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Alicia Rubio Cuatro estaciones y un dia M.A. Cárcano Mª Inés González Sara Martín Sergio Mur Teatro Teatro Lara

Cuatro Estaciones y Un Día

Título:
Cuatro Estaciones y Un Día

Lugar:
Teatro Lara

Autor:
María Inés González
Miguel Ángel Cárcano

Elenco:
Sergio Mur (Manuel)
Alicia Rubio (Marta)
Sara Martín (Pilar)

Dirección:
Miguel Ángel Cárcano

Hay veces que las obras nos eligen a nosotros, en ocasiones se nos plantan ellas solas en la mano y no hay que dejarlas escapar… Me gusta pensar que hay un «porqué» para que esto sea así y acepto el desafío con alegría e intriga.
Sí, habéis adivinado que esto es lo que me ha sucedido con «Cuatro Estaciones y Un Día», un buen amigo no pudo ir a ver la función de ayer y tuvo la gentileza de pasarme las entradas… ¡Gracias!
Había leído sobre la obra y me llamaba la atención, pero como uno no da para ver toda la cartelera, pues estaba resignado a dejarla pasar y mira tú por donde…
La función nos sitúa en una habitación de hotel en la que a lo largo de un año tendrán lugar varios encuentros. En ella asistimos a las rupturas y reconciliaciones de Manuel con Marta, su novia, y con Pilar, su amante, ante su imposibilidad de elegir entre una de las dos.
Desde el comienzo el espectador siente simpatía por los personajes, gracias a que Miguel Ángel Cárcano no los juzga y nos presenta los tres puntos de vista como válidos. Tanto Manuel, como Marta o Pilar tienen su momento para argumentar su postura y hacer que el público entienda «su lado».
La función me resultó toda una sorpresa. Una trama mas compleja de lo que a simple vista uno pueda esperar, pero que los autores (María Inés González y, el director, Miguel A. Cárcano) nos la ofrecen con un gusto a comedia que es de agradecer, sin entrar en grandes explicaciones. Haciendo que la historia fluya sola, sin aleccionar ni forzar un punto de vista. Creando una trama que, de puro «rocambolesca», hasta puede ser posible porque… que tire la primera piedra quien no se haya sentido en algún momento un poco «Manuel», incluso sería divertido que existiera una nueva función que nos cuente lo que es la vida de los tres personajes tras finalizar estas cuatro primeras estaciones ¡Ahí lanzo un guante!
Los tres actores transmiten una tranquilidad en escena que hace que el espectador se sienta cómodo, que queramos escuchar todo lo que quieran contarnos. Hacen un trabajo sencillo, muy medido y que, sin embargo, ofrece una espontaneidad que me conquistó desde el principio.
Iba a decir que ellas me gustaron algo mas que él, pero no es cierto. Tanto Alicia Rubio, que desde su primera intervención me ganó, como Sara Martín, tienen en sus manos dos personajes afrontados de una manera mas naturalista, perfecto para dar el contrapunto a su compañero, pero a Sergio Mur le ha tocado componer un personaje mas arriesgado. Por el tipo de personalidad que tiene su «Manuel«, él tiene que lanzarse mas a la piscina, arriesgar y forzar un personaje del que todos vamos a estar pendientes a sus acciones y reacciones, resolviéndolo con mucho acierto. Los tres se complementan y se entienden a la perfección, y desde la butaca eso se agradece enormemente.
Como ya me ha pasado en mas de una ocasión, he llegado por los pelos a ver esta obra y todo lo que os he contado no sé si os va a servir mas que como mero entretenimiento para conocer otro de los montajes que han pasado por la cartelera de Madrid, porque si no me equivoco, creo que las funciones en el Teatro Lara finalizaron ayer mismo… Una pena porque de vez en cuando apetece dejar los dramatismos y las profundidades de lado y sentarte a ver algo que sea amable y sencillo, que te provoque la risa y que salgas con la sensación de haberte entretenido sin mas, con una historia llena de planteamientos que puedes debatir fuera de la sala, pero con simpatía.
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Aixalà Arquillué Benet Edward Albee Machi Pou Quien teme a Virginia Woolf Teatro Teatro La Latina Veronese

¿Quién Teme a Virginia Woolf?

Título:
¿Quién Teme a Virginia Woolf?

Lugar:
Teatro La Latina

Autor:
Edward Albee

Elenco:
Carmen Machi (Martha)
Pere Arquillué (George)
Mireia Aixalà (Honey)
Iván Benet (Nick)

Traducción:
José María Pou

Dirección:
Daniel Veronese

Hay textos que por circunstancias de la vida te tocan mas de cerca y es imposible resistirse cuando aparecen en cartel y ¿Quién Teme a Virginia Woolf? es uno de ellos. Hace muchos años tuve la osadía junto con una amiga de querer montar esta función escrita por Edward Albee, de una manera amateur, pero con la pretensión de mostrar al mundo que éramos los actores ideales para poder encarnar a Martha y a George… Uno con 20 años tiene estas cosas, y aunque finalmente el texto pudo con nosotros y nos abrió los ojos a base de golpes, tuvimos la suerte de encontrarnos con una maravilla de función que se ha quedado clavada dentro de nosotros. Un pulso para el actor y para el espectador como este no es fácil de olvidar.
Martha y George son un matrimonio desgastado que regresa a casa tras una fiesta organizada por el padre de Martha, rector de la universidad en la que trabaja George. Todo seguiría un patrón normal en sus vidas; un poco de discusión, unas copas para rematar la borrachera, una lucha dialéctica que después de varios «rounds» les enviaría, vacíos y asqueados, a dormir… Si no fuera porque han invitado a Nick, nuevo compañero de George, y su mujer Honey, a tomar «una última copa» junto a ellos; dos jóvenes que tienen la desdicha de ponerse justo entre dos seres carcomidos por el hastío y el odio. La velada se convertirá en una acumulación de ataques, de los que ninguno de los cuatro saldrá bien parado…
 Con este argumento uno ya sabe que va a asistir a una función nada cómoda, donde cualquier gesto de amabilidad se convertirá en un bofetón y donde cualquier reproche vendrá acompañado de un contraataque.
Una función que desde el primer minuto te deja sin respiración. Una sucesión de frases y réplicas retorcidas con una sola intención, destruir al otro a cualquier precio.
Con tal propósito, Martha y George, ven en sus invitados el arma arrojadiza apropiada para poder demostrar quien de los dos tiene el poder de someter al otro. Es cierto que en la función uno se ríe, además con ganas, con algunas de las ocurrencias de estos personajes, pero ni una sola palabra que sale por sus bocas está libre de llevar veneno y dolor.
Lástima que en algunos momentos se pierda el maravilloso texto. Las discusiones están montadas tan «picadas» que entre los personajes se atropellan y frases que merecen ser escuchadas por lo lacerante de su sentido, quedan pisoteadas entre si… Supongo que esto está hecho para lograr mayor realismo, ya que nadie respeta turnos cuando discute… pero esos momentos quedan algo «sucios», al igual que también eché en falta algunos silencios; algunas pausas que creo necesarias para darle mas peso a la situación, y a los personajes, y que la celeridad no impida aturullar al espectador. 
Supongo que va en gustos y la opción escogida por Daniel Veronese era la de darle mas agilidad al enfrentamiento.
No sé si he visto en un mismo año demasiadas veces sufrir a Carmen Machi, pero no he podido evitar encontrar similitudes entre la Helena de «Juicio a una Zorra«, la hija superada por esa madre opresora de «Agosto» y esta Martha. Con esto no quiero decir mas que lo que he dicho, la Machi es un bicho de escenario en toda regla y resuelve con nota cualquier papel que le cae en las manos, eso es así; pero también es cierto que viéndola tantas veces seguidas, uno vislumbra ciertos «códigos» en su interpretación. Pero hay tanto que aprender de ella, de la forma en que afronta cada personaje, que siempre es un placer verla en escena. En mi opinión, tiene la virtud de saber qué teclas tocar en cada espectador para que este se rinda a sus pies.
Pere Arquillué tiene un personaje tan rico, tan lleno de sentimientos, de cosas guardadas en su interior… ¡Qué placer poder afrontar este personaje! Es cierto que yo ya venía con una idea preconcebida de cómo «debía» ser George y no tenía nada que ver con lo que él nos ofrece, esto no es malo, pero creo que mi amigo César lo definió con acierto, se lleva el personaje hacia «lo ibérico» y esto no está mal, si no fuera porque el personaje es americano… Sin embargo Pere Arquillué le da una socarronería a George muy acertada. Es interesante que te rompan los esquemas y descubrir nuevas visiones sobre un mismo personaje, estés mas o menos de acuerdo en ello.
Iván Benet me sedujo nada mas entrar en escena, transmite una mezcla de inocencia y masculinidad que definen perfectamente al personaje, siguiendo el juego de sus dos anfitriones con ganas y reaccionando claramente a todo lo que acontece en escena.
Con Mireia Aixalà me surge cierto conflicto, tan pronto me daba la sensación de vagar sin sentido por la escena, como entraba en la trama dando puntos de vista mas que acertados. Es un personaje que dentro de su aparente jovialidad e infantilismo esconde un drama tan grande que incluso en ella se vislumbran los comienzos de lo que pudo llevar a Martha a la caída en picado en la que se ha convertido su vida.
Me agradó mucho, tanto en Iván Benet como en Mireia Aixalà ese punto de coherencia que ayuda al espectador a tomar contacto con la realidad en la demente situación en la que son sumergidos por sus anfitriones.
Un montaje interesante de ver y un placer reencontrarme con un texto del que me reafirmo en su grandeza, pero del que a la vez salí con la sensación de no haberlo «sufrido» tanto como me hubiera gustado.
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Disney el rey león Lope de Vega musicales Stage Teatro

El Rey León

Título:
El Rey León

Lugar:
Teatro Lope de Vega

Elenco:
Phindile Mkhize (Rafiki)
David Comrie (Mufasa)
Yelena Lafargue (Sarabi)
Esteban Oliver (Zazu)
Sergi Albert (Scar)
María Ayo (Shenzi)
Jorge Ahijado (Banzai)
Alejandro de los Santos (Ed)
David Ávila (Timón)
Albert Gracia (Pumbaa)
Carlos Rivera (Simba)
Geniris (Nala)

Música y Letra:
Elton John
Tim Rice 
Lebo M 
Mark Mancina
Jay Rifkin
Julie Taymor
Hans Zimmer

Libreto:
Iren Mecchi
Roger Allers

Adaptación:
Jordi Galcerán

Directora:
Julie Taymor


Director Musical:
James May

Directora Residente:
Moira Chapman

No sé qué es lo que me ha pasado, puede que el encontrarme ante la tarea de tener que hablar de un montaje tan monumental me estaba bloqueando y he reescrito la crónica varias veces… Pero bueno, he decidido que la sinceridad tiene que primar en todo lo que escribo, así que no le doy mas rodeos y paso a contaros que es lo que me ha parecido «El Rey León»

Os aseguro que el montaje es espectacular, Stage y Disney han tirado la casa por la ventana y se nota, solo que a la vez que la grandiosidad está haciendo ir en manadas (nunca mejor dicho) al público, también le da un tufillo de frialdad que hace que uno se distancie un poco de la primera emoción que provoca ir a ver este musical.

Es absolutamente increíble el despliegue. El momento en el que se escuchan las primeras líneas cantadas por Rafiki, gran interpretación de Phindile Mkhize, entonando «Circle of Life» es una explosión de sensaciones difíciles de explicar. Ese momento hace que te sientas como un niño, quieres devorar con los ojos todo lo que sucede a tu alrededor, dan ganas de ponerte de pie y aplaudir descontroladamente. Solo puedo decir, sin perder los papeles por el entusiasmo de este número, que es impresionante.

Después uno ya se relaja y contempla todo con mas calma, puedes disfrutar de los trajes mezcla entre tribal y animal que me fascinaron, cada uno con sus detalles que definen la personalidad del personaje que visten. Esos decorados sencillos, que no simples, que te llevan a mundos espectaculares en un abrir y cerrar de ojos. Los contrastes de colores, de ambientes, están muy logrados. La utilización de actores, muñecos, marionetas, guiñol, sombras… le dan un toque fuera de lo común en el que apetece entrar y dejarse conquistar.
Me gustaron mucho las canciones creadas expresamente para el montaje teatral, la mayoría son músicas étnicas que le dan una sobriedad y una belleza adicional a la historia que todos conocemos, y que en algunos momentos son las que alzan el montaje hacia «algo mas» de lo que todos esperamos.
Lástima que el actor infantil que interpreta a Simba se moviera en escena como un autómata, cumpliendo con los movimientos que le han marcado, pero sin transmitir ni una mínima emoción… Con esto consiguieron que la función se fuera desinflando poco a poco, haciéndome perder interés. Lo sé, es un niño, pero lleva el peso de parte de la función, además que su compañera, que debe tener su edad y que interpreta a Nala, es todo lo contrario, se desenvuelve con soltura e incluso aprueba con nota el momento en el que Rafiki, Sarabi (Yelena Lafargue) y ella cantan juntas transmitiendo un sentir que impresiona para alguien de su edad, muy bonito cuadro.
La verdad que salí del primer acto bastante molesto y desilusionado, el ritmo era lento, torpe. Me daba la sensación que algunos actores, y hablo de los adultos, estaban flojos, interpretando a medio gas… Esas hienas que «hacen» que gritan a Simba y no se molestan en elevar la voz… Son cosas que no se pueden consentir… Como espectador que paga cerca de 80€ quiero que me transporten, que me emocionen, que me pongan los pelos de punta y me dejen con la boca abierta, pero no pasa, al menos en el primer acto, donde ni la música llega a provocarme otra sensación que pensar «qué bonita» porque el volumen es bajo; ni si quiera en canciones como «Chow down» llega a hacerme vibrar en la butaca…

Salí al descanso decepcionado, salvando por supuesto la labor de Esteban Oliver como Zazú, que desde el comienzo me conquistó, Sergi Albert que le da a Scar una dimensión diferente y muy atractiva o David Comrie, que a pesar de tener que lidiar con el joven Simba, nos regala el momento mas emocionante de este acto que es la estampida y la posterior caída de Mufasa.
A la vuelta, en el segundo acto, admito que con «One by one» volví a interesarme y disfruté mucho mas con momentos como «Shadowland», Geniris como la Nala adulta me hizo emocionarme, aunque el momento mas destacable de todos es el de Carlos Rivera cantando «He lives in you» como Simba, precioso cuadro. La verdad que él está perfecto en el papel.
El toque cómico corre a cargo de Timón y Pumbaa, personajes que todos recibimos con alegría desde el primer momento, aunque confieso que ese acento andaluz no me terminó de convencer, no sé hasta que punto era necesario, al igual que esos momentos «localistas» buscando el aplauso fácil… ¿Tanta desconfianza tienen en que el libreto no funcione por si solo?
David Ávila está soberbio como Timón, aunque con tanta explosión de personalidad, creo que deja un poco en la sombra a su compañero Albert Gracia.

El tema de los muñecos me encantó, se mimetizan con sus actores de carne y hueso y hay momentos que no sabes si estás mirando a uno o a otro, creo que es un trabajo muy complicado y que lo hacen de maravilla, cuando tienes la oportunidad de verlos de cerca te das cuenta de la complejidad que conlleva manejarlos, realizar la coreografía y cantar, todo a la vez. Mi mas sincera admiración.

Es un buen espectáculo, pero no llegó a llenarme del todo y me apena, sinceramente, quizá las expectativas estaban muy altas y eso impidió disfrutar mas del show… Eso sí, recomiendo vivirlo al menos una vez.

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Alejandra Mayo Alejandro Saá Canal Elena González Enrique VIII Ernesto Arias Fernado Gil Jesús Fuente Jesús Teyssiere José Padilla Rodrigo Arribas Shakespeare Teatro Teatro Clásico

Enrique VIII

Título:
Enrique VIII

Lugar:
Teatros del Canal

Autor:
William Shakespeare

Versión:
José Padilla

Elenco:
Fernando Gil (Enrique VIII)
Elena González (Catalina de Aragón)
Jesús Fuente (Wolsey)
Alejandro Saá (Gardiner)
Daniel Moreno (Chambelán)
Rodrigo Arribas (Northfolk)
Jesús Teyssiere (Cranmer)
Bruno Ciordia (Suffolk)
Alejandra Mayo (Beatriz)
Oscar de la Fuente (Sands/Intendente)
Andrés Bernal (Sands/Intendente)
Julio Hidalgo (Buckingham/Campello)
Sara Moraleda (Ana Bolena)
Asier Tartás (Figurante 1)
Andrés Bernal/Diego Santos (Figurante 2)
Juan Manuel Artero (Organista)

Adjunto Dirección:
Rafael Díez Labín

Dirección:
Ernesto Arias


De un tiempo a esta parte tenía muy abandonado el teatro clásico, había cogido algo de miedo a ver un montaje en verso; no es que no me guste, todo lo contrario, pero es que los últimos montajes que había visto me habían dejado bastante frío y me negaba a seguir sintiendo eso cuando he disfrutado tanto del verso. Seguramente haya dejado pasar puestas en escena muy buenas, pero poco a poco estoy volviendo a hacer las paces con el género y en un mes ya he visto dos montajes que me están haciendo querer ver mas.
A través de twitter he seguido los pasos que ha ido dando este montaje de Enrique VIII que ahora se está representando en los Teatros del Canal, hasta llegar a las Olimpiadas Culturales de Londres 2012 y su puesta de largo en The Globe Theater. Me parece algo tan sumamente especial para cualquier persona que se dedique al teatro… Imaginaos, poder tener la oportunidad de representar una obra de Shakespeare en el mismo escenario donde se representó por primera vez y en las mismas condiciones en las que se representaban en aquella época. 
¡Qué cúmulo de sensaciones!
Así que, con estos antecedentes, cómo iba a dejar escapar la oportunidad de ver lo que Rakatá, a través de Fundación Siglo de Oro, nos trae. Y ya no solo por todo lo que os he contado, si no por la oportunidad de ver un texto nunca antes representado en España y que además ha sido sacado adelante gracias al «Crowfunding«, una nueva forma de financiar la producción de teatro, cine, danza a través de pequeños aportes de pymes, particulares y algunas empresas que creo, con los tiempos tan oscuros que se nos vienen y el escaso apoyo por parte de las instituciones hacia la cultura, seguramente estará mas que presente de ahora en adelante.
Ojalá que, como ha pasado con este Enrique VIII, lo que haga la adversidad sea agudizar el ingenio y que podamos disfrutar de producciones mucho mas arriesgadas y ricas, que no estén sujetas a las condiciones impuestas que muchas veces ahogan a la cultura.
La función nos sitúa en el momento en el que Enrique VIII estaba separándose de la que fue su esposa hasta ese momento, Catalina de Aragón, y su posterior matrimonio con Ana Bolena. Las injustas acusaciones y presiones a las que Catalina fue sometida y las intrigas, montajes y manipulaciones que había en la corte.

Un montaje sencillo, sin grandes decorados, con los elementos justos para sacar adelante la función. Por lo que he visto en los vídeos del Globe, creo que han intentando respetar lo máximo posible todos esos elementos tal cual estaban cuando representaron allí.
La compañia ha querido rodearse de público, dejando que unos pocos puedan permanecer sentados en gradas en los laterales del escenario, obteniendo una visión completamente diferente a la que se suele estar acostumbrado. Una perspectiva curiosa para el público, aunque en algunos momentos un tanto incómoda para seguir los movimientos de los actores en escena.

El simple hecho de que comiencen la función saludando al público para después vestirse encima al personaje, a mi, que soy espectador al que le gustan los pequeños detalles, ya me predispone a querer disfrutarlo. Esa sensación de ver una compañía que viene a contarnos algo al público, me hace respirar un ambiente distinto. Se que enseguida me meteré en la historia, pero ahora lo que cuenta es que para el actor estoy ahí, sintiendo que la presencia de ambos es importante para los dos, rompiendo la frialdad del primer momento.

La obra, dirigida por Ernesto Arias, tiene un ritmo muy ágil, respetando silencios, pausas, pero impregnándolo todo de una energía muy viva.
Los actores vibran a cada verso gracias a la adaptación de José Padilla. Reaccionan y respirar al servicio de la función. A mi me tuvieron atento en todo momento a cuanto acontecía en escena, creo que me pasé mas de la mitad de la dos horas que dura la función echado hacia adelante en mi butaca, procurando que no se me escapara nada. Disfruté muchísimo sintiendo que me llegaban todas y cada una de las palabras, de las intenciones, de las miradas. Es un placer ver un trabajo tan bien hecho y que atrape de esta manera.
Los actores están de sobresaliente, hay algún caso que quizá quede algo rezagado del resto, pero no empaña el conjunto. Se nota el oficio y la pasión por mostrar un trabajo hecho con cariño y respeto.
Hay grandes momentos que no puedo dejar de mencionar, como ese final de Jesús Fuente como Wolsey, que deja sin palabras; demostrando que cualquier personaje de Shakespeare, por muy retorcido que pueda llegar a ser, está hecho de carne y hueso, llenándolo de debilidad humana. O cualquiera de las intervenciones de Elena González como Catalina de Aragón, un bombón para cualquier actriz, en el que Elena se regodea y nos regala unos momentos impagables, de poner los pelos de punta. Una actriz cargada de energía que nos la suelta a bocajarro, dejándonos aturdidos con tanto sentimiento. Te indignas, peleas y sufres con ella, está inmensa. Alejandra Mayo, una lección de como permanecer en segundo plano dentro de la trama y sin embargo demostrar su valía haciendo que el público sonría y sufra cuando ella lo hace; me entusiasmó, al igual que Rodrigo Arribas, Jesús Teyssiere, Alejandro Saá o Fernando Gil, por poner algunos ejemplos. Con esto no quiero hacer de menos a nadie de la compañía porque, repito, disfruté muchísimo de sus interpretaciones que son toda una lección de cómo debería ser el teatro clásico.

Además que como regalo extra, cuando fuimos a ver la función resultó ser el día en el que la compañía tenía encuentro con el público, donde pudimos enterarnos de muchas mas detalles del montaje, de su forma de trabajar, de anécdotas…
Esto es algo que el espectador medio desconoce y que puede ser interesante para despertar la curiosidad y hacer que el público se sienta mas involucrado con el mundo del teatro. En estos encuentros uno trata de tú a tú con todo el equipo y el intercambio de impresiones es muy interesante y enriquecedor.

La verdad que no me importaría volver a verla, saborearla de nuevo ahora que la conozco y descubrir cosas nuevas que seguramente con el primer visionado uno se pierde.
Creo que es uno de los imprescindibles de esta temporada, quien vaya a verlo va a poder disfrutar de un gran montaje que, además, sorprenderá por lo actual de todo lo que cuenta.

Un gran reencuentro con el teatro clásico que me ha vuelto a hacer disfrutar y además a lo grande.


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Cuando fuimos dos Doriam Sojo Felipe Andrés Fernando J. López Sala Triángulo Teatro

Cuando Fuimos Dos

Titulo:
Cuando Fuimos Dos

Lugar:
Sala Triángulo

Autor:
Fernando J. López

Elenco:
Doriam Sojo (César)
Felipe Andrés (Eloy)

Música:
Warko

Producción:
DoriamsOjOproduce

Dirección:
Fernando J. López



Hay veces que los montajes tienen algo que atrapa al público, o bien por lo excepcional de la historia o por todo lo contrario, por la cotidianidad de la situación que te plantea, haciendo que te sientas identificado con lo que te están contando; y creo que esto último es el arma con el que ha conquistado «Cuando Fuimos Dos» al público para que los sábados estén llenando la Sala Triángulo como lo están haciendo desde que se representó y sorprendió en el pasado Festival Visible de Madrid.
La historia, escrita por Fernando J. López, que también la dirige; nos cuenta la relación de una pareja, César y Eloy, que con la excusa de repartir sus pertenencias, se reúnen una última vez en la que fue su casa, pues aparentemente su historia ha llegado al final. Aunque lo que realmente buscan es ser escuchados y sacar de dentro todo lo que no han dicho hasta el momento y casi a modo de «juicio», nos toman al público como confidente de lo que les fue pasando y a través de «flashbacks«, nos ponen en situación de cómo surgió su historia de amor y el camino que tomó hasta llegar al día de hoy.
La función nos habla de la fina línea en la que vive cualquier relación de pareja, esa línea que se puede romper con ver un simple «Me gusta» de alguien inapropiado en el perfil de facebook del otro o como el sonido de un SMS a destiempo puede acabar por resquebrajar una relación que comenzaba a fraguarse.
Fernando J. López nos presenta dos personajes perfectamente identificables. César, un tipo que quiere vivir al día, totalmente desinhibido, que le gusta salir, y que en la vida no se preocupa de nada porque, como él mismo dice, todo lo expresa con el sexo, pero que sin embargo demanda una parcela de cariño que finge no querer. Y Eloy, que es la obsesión por el trabajo, por ser «algo mas en la vida», que tiene calculados sus pasos y que busca tener a alguien a su lado, pero que cuando lo logra, piensa que ya lo tiene todo conseguido dejando de luchar por mantenerlo vivo, sumiéndose en un peligroso ostracismo.
La función hace que en la oscuridad del patio de butacas cada uno haga examen de conciencia consigo mismo, pues todos tenemos un poco de César y un poco de Eloy y nos sentimos identificados con ellos. Y aunque la función contiene mucho humor, es un humor corrosivo que nos hace reir con mas nerviosismo del que podríamos reconocer públicamente. Y es que creo que la clave de su éxito está en la «normalidad» del asunto que trata.
Tanto Doriam Sojo como Felipe Andrés nos llevan a su terreno nada mas comenzar la función. Nos hablan a nosotros directamente, con lo que ya hacen que nos sintamos confidentes de su historia y desde ahí, ya comienzan a jugar, a llevar nuestros sentimientos hacia donde ellos quieren. Se complementan a la perfección. El trabajo de concentración que hacen es enorme. El montaje no es nada sencillo para el actor; los contínuos flashbacks les obligan a cambiar de actitud con solo «chascar» los dedos, pasan de un extremo al otro sin aparente dificultad. Nos muestran todos los estadios por los que pasa una relación sin ningún tipo de tapujo. Aunque si he de ponerles un pero, diría que eché en falta un poco mas de «cariño de pareja», me resultaban demasiado «colegas» y no tanto una pareja, quizá si hubiera algo tan sutil como una caricia, una mirada un poco mas tierna entre ellos… pero no la había y me transmitían demasiada frialdad en esos momentos en los que se supone que las tensiones daban paso al cariño. Pero al igual que digo esto, también destaco que, en los momentos de discusión transmitían una violencia muy incomoda de ver, la impotencia de César para rebatir los argumentos de Eloy tensan mucho la cuerda y eso se notaba en el público, también me gustó mucho como transmiten la desesperación por recuperar la estabilidad en la relación agarrándose al sexo o ese final que duele tanto.
Un montaje con un código muy sencillo, sin grandes aspavientos, pero muy bien resuelto. Que hace que el público se deje llevar y que a la salida genere tantas discusiones sobre lo que se ha visto. No dejéis de ir pensando que es una historia de amor gay; es una historia de amor, sin mas. La forma de ser tratada deja fuera cualquier género y es perfectamente aplicable a cualquier pareja.
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Alvaro Retana Amaya Eguileor Fco.Rojas Gavira Jean Anouilh Naya Orquesta de señoritas Peresagua Perez de la Fuente Ribó Teatro Ullate Varieté

Orquesta de Señoritas

Título:
Orquesta de Señoritas

Lugar:
Teatro Amaya

Autor:
Jean Anouilh

Elenco:
Juan Ribó (Doña Hortensia)
Víctor Ullate Roche (Susana Delicias)
Francisco Rojas (El Pianista)
Emilio Gavira (Herme)
Juan Carlos Naya (Pamela)
Luis Peresagua (Patricia)
Zorión Eguileor (Leo)

Vestuario:
Alejandro Andujar

Adaptación, escenografía y dirección:
Juan Carlos Pérez de la Fuente

El pasado día 23 de Agosto acudí al Teatro Amaya para ver “Orquesta de Señoritas”de Jean Anouilhy confieso que aún no tengo muy claro si me gustó mas de lo que creo o todo lo contrario.

Desde que salí estoy dándole vueltas a lo que quiero contaros y me cuesta tomar partido por un lado mas positivo o por uno mas negativo, cuando pienso en un aspecto negativo, surge algo que me lo rebate, viendo algo positivo que tumba mis argumentos o viceversa… ¡Todo un dilema para mi! Y es que parte de la filosofía de este blog es no criticar por criticar, si no intentar comprender y saber valorar los espectáculos que veo desde un punto lo mas honesto posible, de ahí que comience a contaros esta crónica con tanta duda.
Sinceramente, no estaba en mi lista de “Obras que quiero ver”, pero sería de bobos si me limitara a ver solo lo que quiero ver. Tengo mucho que aprender y que descubrir, e intento estar abierto a cosas que nunca me propondría a mi mismo. Así que, aunque con ciertas reticencias, cuando me propusieron ir a ver este montaje no dije que no. Desconocía la obra y el autor, pero su director y reparto ya me despertaron las ganas de saber qué nos querían contar.
La función nos sitúa en la década de los años 40, en un local llamado “El Balcón de España y Portugal” donde, como ya dice el título, toca una orquesta de señoritas. Entre números musicales vamos conociendo la vida de sus integrantes, sus penas y alegrías, sus luces y sus sombras. Ofreciéndonos un claro ejemplo de las costumbres y la mentalidad de la época. Todo transcurre frente al público, sobre el escenario del local donde trabajan estas mujeres; porque aunque el reparto es completamente masculino, los roles son todos femeninos
Destaco el vestuario de Alejandro Andújar, un homenaje a Álvaro RetanaEl figurinista de las Estrellas”, muy cuidado y con gran importancia dentro la función.
Sin embargo la escenografía no llegué a entenderla del todo (he aquí uno de mis debates internos) me dio un aspecto en cierto modo “casposo”, desactualizado; como si se hubiera querido dar un aire de posguerra con una mirada demasiado ochentera… Sí, suena extraño, pero es lo que me sugería. Aunque por otro lado creo que esto hace que sea una labor de ambientación muy conseguida, ya que nos ubica ciertamente en una sala de fiestas “de segunda” donde el cartón piedra ha devorado cualquier atisbo de glamour, pero, por ejemplo, la idea de usar botellas recicladas en la escenografía no me convenció ¿por qué usarlas y darle tanta prensa? Es algo anacrónico, que bajo mi punto de vista, creo que no “casa” con el resto de la ambientación. Su motivo tendrá…
La verdad que me gustaría ver un montaje con el texto original y poder compararlo con la adaptación que ha hecho Juan Carlos Pérez de la Fuente. No sé cuanto hay en esta función del original y cuanto de adaptación, con lo que no puedo juzgar este aspecto. Lo que sí puedo decir es que quizá peque de «localista» y me entran dudas de si eso va a dejar mas público fuera del que pueda atraer. El tema de los espectáculos de «varieté» seguramente atraiga a un público de cierta edad, que lo haya vivido o lo sienta mas cercano, pero también puede jugar a la contra y «echar para atrás» a un público mas joven. Aunque he de confesar que creo haber descubierto un atracción hacia este género que desconocía y que pienso explorar.

De las interpretaciones no puedo decir nada malo, los personajes quizá pequen de ser demasiado planos, pero esto creo que entra mas en el terreno de la dirección.
Me gustó que utilizaran sus voces para crear los instrumentos de la orquesta en vez de instrumentos reales y resuelven correctamente los momentos musicales, aún no siendo la mayoría de ellos cantantes.
Si tengo que destacar a alguno de ellos, me quedo con Emilio Gavira, a este hombre le den lo que le den siempre lo saca adelante con una sencillez increíble.
Juan Ribó (me gustó su Hortensia), Víctor Ullate y Francisco Rojas, hacen un buen trío. Lástima que su historia tenga un final tan pasado por alto, es el detonante final y queda enturbiado por las prisas de sacar un nuevo traje y cantar una nueva canción.
Juan Carlos Naya, Luis Peresagua y Zorión Eguileor, están divertidamente inocentes, tal y como eran los personajes de la época, aunque personalmente quitaría la cojera de este último.

Es un montaje cómodo de ver e incluso puedes salir satisfecho con la obra, siempre y cuando te lo tomes como un homenaje a los espectáculos de la época y como un divertimento.

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En danza con Julieta por Madrid – Los Pensamientos de Julieta

«A las ocho de la tarde nos vemos»… Esas fueron las últimas palabras que intercambié con mi cita de hoy… Una cita a ciegas en toda regla. Digo que era una cita a ciegas porque cumplía con todas las características; no nos conocíamos de nada, pero los dos veníamos de parte del mismo amigo y teníamos cierto interés en conocer a alguien como el otro… intercambiamos algunos mails, intentando ser simpáticos el uno con el otro, dándonos pistas y finalmente ¡surgió la cita! A las ocho de la tarde en la Plaza de los Cubos de Madrid. Daríamos un paseo y charlaríamos…

He salido del trabajo nervioso, pensando en si lo que llevaba era lo adecuado para la ocasión, temeroso de cómo iba a resultar todo, si se llevaría una buena impresión de mi o quedaría decepcionada… y es que no había quedado con cualquiera ¡había quedado con la mismísima Julieta! Sí, si, Julieta la amada de Romeo. Podéis imaginar lo que eso significa, tener ante mi a la protagonista de la obra de Shakespeare, charlando conmigo, paseando y… ¡bailando para mi! Bueno, en realidad había quedado con siete Julietas a la vez… ¿Que cómo es eso? Muy sencillo, tenía seis fragmentos de la personalidad de Julieta, cada uno de ellos con su nombre y apellido personal (Helena de Ramón, Olga Tarrés, Esther Ariño, Clara Gispert, Bárbara Martín y Cristina Castellà), mas su cabeza pensante (Mercè Grané) y es que han venido a Madrid porque el día 23 de Agosto estrenan en la Sala Triángulo, el espectáculo «Los Pensamientos de Julieta». Estarán los días 23, 24 y 25 a las 20,30h y quería que me contaran de qué iba todo esto para poder contároslo después a vosotros.
Mercè Grané me comenta que el espectáculo fue un encargo para ser estrenado en el Festival Shakespeare de Catalunya del 2011 y que debido a los cambios políticos que hubo en ese momento, todo se fue al garete.

Foto Ariel S. Boissiere

Ya sabéis que aunque la cultura siempre sea la misma, si hay cambios políticos, todo da un giro extraño y lo que antes era bueno para ser subvencionado, acaba por no ser lo suficientemente válido como para ser apoyado. Obviando el esfuerzo, la ilusión y el trabajo invertido para llevarlo a buen puerto. Pero como el que vive de esta profesión mama desde el comienzo el «no» como respuesta, pues está curtido, y de un parón como el que sufrió el montaje se enriqueció y creció hasta ser lo que el 23 se podrá ver en Madrid.

Mientras me comentaba todo esto, las «Julietas» estaban calentando en mitad de la Plaza de los Cubos para llamar la atención sobre el espectáculo a los que por allí pasaban. Le pregunté a Mercè como llegaron hasta ella cada una de las bailarinas/actrices y me dice que cada una ha salido de un sitio diferente, que algunas son antiguas alumnas suyas, a otras las ha conocido del teatro musical, de la interpretación e incluso del basket! Y es que como bien han recalcado, Julieta tiene muchos fragmentos diferentes en su personalidad que tienen que ser alimentados de diferentes personalidades. Y ahora Mercè dice que le cuesta pensar en un equipo mejor para el montaje… ¡Aunque las chicas siempre la miren incrédulas cuando le oyen decir esto!

Las Julietas están ansiosas por ponerse manos a la obra y con un altavoz que funciona con bluetooth, se lanzan a bailar la primera pieza coral, consiguiendo que algunos ciudadanos se paren a ver qué es lo que están haciendo. En cuanto la pieza se acaba, las chicas se lanzan a entregar flyers promocionando la obra, y es que si ciertos sectores han ignorado en su web cultural su presencia en Madrid aun siendo de ámbito publico, ellas no se van a rendir al desaliento que esto podría ocasionar y tratan de llevar de la mano al teatro a todo aquel que quiera dejarse atrapar.

Foto Ariel S. Boissiere

Como la cosa no se puede quedar aquí, nos dirigimos a Callao, a reclutar mas espectadores y a que las Julietas nos regalen algún otro momento de la función. Mientras, Mercè me va contando que ella ha optado por ofrecer un espectáculo que mezcle la danza con el teatro, en este caso Shakespeare, porque cree que esa mezcla de ambas disciplinas es la clave para abrir puertas a nuevos espectadores que normalmente son reacios a ir a este tipo de espectáculos. Para conseguir que la posible frialdad de la técnica de la danza se derrita un poco y rompa ese muro que hace que muchos ni se planteen este tipo de propuestas… Ojalá tenga razón y este sea un paso hacia adelante para llenar las salas de nuevos espectadores con ganas de descubrir cosas diferentes.

Foto Ariel S. Boissiere

En Callao hay mucho movimiento y la policía vigila algo desconfiada con la espectación que despiertan nuestras Julietas, no les dicen nada y dejan que podamos saborear otro de los números. Yo, que voy con ellas y voy viendo los números unos tras otro, me voy envenenando de sus movimientos y cada vez tengo mas claro que tengo ganas de ver el montaje completo. Hay cierta «imperfección» en sus movimientos que me seduce, que las hace mas cercanas. Supongo que eso es lo que Mercè me contaba que buscaba, que siempre cuida la técnica, pero buscando algo mas de humanidad en las coreografías porque ellas son una mujer, con sus miedos, sus inseguridades, sus ilusiones, sus amores… y eso no está cortado en una serie de movimientos delineados, si estructurados y limpios, pero llenos de la debilidad humana. Mientras espero a que de comienzo el número, una Julieta me cuenta que en todo momento están en escena, ya que todas son una sola y lo que siente una lo exteriorizan también las demás, cada una desde su personalidad, pero toda aman, sufren, se envenenan juntas…

Foto Ariel S. Boissiere

Como ya había dicho, mi cita era para pasear y charlar con Julieta, así que en nuestro paseo, nos dirigimos a Sol, donde todo el que ha estado allí, sabe que espectadores y curiosos no les van a faltar a nuestras chicas, así que cuando llegamos, mientras ellas calientan bajo las órdenes de su coreógrafa y ya cuentan con un buen número de seguidores que les miran sin saber muy bien qué es lo que está por suceder.  Ellas se van animando cada vez mas y se van creciendo, han pasado de tener cierta timidez cuando estaban en la plaza de los Cubos, a parar por un momento la rutina de unas cuantas personas que quizá este fin de semana se animen a pasar por la Sala Triángulo y terminar de ver lo que estas desconocidas han comenzado.

Foto Ariel S. Boissiere

Nuestra última parada es la Plaza de Santa Ana y mientras vamos hacia allá  les pregunto por la música del espectáculo. Una mezcla muy variada de voces femeninas y en varias lenguas. Desde Janis Joplin, pasando por Noa, Montserrat Cavallé o Marlango, entre otras y es que hay que tener en cuenta que son varios cuadros mezclados con seis solos, uno por cada una de ellas, con lo cual requieren varias voces que expresen lo que sucede.
Cuando llegamos a nuestro último destino, nos desvelan un momento mágico del montaje. No os cuento mucho por si vais a verlo, pero es un número lleno de plasticidad y de sentimiento que ha acabado por conquistarme. Después solo hay que quedarse a un lado, mirar a la compañía. Ver como disfruta de todo este momento que han vivido en una tarde, como intercambian sensaciones, para darse cuenta de la ilusión con la que afrontan este reto de salir de su Mataró natal y venir a Madrid a mostrar lo que les nace de dentro.

Sinceramente, valoro mucho la valentía de querer poner en pie algo así, montarlo y dejarse literalmente la piel en ello. Unas poniéndose encima del escenario, otras dirigiendo o, incluso, produciendo, como es el caso de Sara Pérez, que cree como Mercè, que hay algo entremedias del teatro y la danza, que está por descubrirse y que hay que intentar darlo a conocer.
Solo por esto, yo creo que ya merece la pena hacer el esfuerzo de acercarse y comprobar en persona que hay un buen trabajo tras tanto esfuerzo.

Gracias a todas ellas por dejarnos compartir un rato tan agradable, y poder ser por una tarde sus Romeos y así sentirnos conquistados por estas Julietas. ¡Todo un placer!

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Daniel Acebes Diagoras Producciones Festival Teatro Antigua Mina Hector Vesga Hermosa Fea Lope de Vega Pablo Cabrera Raquel Alonso Susana Garrote Teatro Teatro Clásico

La Hermosa Fea

Título:
La Hermosa Fea

Lugar:
Festival de Teatro La Antigua Mina

Autor:
Lope de Vega

Elenco:
Daniel Acebes (Octavio/Gobernador)
Pablo Cabrera (Ricardo)
Hector Vesga (Julio)
Susana Garrote (Estela)
Raquel Alonso (Celia)

Producción:
Diagoras Proyectos Artísticos, S.L.

Dirección:
Juan Manuel Casero



Desconocía por completo la existencia del «Festival de Teatro de La Antigua Mina» y gracias al interés que tenía por ver «La Hermosa Fea» de Lope de Vega he descubierto un lugar a tener en cuenta para las siguientes ediciones. Una tarde, charlando con Pablo Cabrera, uno de los actores de este montaje, le pregunté que cuando iban a traer la función a Madrid; me dijo que lo mas cerca que iban a estar esta temporada era en este festival. Habló del emplazamiento, de lo curioso del lugar y de representar allí; así que despertó mi curiosidad y me acerqué a Zarzalejo para disfrutar de obra y entorno.
La verdad que es curioso llegar a lo alto de La Cruz Verde y descubrir un teatro en medio de la naturaleza. Que un camino de farolillos te acompañe hacia las gradas en mitad de la noche, bajo las estrellas, con el sonido de los grillos de fondo, ya te predispone para que al menos comiences la función receptivo y con ganas de magia…
En «La Hermosa Fea» Lope de Vega nos cuenta, en  tono de comedia, los enredos que el príncipe Ricardo provoca para que la duquesa Estela repare en él y se enamore. Su estrategia es ofenderla diciendo que es fea para luego hacerse pasar por otra persona y conseguir que la duquesa se enamore perdidamente del príncipe sin saber que es él, claro que la duquesa también tiene sus propios planes… ¿Quién se saldrá con la suya?
La función trata un tema que hoy en día sigue tan vigente como cuando el autor escribió la obra; el culto a la belleza y la vanidad del ser humano. Todos queremos ser admirados y halagados por los demás, pero en el momento que nos vemos ofendidos por un mal comentario, por pequeño que este sea, nuestro orgullo se revuelve, no aceptamos la crítica y lo que buscamos es contraatacar para vengar la ofensa.
Con un mínimo de escenografía y el marco de la mina, Juan Manuel Casero, director de la función, nos hace  disfrutar de los actores «a pelo». Es decir, ellos solos frente al texto; consiguiendo que nos sumerjamos fácilmente en la comedia y degustemos el verso de una manera sencilla y fluida. Haciendo que lo complicado del verso se vea fácil y divertido.
Los cinco actores están muy bien. Divertidos, comunicativos y, aunque el lugar les obliga a cambiar entradas y salidas del montaje original, muy resolutivos. Susana Garrote, Pablo Cabrera, Daniel Acebes, Raquel Alonso y Hector Vesga nos ofrecen cerca de una hora y media de comedia amable que aconsejo tanto a los amantes del verso como a cualquiera que tenga curiosidad por acercarse al teatro clásico.
Algo que me gustaría destacar a nivel particular es que los actores no utilizan micrófonos. Quizá a alguien le  parezca una tontería que haga esta reseña, pero es una cosa que cada vez escasea mas en los teatros y es algo que me molesta bastante. Llamadme purista si queréis, pero cuando un actor se forma, le enseñan dicción, proyección de voz, vocalización… y muchas veces nos encontramos con que algunos de los que se suben al escenario, no tienen ni idea de qué es eso y creo que es algo terrible para cualquier montaje. Aunque también es cierto que a veces el que proyecta la construcción del recinto es el que no tiene ni idea de como debe ser un teatro y construye naves industriales con una acústica nula… Así que cuando vas a ver una obra en la que los actores utilizan tan estupendamente bien su instrumento, como es el caso, uno se siente feliz de estar ahí y poder disfrutarlo.
Acaban de finalizar temporada, creo que de momento no hay fechas previstas, pero os dejo el enlace de la productora por si queréis consultar en un futuro Diagoras Producciones 
Si en algún momento oís hablar de esta obra cerca de vuestra localidad, no dejéis escapar la ocasión y acercaos a verla, no os va a defraudar.
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Carlos Be Carmen Mayordomo Conde Duque Fran Arráez Ivan Ugalde José Gamo Juan Caballero Mentxu Romero Muere Numanacia Zombie Company Korego proArte

Muere Numancia, Muere

Título:
Muere Numancia, Muere

Lugar:
Teatro Conde Duque

Autor:
Carlos Be

Elenco:
Fran Arráez (Scipio)
Juan Caballero (Babpo)
José Gamo (Buntalos)
Carmen Mayordomo (Aunia)
Mentxu Romero (Amaina)
Iván Ugalde (Caciro)

Producción:
Zombie Company & Korego proArte

Dirección:
Carlos Be

Últimamente En Un Entreacto, para ser un blog tan «de andar por casa», lleva una actividad endiablada, viendo montajes, escribiendo sobre ellos, realizando entrevistas (mil perdones por el intrusismo, no me lo tengáis en cuenta), haciendo pequeños ensayos, artículos… Y a veces es complicado compaginarlo con la vida que llevo al otro lado del espejo, por eso puede que algunas crónicas lleguen un poco tarde, como esta, pero siguiendo fiel al principio por el cual se creó este blog, hablar de todo aquello que voy viendo como espectador, aquí estoy de nuevo.

Cuando uno va al teatro, comienza a interesarse por el trabajo de actores, directores, autores, compañías, etc… y va haciendo un seguimiento; tratando de estar al tanto de cuales van a ser los nuevos proyectos y procurando estar ahí para poder verlos e incluso, si se tercia, tratar de ayudar a darles difusión con las posibilidades que uno cuenta. Es por eso que conocí «Muere Numancia, Muere», siguiendo la trayectoria de uno de sus actores y habiendo oído hablar del autor y director. Así que me planté en el 1º Certamen de Artes Escénicas Fringe Madrid en el Conde Duque, sin saber muy bien qué es lo que iba a ver, pero atraído por la curiosidad de descubrir cosas diferentes.

La historia, escrita y dirigida por Carlos Be, está inspirada en «El Cerco de Numancia» de Miguel de Cervantes. Cuenta el momento en el que cinco numantinos siguen resistiéndose a Scipio El Joven, sabiéndose derrotados, aferrándose a la desesperación de encontrar la manera de sobrevivir al asedio y al hambre, pero sobretodo conseguir sobrevivir a si mismos y a la lucha propia e interna de cada uno.

Un montaje con un texto lleno de momentos desgarradores, poéticamente desesperado, que a veces se interrumpe intencionadamente con las intervenciones y el humor amargo con el que Scipio nos hace cómplices a todos los espectadores. Rompiendo la cuarta pared y llenando la escena de atemporalidad, haciendo que lo que pasó hace mas de dos mil años no nos resulte tan lejano como cabría esperar. Aunque confieso que estos momentos de ruptura me sacaban demasiado de la atmósfera creada y me provocaban cierto distanciamiento del que me costaba volver.
Ni el montaje ni el texto son fáciles. Es de esos montajes que uno necesita digerir tras la función, que dejan un regusto extraño y que cada uno debe llevar a casa para que termine de aposentarse y saber descifrar de donde vienen las sensaciones que te ha generado. Porque es cierto que se necesita un momento posterior para rematar lo que has visto, pero las sensaciones que te deja son inmediatas, el espíritu reacciona ante los estímulos de la escena y eso si aparece en la butaca.
A mi el montaje, aunque algo irregular en ritmo, me convenció y en momentos me conmovió. Esos personajes tan llenos de dolor, luchadores incansables ante la resignación, hacen daño por dentro. 
Esa mujer, hermana e hija que vive la amargura de saberse perdedora de padre, hermano y marido, y que sin embargo resiste en pie hasta el último aliento… 
Ese hermano visionario que se entrega a la derrota futura ¿así sucede porque «estaba escrito» o somos nosotros quienes provocamos que nuestros miedos se conviertan en realidad? 
Ese marido culpable de su «buena» fortuna, que decide devolver su suerte aunque con ello no cambie nada ¿generosidad absoluta o cobardía camuflada?… 
Esa mujer dolorida con la pérdida de su hijo y que, sin embargo, se siente aliviada por sobrevivir y no ser devorada por su propio fruto… 
O ese hombre desesperado ante tanto dolor, que se lanza a luchar, hambriento y cansado; quien se encuentra con un enemigo sano, bien alimentado y lúcido en ideas, que le vence ofreciéndole poder volver con los suyos u obtener alivio definitivo a cambio de su propio sacrificio… 
Los actores realizan un trabajo absolutamente intenso y extenuante, consiguiendo transmitir la sensación de desesperanza y lucha por el último aliento. El dolor de Mentxu Romero, el abatimiento de Iván Ugalde, la culpabilidad de José Gamo, el cinismo de Fran Erráez y la derrota anticipada de Juan Caballero (mención a parte su trabajo gestual y estremecedor como Hombre Muerto) son grandes trabajos, pero con el permiso de todos ellos, sin lugar a dudas me quedo con la interpretación de Carmen Mayordomo, totalmente entregada a su Aunia, alma de la función. No la había visto trabajar hasta ahora, pero pienso seguirla de muy cerca.
Son personajes que duelen, que te arrastran con ellos y que te obligan a decidir cual sería tu elección estando en su caso. Todo ello acompañado de una escenografía y una simbología que dibuja muy acertadamente el encerramiento de los personajes, su angustia ante el poder del enemigo y su triste destino.

Me queda la duda de saber qué va a suceder con este montaje, si tendrá nuevas fechas o si ha sido fruto únicamente de este Primer Certamen del Fringe Madrid. Confío que no, que tenga nuevas oportunidades de ser representado y que llegue a mas público del que ha llegado en estas dos únicas fechas porque considero que es un montaje que hay que verlo, sobretodo en los tiempos que estamos viviendo.
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Entrevistas Juan Pablo Di Pace Primer Acto

Entrevista con Juan Pablo Di Pace

A comienzos de Julio, como ya todos sabéis, Juan Pablo Di Pace estrenó su monólogo musical «PRIMER ACTO». Desde aquí ya publiqué la crónica de cómo fue el espectáculo y lo que me pareció, un espectáculo digno de ser disfrutado y con un mensaje muy positivo y cargado de mucho sentido del humor.
La verdad que Juan Pablo me pareció un tipo muy interesante, con muchas cosas que contar y al que me apetecía conocer un poco mas allá de lo que nos muestra en el espectáculo. Tras leerse mi crónica, nos pusimos en contacto y decidí proponerle que me contestara a unas preguntas para el blog y, a pesar de encontrarse fuera del país, se tomó la molestia de quitarse tiempo de su vida personal para responder.
A pesar de que internet nos estaba jugando a la contra, aquí tenéis un poco mas de este gran artista que es Juan Pablo Di Pace.
Por cortesía de Juan Pablo Di Pace
 
 
– Juan Pablo, ¿cuál es el objetivo de llevar a escena “Primer Acto”?
El objetivo es el de repasar esas anécdotas que me formaron como artista y como persona en todos estos años, reírme de mí mismo y cantar las canciones que siempre quise cantar y nunca pude.

– ¿Qué proyección tienes pensado darle a “Primer Acto”?
Por ahora estamos adhiriendo fechas y estamos pensando en llevarlo por ciudades. Hoy tuve una oferta de traducirlo al inglés y representarlo en Londres, y me encantaría algún día poder hacerlo en Nueva York… ¡Para ambición no hay nadie como yo!

– En estos momentos tan difíciles para el teatro, ¿crees que la salida está en hacer espectáculos de pequeño formato como en el que estás trabajando ahora o quizá es un riesgo?
Creo que este formato en los tiempos que corren es más fácil porque hay un pianista, un actor, unas luces y una directora… O sea lo mínimo indispensable. Y fue por eso que decidí hacerlo, porque es más fácil y manejable de mover y de hacer.

– Eres un actor que se ha ido haciendo a si mismo, arriesgando y lanzándose a nuevos retos, ¿en qué momento de tu carrera consideras que te encuentras? Y en un futuro, ¿dónde te ves? cantando, dirigiendo, actuando…
Ahora mismo me veo como si estuviera en una escalera mirando hacia abajo y recordando las cosas que me hicieron llegar aquí, con cariño. No creo haber llegado muy alto aún y tengo muchísimo camino por recorrer, pero me siento orgulloso de decir que me he ganado lo que me ha tocado. En un futuro quiero simplemente seguir creando, estar arriba de un escenario y cantar mucho.

– Tú eres un actor muy completo, cantas, bailas, interpretas… ¿Cuál ha sido tu formación?
 

Fui a un colegio tipo Fama en Londres donde aprendi a cantar, bailar y actuar, pero he seguido dando clases a traves de los años es fundamental seguir estudiando y moldeando la tecnica. Yo no soy un talento nato, creo en los estudios y en el perfeccionamiento del arte.


– Ya has estado en musicales como Chicago, Fiebre del Sábado Noche, Mas de 100 Mentiras… ¿En qué otros musicales te gustaría trabajar?
Mi sueño es ser Bobby en COMPANY de Sondheim, cuyo tema principal Being Alive (Quiero Vivir) canto en PRIMER ACTO. El panadero en INTO THE WOODS, Molina en EL BESO DE LA MUJER ARAÑA y la lista sigue…
Por Cortesía de Juan Pablo Di Pace


– Bueno, a parte de los musicales, tu trayectoria también abarca cine y televisión, pero ¿no te llama la atención algo de teatro de texto?

Muchísimo. Muero por hacer alguna obra de Chejov, o Pinter, o Shakespeare… Eso sí que sería un gran reto. Estoy cruzando los dedos!

Has trabajado en Inglaterra, Italia, España… ¿Hay mucha diferencia en la forma de trabajar en cada país?
Si y no. En Londres se trabaja muy seriamente, no entienden las pausas de ensayo y te exprimen hasta la ultima gota de sudor. En España hay demasiadas pausas de ensayo y la gente está más relajada al trabajar- y no siempre eso es bueno… En Italia antes de empezar a ensayar ya están hablando de la comida que van a almorzar…

Últimamente se oye mucho que España está comenzando a alcanzar el nivel de Broadway y el West End Londinense, tú que has trabajado en musicales dentro y fuera de nuestro país ¿qué opinas al respecto?
Creo que está mejorando a rapidez de relámpago, pero aun estamos lejos de Broadway. No por el talento de los actores, sino porque aun los únicos títulos que funcionan a nivel comercial son los sospechoso de siempre. hay obras maravillosas que aun no se han concebido aquí, y mi miedo es que no funcionen porque la gente no pueda tararear las canciones…

– Veo que estás intentando abrirte camino en el resto de Europa relanzando “We Wanna Rock”, ¿estás enfocando tu carrera a un nivel mas musical que actoral o es una manera de darte a conocer y “abrir brecha” fuera de España?
Yo abro brecha como sea, nunca se sabe donde puede tocar… Y como me encanta actuar y me encanta cantar sigo trabajando; el tiempo dirá. 

¿Y Argentina? ¿Algún proyecto te ha tentado para estar en cartel en Calle Corrientes de Buenos Aires?
Pues había rumores de ir a Buenos Aires con Mas de 100 Mentiras, y estaría muy bien pero por ahora son solo rumores. Me contactaron de Buenos Aires para hacer una obra original allí también y hace tiempo que recibo cositas pero me gustaría volver a mi país con algo grande…

– ¿Qué se siente al formar parte de un proyecto que ha crecido contigo como es el caso de “Mas de 100 Mentiras” y que se ha ido dando forma a lo largo de las funciones? ¿Has visto el nuevo elenco de “Mas de 100 Mentiras”?
 
 
Hacer un musical de cero y crear un personaje sabiendo que ese personaje quedará sellado por ti para siempre es una sensación maravillosa. Aunque encontrar a Juan fue muy difícil, cuando ya lo había «hackeado» fue muy bonito. No he visto a los nuevos protagonistas, pero les deseo lo mejor porque esos personajes no son fáciles de interpretar.
Por Cortesía de Juan Pablo Di Pace


Tienes todo un grupo de fans que te siguen fielmente y te apoyan en todo aquello que afrontas como artista, ¿esperabas algo así cuando estabas optando a protagonizar “Fiebre del Sábado Noche”?

Pues el apoyo que he estado experimentando ultimamente es abrumador. Hay un batallón de personas que quieren ayudar en lo que sea para que este show funcione y esto me emociona mucho. Me siento muy querido, acompañado y halagado diariamente. De hecho sin esa gente que sigue allí día a día, las salas no se llenarían – son mi mejor equipo de comunicaciones y «managers de redes sociales» 🙂

Estos mismos seguidores me han hecho llegar algunas preguntas que les gustaría que contestaras, te las transcribo para que puedas contestarles directamente:

– Nati desde Sevilla pregunta: “Juanín, ¿cómo se te ocurrió la idea de hacer un monólogo musical y no un simple concierto con sus canciones y ya está? ¿fue difícil? Un bezote de tu sevillana ;)”

Nati! Aun estoy esperando esas magdalenas… Fue una idea que tuve desde hace años y quería usa toda la munición posible para este espectáculo. En el futuro haré concierto pero ahora quería experimentar nuevamente esa sensación de adrenalina que vivía en Fiebre del Sábado Noche cada día, el no poder desconectar ni un segundo. Eso es lo que más amo en el mundo, esa presión.

– Claudia de Mallorca se interesa mas por tu faceta de bailarín: “En el monólogo hablas de que cuando eras pequeño eras un artista con las manos… después te iniciaste en la danza.. ¿Qué es lo que te llamó para iniciarte en el mundo maravilloso y disciplinado de la danza como el jazz, el contemporáneo?”
CLAUDIA mi amor! lo de la danza fue más un accidente que otra cosa. Desde EGB yo era el que bailaba en las fiestas, sobretodo las canciones de Roxette… Pero cuando llegué a Londres, la única escuela que me ofrecía beca era una escuela de danza, teatro y canto (originalmente yo hubiera elegido un curso de teatro y listo) pero con el tiempo le estoy muy agradecido a esa situación…

– Encarnación no se decidía y te lanza dos preguntas, una personal y otra profesional: “1- Lo mismo es comprometer, pero ¿cuál es la cualidad que más le gusta de una persona y el defecto que menos?
Encarnación, que tal guapa!? la cualidad que más me gusta es el humor, si me haces reír me has ganado. El defecto… que no te guste mi profesión!
– “2- ¿Te gustaban los momentos que ofrecía «Fiebre del sábado noche» para compartir con el público después de la actuación?” Encarnación comenta al respecto: “Personalmente me pilló de sorpresa y fue la sorpresa más grande que he recibido en mucho tiempo, un lujo y la disfruté muchísimo, inolvidable para toda mi familia.”
Si, fue muy bonita la disco que había montada en el Coliseum, algo que en gira no se hizo. Estaba genial ver la respuesta de la gente ahí cerquita, y lo bueno es que si a la gente no le gusta no se acerca a hablarte… Pero en la «disco» Coliseum era una fiesta que duraba hasta tarde.
– Astrakus quiere saber sobre tu experiencia en Mamma Mia la película… ¿Qué te aportó? ¿Alguna anécdota que compartir?
Astrakus, Me aportó un aprendizaje que no se paga, ver a esa gente trabajar de cerca fue un regalo. Si quieres saber alguna anécdota vente a ver PRIMER ACTO, te prometo que las tendrás…
 
 
Ya retomo de nuevo la entrevista:

– ¿Qué proyectos, a parte del lanzamiento musical por Europa, tienes entre manos en estos momentos?
En septiembre se estrena El Don De Alba en tele5, en Octubre grabo una miniserie para TVE1 sobre Julio Iglesias, y por supuesto continuar representando PRIMER ACTO en otros espacios de Madrid y en provincias.

– En el monólogo hablas de que de pequeño te gustaba pintar e incluso soñabas con trabajar para Disney… ¿sigues pintando?
Muy poco, tengo ese lado un pelin olvidado… Cuando cumpla 60 lo retomaré!
Por Cortesía de Juan Pablo Di Pace

Tu hermana también es actriz, profesora de interpretación y tiene una voz maravillosa ¿Algún proyecto en común?

Vamos a hacer su propio monólogo en Octubre, llamado LA LLORONA que ha escrito ella, y va de nuestra abuela YAYA, un gran personaje.

– Sé que te gusta la dirección, que has dirigido varios cortos. Como director, ¿qué cosas te apetece contar que como actor no puedes?
Me apetece mostrar un punto de vista personal, que no necesariamente sea literal. Hacer imagenes es como hacer cuadros, la gente se lleva de ello lo que quiere, y a veces te sorprende que distintas personas descifren distintos mensajes, que quizá nunca te habías planteado al realizarlas.

¿Qué diferencias hay entre Juan Pablo Di Pace actor y director?
El director es un megalómano y tiene las cosas muchísimo más claras que el actor… El actor necesita concentrarse en actuar y no pisarle los pies al director. Estoy hablando como Gollum, en tercera persona pero conmigo mismo…

– Tu hermana, como hemos dicho antes, tiene una escuela ¿Qué puedes decir a todos esos actores que están peleando por conseguir trabajar en lo que les gusta? ¿Qué consejos les puedes dar?
Por cierot la escuela de mi hermana es maravillosa, sus alumnos la siguen hast el fin del mundo y sin ella yo no habria currado tanto en España. su página es www.coachdeinterpretacion.com
A los que se inician en esto les diría: «estudia, estudia, estudia». MUCHO. Nunca dejes de ir a clase, y perfecciónate siempre.»
– ¿Qué nos puedes recomendar de lo que hay en la cartelera teatral?
Macabaret de mi grande amigo Jose Masegosa.

– Y para finalizar ¿algunas palabras para “En Un Entreacto» y para la gente que lea esta entrevista?
Muchisimas gracias a todos por leer y a En Un Entreacto por tomarse el tiempo de currarse tanto las preguntas. Espero veros en PRIMER ACTO, en Madrid o donde sea, y gracias por seguir ahí!!! Un abrazo a todos.
 Solo puedo dar las gracias a Juan Pablo por el interés que se ha tomado en responder a «En Un Entreacto». Y a todos los que estáis leyendo la entrevista comentaros que, de momento, la última fecha para poder verle es mañana 28 de Julio (Quedan poquitas entradas) y no deberíais perdéroslo. 
Os dejo enlace a la página web del espectáculo para que podáis estar atentos a las fechas que vayan saliendo por si están cerca de vuestra ciudad, que podáis disfrutarlo.http://dipaceprimeracto.com/
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