. Poder trabajar textos clásicos y hacerlo en escenarios como este o el del Festival de Almagro, por poner solo un par de ejemplos, y dirigidos por profesionales de la talla de Carlos Marchena. Vamos, todo un lujo para quien quiera dedicarse a la interpretación.
«La Noche Toledana» es un texto muy divertido, lleno de enredos y amoríos al mas puro estilo del autor. Con montones de personajes que se cruzan y entrecruzan llenando la trama central de pinceladas y momentos cómicos que juegan a confundir y despistar a sus participantes, locos de amor o deseo, dependiendo de quien y a quien miren. Mientras que nosotros, los espectadores, somos siempre cómplices de las argucias y manipulaciones de la despechada protagonista hacia su amado y el criado de este, tan bien llevados por los estupendos Natalia Huarte, Francisco Ortiz y Jonás Alonso.
En este función se ha querido jugar con una adaptación que tuviera cierta contemporaneidad en el vestuario y en la escenografía e intentar acercarse mas a un público que normalmente rechaza este tipo de teatro. Muy acertado el juego de puertas y módulos que nos trasladan desde una posada toledana, llevada por una divertida y atemorizante Sole Solís, a los tejados de esa misma ciudad que celebra su famosa fiesta del Corpus.
Un montaje llevado al límite, que busca en sus personajes una vuelta de tuerca mas para provocar la carcajada del público, como es el caso de ese magnífico Manuel Moya y su deliciosamente sobreactuado Capitán Acevedo o Julia BarcelóObjetivo que logran los actores en casi todos los casos, aunque en otros se nota demasiado la trampa y eso impide que entremos con las mismas ganas en su juego, dejándonos con la sensación de que a lo mejor se podía haber prescindido de algún personaje; eso sí, no es algo que empañe el buen hacer de la gran mayoría, que conectan con el sentido mas divertido de esta comedia disparatada y enloquecida, que podría ser perfectamente el origen de esa idea que todos tenemos del Camarote de los Hermanos Marx, y que hizo que pasara casi dos horas disfrutando con entusiasmo de unas interpretaciones que transmitían ganas y muy buen hacer.
Foto de Ceferino López
Quizá caiga en la pesadez y en la pedantería cada vez que ensalzo la buena dicción y la proyección en los actores, pero me parece algo tan esencial y a la vez tan escaso en muchas producciones, que cuando lo descubro en algún montaje no puedo dejar de destacarlo y aplaudirlo. Es una gozada escuchar voces claras y potentes, que llenan un teatro entero, y que provocan el interés en lo que nos están contando tanto en los espectadores de la primera como de la última fila, y que dicen el verso de una manera tan maravillosa. De verdad, aunque suena a pedantillo y algo rancio, es algo que me hace echarme hacia adelante en mi butaca y disfrutar con todas las ganas del mundo de un trabajo actoral en condiciones.
Cuando la función terminó sentí que el gusto con el que me había quedado era el de haber vivido el espíritu de un corral de comedias a la antigua usanza, con la sensacion de haber disfrutado de una buena función y un equipo en sintonía y con ganas de dar lo mejor. Así da gusto regresar una y otra vez al Pavón y quedarme embobado con su magia.
¡Qué bien ver que la nueva camada del clásico apunta maneras!
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Disney el rey león Lope de Vega musicales Stage Teatro

El Rey León

Título:
El Rey León

Lugar:
Teatro Lope de Vega

Elenco:
Phindile Mkhize (Rafiki)
David Comrie (Mufasa)
Yelena Lafargue (Sarabi)
Esteban Oliver (Zazu)
Sergi Albert (Scar)
María Ayo (Shenzi)
Jorge Ahijado (Banzai)
Alejandro de los Santos (Ed)
David Ávila (Timón)
Albert Gracia (Pumbaa)
Carlos Rivera (Simba)
Geniris (Nala)

Música y Letra:
Elton John
Tim Rice 
Lebo M 
Mark Mancina
Jay Rifkin
Julie Taymor
Hans Zimmer

Libreto:
Iren Mecchi
Roger Allers

Adaptación:
Jordi Galcerán

Directora:
Julie Taymor


Director Musical:
James May

Directora Residente:
Moira Chapman

No sé qué es lo que me ha pasado, puede que el encontrarme ante la tarea de tener que hablar de un montaje tan monumental me estaba bloqueando y he reescrito la crónica varias veces… Pero bueno, he decidido que la sinceridad tiene que primar en todo lo que escribo, así que no le doy mas rodeos y paso a contaros que es lo que me ha parecido «El Rey León»

Os aseguro que el montaje es espectacular, Stage y Disney han tirado la casa por la ventana y se nota, solo que a la vez que la grandiosidad está haciendo ir en manadas (nunca mejor dicho) al público, también le da un tufillo de frialdad que hace que uno se distancie un poco de la primera emoción que provoca ir a ver este musical.

Es absolutamente increíble el despliegue. El momento en el que se escuchan las primeras líneas cantadas por Rafiki, gran interpretación de Phindile Mkhize, entonando «Circle of Life» es una explosión de sensaciones difíciles de explicar. Ese momento hace que te sientas como un niño, quieres devorar con los ojos todo lo que sucede a tu alrededor, dan ganas de ponerte de pie y aplaudir descontroladamente. Solo puedo decir, sin perder los papeles por el entusiasmo de este número, que es impresionante.

Después uno ya se relaja y contempla todo con mas calma, puedes disfrutar de los trajes mezcla entre tribal y animal que me fascinaron, cada uno con sus detalles que definen la personalidad del personaje que visten. Esos decorados sencillos, que no simples, que te llevan a mundos espectaculares en un abrir y cerrar de ojos. Los contrastes de colores, de ambientes, están muy logrados. La utilización de actores, muñecos, marionetas, guiñol, sombras… le dan un toque fuera de lo común en el que apetece entrar y dejarse conquistar.
Me gustaron mucho las canciones creadas expresamente para el montaje teatral, la mayoría son músicas étnicas que le dan una sobriedad y una belleza adicional a la historia que todos conocemos, y que en algunos momentos son las que alzan el montaje hacia «algo mas» de lo que todos esperamos.
Lástima que el actor infantil que interpreta a Simba se moviera en escena como un autómata, cumpliendo con los movimientos que le han marcado, pero sin transmitir ni una mínima emoción… Con esto consiguieron que la función se fuera desinflando poco a poco, haciéndome perder interés. Lo sé, es un niño, pero lleva el peso de parte de la función, además que su compañera, que debe tener su edad y que interpreta a Nala, es todo lo contrario, se desenvuelve con soltura e incluso aprueba con nota el momento en el que Rafiki, Sarabi (Yelena Lafargue) y ella cantan juntas transmitiendo un sentir que impresiona para alguien de su edad, muy bonito cuadro.
La verdad que salí del primer acto bastante molesto y desilusionado, el ritmo era lento, torpe. Me daba la sensación que algunos actores, y hablo de los adultos, estaban flojos, interpretando a medio gas… Esas hienas que «hacen» que gritan a Simba y no se molestan en elevar la voz… Son cosas que no se pueden consentir… Como espectador que paga cerca de 80€ quiero que me transporten, que me emocionen, que me pongan los pelos de punta y me dejen con la boca abierta, pero no pasa, al menos en el primer acto, donde ni la música llega a provocarme otra sensación que pensar «qué bonita» porque el volumen es bajo; ni si quiera en canciones como «Chow down» llega a hacerme vibrar en la butaca…

Salí al descanso decepcionado, salvando por supuesto la labor de Esteban Oliver como Zazú, que desde el comienzo me conquistó, Sergi Albert que le da a Scar una dimensión diferente y muy atractiva o David Comrie, que a pesar de tener que lidiar con el joven Simba, nos regala el momento mas emocionante de este acto que es la estampida y la posterior caída de Mufasa.
A la vuelta, en el segundo acto, admito que con «One by one» volví a interesarme y disfruté mucho mas con momentos como «Shadowland», Geniris como la Nala adulta me hizo emocionarme, aunque el momento mas destacable de todos es el de Carlos Rivera cantando «He lives in you» como Simba, precioso cuadro. La verdad que él está perfecto en el papel.
El toque cómico corre a cargo de Timón y Pumbaa, personajes que todos recibimos con alegría desde el primer momento, aunque confieso que ese acento andaluz no me terminó de convencer, no sé hasta que punto era necesario, al igual que esos momentos «localistas» buscando el aplauso fácil… ¿Tanta desconfianza tienen en que el libreto no funcione por si solo?
David Ávila está soberbio como Timón, aunque con tanta explosión de personalidad, creo que deja un poco en la sombra a su compañero Albert Gracia.

El tema de los muñecos me encantó, se mimetizan con sus actores de carne y hueso y hay momentos que no sabes si estás mirando a uno o a otro, creo que es un trabajo muy complicado y que lo hacen de maravilla, cuando tienes la oportunidad de verlos de cerca te das cuenta de la complejidad que conlleva manejarlos, realizar la coreografía y cantar, todo a la vez. Mi mas sincera admiración.

Es un buen espectáculo, pero no llegó a llenarme del todo y me apena, sinceramente, quizá las expectativas estaban muy altas y eso impidió disfrutar mas del show… Eso sí, recomiendo vivirlo al menos una vez.

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Daniel Acebes Diagoras Producciones Festival Teatro Antigua Mina Hector Vesga Hermosa Fea Lope de Vega Pablo Cabrera Raquel Alonso Susana Garrote Teatro Teatro Clásico

La Hermosa Fea

Título:
La Hermosa Fea

Lugar:
Festival de Teatro La Antigua Mina

Autor:
Lope de Vega

Elenco:
Daniel Acebes (Octavio/Gobernador)
Pablo Cabrera (Ricardo)
Hector Vesga (Julio)
Susana Garrote (Estela)
Raquel Alonso (Celia)

Producción:
Diagoras Proyectos Artísticos, S.L.

Dirección:
Juan Manuel Casero



Desconocía por completo la existencia del «Festival de Teatro de La Antigua Mina» y gracias al interés que tenía por ver «La Hermosa Fea» de Lope de Vega he descubierto un lugar a tener en cuenta para las siguientes ediciones. Una tarde, charlando con Pablo Cabrera, uno de los actores de este montaje, le pregunté que cuando iban a traer la función a Madrid; me dijo que lo mas cerca que iban a estar esta temporada era en este festival. Habló del emplazamiento, de lo curioso del lugar y de representar allí; así que despertó mi curiosidad y me acerqué a Zarzalejo para disfrutar de obra y entorno.
La verdad que es curioso llegar a lo alto de La Cruz Verde y descubrir un teatro en medio de la naturaleza. Que un camino de farolillos te acompañe hacia las gradas en mitad de la noche, bajo las estrellas, con el sonido de los grillos de fondo, ya te predispone para que al menos comiences la función receptivo y con ganas de magia…
En «La Hermosa Fea» Lope de Vega nos cuenta, en  tono de comedia, los enredos que el príncipe Ricardo provoca para que la duquesa Estela repare en él y se enamore. Su estrategia es ofenderla diciendo que es fea para luego hacerse pasar por otra persona y conseguir que la duquesa se enamore perdidamente del príncipe sin saber que es él, claro que la duquesa también tiene sus propios planes… ¿Quién se saldrá con la suya?
La función trata un tema que hoy en día sigue tan vigente como cuando el autor escribió la obra; el culto a la belleza y la vanidad del ser humano. Todos queremos ser admirados y halagados por los demás, pero en el momento que nos vemos ofendidos por un mal comentario, por pequeño que este sea, nuestro orgullo se revuelve, no aceptamos la crítica y lo que buscamos es contraatacar para vengar la ofensa.
Con un mínimo de escenografía y el marco de la mina, Juan Manuel Casero, director de la función, nos hace  disfrutar de los actores «a pelo». Es decir, ellos solos frente al texto; consiguiendo que nos sumerjamos fácilmente en la comedia y degustemos el verso de una manera sencilla y fluida. Haciendo que lo complicado del verso se vea fácil y divertido.
Los cinco actores están muy bien. Divertidos, comunicativos y, aunque el lugar les obliga a cambiar entradas y salidas del montaje original, muy resolutivos. Susana Garrote, Pablo Cabrera, Daniel Acebes, Raquel Alonso y Hector Vesga nos ofrecen cerca de una hora y media de comedia amable que aconsejo tanto a los amantes del verso como a cualquiera que tenga curiosidad por acercarse al teatro clásico.
Algo que me gustaría destacar a nivel particular es que los actores no utilizan micrófonos. Quizá a alguien le  parezca una tontería que haga esta reseña, pero es una cosa que cada vez escasea mas en los teatros y es algo que me molesta bastante. Llamadme purista si queréis, pero cuando un actor se forma, le enseñan dicción, proyección de voz, vocalización… y muchas veces nos encontramos con que algunos de los que se suben al escenario, no tienen ni idea de qué es eso y creo que es algo terrible para cualquier montaje. Aunque también es cierto que a veces el que proyecta la construcción del recinto es el que no tiene ni idea de como debe ser un teatro y construye naves industriales con una acústica nula… Así que cuando vas a ver una obra en la que los actores utilizan tan estupendamente bien su instrumento, como es el caso, uno se siente feliz de estar ahí y poder disfrutarlo.
Acaban de finalizar temporada, creo que de momento no hay fechas previstas, pero os dejo el enlace de la productora por si queréis consultar en un futuro Diagoras Producciones 
Si en algún momento oís hablar de esta obra cerca de vuestra localidad, no dejéis escapar la ocasión y acercaos a verla, no os va a defraudar.
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Los Miserables

Ya hace unos meses que publiqué un post anunciando el estreno de este musical en Madrid y… ¡Aquí está!

El Viernes, en el patio de butacas se respiraba mucha espectación, todos entrábamos en busca de nuestro sitio mirando al escenario, tratando de imaginar qué es lo que íbamos a encontrarnos unos minutos mas tarde… Y todo lo que yo me imaginaba se quedó pequeño, en serio…

Estoy feliz porque por fin he visto en España un musical de gran formato del que salgo totalmente satisfecho. Advierto desde este momento que no vi la versión del 92, así que no voy a comparar nada ni a nadie.

La escenografía, dicen que inspirada en dibujos y bocetos del mismísimo Víctor Hugo, es espectacular. Creando escenarios completamente diferentes en cuestión de segundos.  Muy sobria, tal como pide la obra, y ayudada por proyecciones que le dan un dinamismo que impresiona en varias ocasiones. El vestuario, maquillaje y peluquería muy sobresalientes (Gracias por no sacarnos de la ilusión porque al actor principal le hayan colocado un pelucón de tienda de «Todo a 100»). El paso del tiempo en los personajes, gracias a la caracterización, está muy logrado. Si es cierto que al comienzo de la función las voces de los cantantes quedaban tapadas por la orquesta, pero según avanzaba la obra esto dejó de pasar, por otro lado es normal, asistí a una función previa al estreno, con lo que uno va sabiendo que este tipo de cosas se pueden dar en cualquier momento. También agradezco que aunque la iluminación en muchos momentos es sombría porque así lo exige el momento, no es pobre, si no que enfatiza y dirige la mirada del espectador hacia donde el director quiere que miremos.

Aunque conozco el musical y lo he oído muchísimas veces, fui con la mente abierta; dispuesto a disfrutar sin caer en comparaciones de ningún tipo.
He seguido bastante de cerca el casting, primero por los amigos que probaron suerte y después através de grupos en facebook, la página de Stage y las publicaciones en diferentes webs de musicales que hay por la red. Sé de la polémica que ha habido en la elección de alguno de los protagonistas, pero es que no siempre llueve al gusto de todos y la decisión es de quien hace el montaje… Nosotros como espectadores, que es el rol que nos toca en todo esto, juzgamos el resultado final, el resto no es cosa nuestra. Y a mi juicio, creo que el elenco es acertado.

Destaco la labor de Gerónimo Rauch e Ignaci Vidal, Jean Valjean y Jabert respectivamente, dos grandes voces que me dejaron con la boca abierta en varios momentos. Me impresionó como Gerónimo carga a sus espaldas con todo el prólogo del musical y su evolución del personaje a lo largo de toda la función. Ignaci destila fuerza y una energía en escena descomunal. Cada vez que se marcan un solo, tanto uno como otro, es para dejar al espectador clavado en la butaca. Y entre los dos hay una química como protagonista y antagonista excelente. Por fin me he sentido lleno con todas las voces masculinas, no se retraen; y es que siempre he encontrado un punto de miedo a la hora de «dar el do de pecho» en los intérpretes masculinos que aquí no he visto, se lanzan con valentía, arriesgan y eso, a los que estamos abajo, nos entusiasma y lo agradecemos muchísimo.
También me gustaron Enrique R. del Portal como Thenardier, junto con su señora, el punto «cómico» ante tanta tragedia. Daniel Diges, que aunque le vi un poco rígido, sabe mostrarnos que es capaz de lucir un secundario, Enjolras, como si la obra recayera sobre él y Guido Balzaretti, del que no entiendo tanta polémica sin haberle visto; supongo que ahora quedará zanjada esa historia porque está muy bien como Marius, aunque, para mi gusto, aún necesita un poco de peso en escena.
De la parte femenina me quedo con la magnífica Eva Diago, una robaescenas absoluta como Madame Thenardier, de la que siempre quieres mas, y con Virginia Carmona en el papel de Fantine, un papel breve pero intenso que me emocionó hasta las lágrimas. Talía del Val, Cosette, tiene una voz muy bonita y junto con Marius y con Eponine tiene unos momentos brillantes, aunque a solas me hubiera gustado algo mas de presencia. Imagino que con el paso de las funciones lo irá ganando.
La única voz que me descuadró del resto fue la de Lidia Fairen, interpreta a Eponine; no es fea voz, de hecho cuando cantan junto con sus compañeros, hace unas voces preciosas, pero cuando canta a solas tiene un deje pop/rock que se sale del conjunto tan  lírico del musical, que a mi personalmente no me convence… Me ha descolocado un poco su elección como protagonista en un reparto tan redondo.

Solo decir que la elección de este elenco de actores-cantantes; revisando sus nombres y caras en la web, me suena un poco a plantilla fija de Stage. Casi todos los actores, protagonistas y coro, han participado en otros de los musicales de la productora… Y si bien es cierto que me ha encantado y se salido mas que satisfecho, dejo caer mi duda: ¿Seguro que no había mas gente de la que hizo el casting que podrían haber entrado en el elenco? No sé, no sé… Son cosas de la productora en las que no entro porque desconozco, pero que tienen cierto tufillo.

En fin, no quiero dejarme a nadie en el tintero, pero es que hay tantos nombres y tan importantes en el reparto (Luis Amando, Paco Arrojo, Ruth Calvo, etc…) que esto se puede alargar hasta el infinito. Solo decir que ha sido un autentico lujo ver esta función, ver algo GRANDE y que me haya hecho tener un nudo en la garganta durante casi tres horas que dura la obra, no solo por lo que cuenta, si no por el trabajo tan bien hecho.

Habéis dejado el listón muy alto para futuros montajes y eso es genial, veremos a ver qué nos depara el futuro en la Gran Vía…

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Lope de Vega musica musicales Rey León Stage Teatro

The Lion King en España


En estos días se están haciendo los castings para el montaje de «El Rey León» en España. Esto ya se intentó hace cosa de un par de años y al final todo se quedó en nada, cuando ya casi estaba decidido el reparto y la cosa era inminente, se paralizó por la crisis. Espero que esta vez salga adelante y que la gente que acarició con los dedos la posibilidad de protagonizarlo, pueda de nuevo vivir esa sensación y transformarla en realidad.

¡¡¡Yo estoy deseando verlo!!! Esperemos que esta segunda intentona sea la buena.

No sé si ya se tiene prevista alguna fecha o no, pero imagino que será para después del verano del 2011. De momento dejo este vídeo para ir abriendo boca de lo que se nos viene.

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Mamma Mia! (Reestreno)

Sé que soy un ávido devorador de musicales y parece que últimamente solo asisto a las salas de teatro de Madrid a ver este tipo de espectáculo, pero es que… me lo paso tan bien! Quizá sea parte frustración porque canto un poco peor de la calificación de «Perjudicial para los oídos» y parte por la admiración por los profesionales que saben hacer lo que ellos hacen en escena… El caso es que desde mi paso por el grupo «Teatronamos» (¿Nunca he hablado de ellos? Paciencia porque lo haré), los musicales siempre han estado presentes dentro de mi vida y la verdad que me han aportado, directa o indirectamente, momentos de mucho placer.

A lo que vamos, ayer vi por segunda vez «Mamma Mía!«, es lo que tiene husmear por internet e ir encontrando ofertas que se adecúen al bolsillo de cada uno, porque 70€ por cabeza, no me lo puedo permitir ni loco! Vimos la última función que representaron en Madrid en el 2007 y nos lo pasamos genial! Entre las canciones de ABBA y todos los seguidores que se dieron cita ese día para despedirles; aquello casi parecía mas un concierto, mezclado con una reunión de amigos, que un representación teatral al uso. Salimos con ganas de mas, incluso barajamos la posibilidad de acercarnos a Barcelona a verla de nuevo, pero son cosas que uno piensa en caliente y que con el paso de los días y la economía doméstica, al final acabas desechando. Pero mira tú por donde, vuelven pasados 3 años y me cae en las manos una buena oferta para la compra de las entradas! Pues de cabeza que volvemos! Bueno, pues no me defraudó el reencuentro. Seguimos disfrutando muchísimo con la obra. Es cierto que el argumento no tiene muchas complicaciones y que es muy blanco, no es como otros grandes musicales que contienen unos dramas y unas tragedias desgarradoras. Este contiene mucha luz, música movida y momentos entrañables que te hacen sonreir y bailar en la butaca; para mi eso no es malo, a mi también me encanta sentarme en el patio de butacas y dejarme llevar por la diversión sin mas! y Mamma Mía! es así, pura energía positiva que te hace salir sonriendo y con ganas de ponerte a bailar en mitad de la calle.

El elenco se notaba que se lo pasa genial encima del escenario y creo que eso es primordial si quieres que el público entre en ese juego. Es cierto que el público de Madrid, que ya lo conoce, entra en la sala predispuesto a ello y no hace falta mucho esfuerzo… Un ejemplo de lo que hablo es que la gente ya da palmas al ritmo de la overtura y aún nadie ha hecho nada por metérselos en el bolsillo! Pero no voy a desmerecer el trabajo de los actores y bailarines porque estuvieron muy bien y como digo, transmitieron «muy buen rollo» durante toda la función.

Al principio me puse un poco tenso en la butaca, porque nada mas abrirse el telón nos encontramos a Georgina Llaudaró que interpreta el papel de Sophie, con los ojos desorbitados y perdidos en el vacío, sin motivo aparente, cantando la primera canción de la obra… Pensé: «Mal empezamos», pero no! La chica representa muy bien el papel, debieron ser los primeros momentos de nervio que la llevaron a comenzar sobreactuada (Debe ser duro comenzar una función cantando tú solo en escena), pero después aflojó y se acopló al ritmo de la función, estaba divertida y dulce, aunque en momentos desafinaba (No canto bien, pero el musical me lo sé mejor que el «Padre Nuestro» y cacé los fallos al vuelo).

Con el que andaba bastante receloso era con Álex Casademunt, y es que la etiqueta de «Triunfito» les va a a pesar a estos chicos por los restos. No sé si les ha beneficiado mas que perjudicado o viceversa, pero cuando ves uno de sus nombres en cartel, aún entras con una ceja levantada y, quizá injustamente, a veces se les pide que demuestren mas que al resto… El caso es que lo hace muy bien, sin ningún tipo de histrionismo, que era lo que yo esperaba; adoptando la posición correcta dentro de la historia y cantando-interpretando-bailando mas que correctamente. Por cierto, añado comentario frívolo, ¡Está tó buenorro! Lo siento, no he podido evitarlo…

De Nina, la verdad, aún no sé qué pensar… lleva como seis años haciendo esta función y ayer la noté que a ratos estaba mecanizada, supongo que es difícil no caer en eso después de tanto tiempo interpretando el mismo papel día tras día, pero a mi me daba la sensación que actúa dentro de una burbuja. Como si el reparto formaran un todo y después estuviera ella, no parece que deje que los demás calen en ella y eso va en detrimento del cariño que debes acabar sintiendo por su personaje. No sé si es porque imposta mucho la voz y lo hace todo demasiado «teatral» o qué, pero no termino de creérmela. Eso sí, su voz, es brutal, hace que todo parezca tan sencillo de cantar… Aunque mas de uno me lo discutirá, lo sé.

A la que esperaba con ansiedad y que sabía que estaba en el reparto era Marta Valverde, esta mujer es absolutamente genial! La vi en Cabaret y salí entusiasmado con ella y en Mamma Mía! acabó de enamorarme, qué poderío que tiene! sabe ganarse al públicoen cuanto sale a escena y es que es bicho de escenario y sabe cuales son sus armas a la perfección y ¡juega! le gusta jugar en escena y su compañera de juegos esta vez era Rita Barber y se complementan a la perfección, las dos se divierten y nos divierten. Quieres que se pasen el rato en escena, siempre quieres mas de ellas, he de confesar que en el momento que cantan «Chiquitita» acabé llorando de la risa.

El trío masculino eran Carles Seguí, David Castedo y José Linaje. En esta obra, los roles masculinos siempre van a rebufo de los femeninos, son herramientas dentro de la trama. Todos lo son, sí, pero ellos son el ingrediente que les falta a ellas para que la ensalada quede bien aliñada y, sinceramente, creo que están bien complementados. Seguí es otros de los que se lo pasa genial ahí arriba y por eso me gusta, al igual que José Linaje, que en la función suplía a Nando González, y salió a por todas, es de esas veces que no ves al titular, pero te da igual porque el suplente lo borda y eso pasa con él. Con David Castedo está bien, quizá un poco sobreactuado, no sé si por adoptar el rol de «Galán maduro», pero cuando se junta con Nina, el cuadro es demasiado «actuado», no se ve verdad, se ve «no-creible». Sin embargo cuando están los tres juntos la cosa cambia y entra dentro del lenguaje de sus compañeros. Quizá no sea algo tan negativo como aparenta a primera vista, ya que demuestra saber adaptarse a la química de todos sus compañeros, según el momento.

Y el resto del reparto, se lo pasa tan bien… son como niños en el patio del colegio, aportan mucha luz y dan ganas de mirarles porque sabes que, tras la actuación principal, detrás también están pasando cosas que puedes mirar. Y las coreografías me gustan muchísimo, aunque se echa en falta alguna coral mas, dan ganas de unirte y disfrutar como lo hacen ellos, es lo que decía con Valverde y Barber, que quieres que estén mas tiempo en escena para verles un ratito mas.

Solo una última cosa para terminar. Es una pena que el teatro Coliseum sea tan pequeño y no pueda albergar los montajes grandes, como cuando se representó en el Lope de Vega, allí el escenario tiene mas profundidad y el decorado se veía mas grande y mas dinámico. Supongo que ayer vi el montaje que se han llevado de gira y es mas manejable y económico, pero me daba un poco de angustia a veces verlos a todos tan encima de la corbata del escenario.

En definitiva, que si no has ido a verla y quieres algo sin complicaciones, que tenga ritmo, diversión, espectáculo, y te haga salir con buen sabor de boca, te lo recomiendo. Lo vas a pasar muy bien.Al menos yo lo disfruté mucho.

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