Título:
Cuarteto
Lugar:
Garaje Lumiere
Autor:
Heiner Muller
Elenco:
Susana Garrote (Merteuil)
Daniel Acebes (Valmont)
Producción:
Diagoras Proyectos Artísticos
Dirección:
Carmen Pardo
Título:
Cuarteto
Lugar:
Garaje Lumiere
Autor:
Heiner Muller
Elenco:
Susana Garrote (Merteuil)
Daniel Acebes (Valmont)
Producción:
Diagoras Proyectos Artísticos
Dirección:
Carmen Pardo
Título:
La Hostería de la Posta
Autor:
Carlo Goldoni
Elenco:
Antonio Lafuente (Barón Talismani)
Javier Lago (El Conde Roberto de Ripalunga)
Julio Hidalgo (Teniente Malpresti)
Ana Mayo (La Condesa Beatrice)
Julián Ortega (El Marqués Leonardo de Fiorellini)
Chema Rodríguez-Calderón (Criado)
Diana Valencia Sampedro (Violín)
Vestuario:
Vicenta Rodríguez Duque
Espacio Escénico y Caracterización:
Sara Roma
Traducción:
Alejandro Alonso
Dirección:
José Gómez
JOTA.-
Fue en el 2006, era un guión de cine que estuvo apunto de hacerse, pero que se cayó en el último momento; incluso teníamos cerrado el reparto de la peli… se quedó en tierra de nadie. Aunque del casting surgieron buenos amigos con los que he trabajado mas tarde, como son Marta Hazas y Sergio Mur que iban a ser los Marcos y Marta originales. Paco y yo, Paco Anaya es el coguinista, le cogimos mucho cariño a los personajes, a las situaciones y nos daba mucha pena pensar que nunca se iba a hacer. Después trabajamos en otros cortos y los dos maduramos, siempre decimos que es una historia que ahora mismo no haríamos… Paco ha ido por otros derroteros, mas hacia la comedia y yo me estoy politizando un poco mas, no cine social, es mas un cine crítico, pero siempre nos ha dado mucha pena dejar «La Isla» ahí, además que todo el mundo nos decía que era un texto muy bonito, que porqué no lo hacíamos y fue entonces cuando decidimos hacerlo obra de teatro; vimos que tenía posibilidades. Era fácil de adaptar porque todo ocurría en una única localización. Una noche nos propusieron hacerlo para la sala grande de Microteatro y lo adaptamos rápidamente, pero por finalmente no se pudo hacer porque quitaron la sala grande. Y como el reparto ya estaba hecho, una de las actrices, Maggie Civantos, me dijo que era una pena que no se hiciera, que probáramos en Garaje Lumiere. Lo presentamos y enseguida nos llamaron porque les había gustado mucho el libreto y nos programaron para dos meses, Mayo y Junio y fue el propio teatro el que decidió que prorrogáramos…![]() |
| Fotografía de José Sanz |
EN UN ENTREACTO.- Ha funcionado fenomenal, ¿no?
JOTA.- Ha funcionado muy bien, tanto a nivel de espectadores como de crítica. No nos esperábamos esto… Y como funcionó tan bien, era triste dejarlo, aunque se fuera David (En la primera temporada el papel de Eze que ahora representa Pablo Cabrera, era interpretado por David Tortosa), aunque tuviéramos que buscar a otro prota, pero nos apetecía mucho. Hubo un momento que se plantearon muchas cosas sobre la mesa; la obra la había visto mucha gente y no sabíamos si iba a venir mas gente, si bajaría el número de espectadores… Lo del 21% de IVA nos preocupaba mucho… hay un momento que te planteas dos posibilidades, o que la gente no venga porque es caro y no ganemos nada o que la gente venga, pero que sea tan abusivo lo que tengamos que dar que sigamos sin ganar nada… pero al final nos decidimos porque era una cosa que nos apetecía, nos apetecía mucho a todos seguir y apareció Pablo…
EN UN ENTREACTO.- ¿Cómo apareció Pablo?
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| Fotografía de José Sanz |
JOTA.- De la manera mas vieja, por casting.
PABLO.- Yo no pude ver “La Isla” en su momento, estaba con otro proyecto; y hablando con Juan (Caballero), le dije “Juan, no os he visto, ¿váis a volver?” y me dijo que sí y le pedí que me avisara porque tenía muchas ganas, había visto mucho trabajo de Jota, “3,2” me había gustado mucho… Juan siempre me ha parecido un actor maravilloso, y tenía mucha ganas de verla… y mira, cosas de la vida, que estoy viéndola desde dentro. Cuando Jota publicó que estaba buscando un actor para sustituir a David, pensé “adelante” y allí me presenté, sin saber muy bien de qué iba la obra, pero con el equipo me bastaba. Así que me contestó, me hizo una prueba y aquí estoy… ¡Viendo la isla desde dentro y viviéndola!
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| Fotografía de José Sanz |
EN UN ENTREACTO.– A mi tu elección me llamó mucho la atención porque viendo a David Tortosa y a Pablo Cabrera en otros trabajos, no se me asemejaban en nada para interpretar un mismo personaje.
EN UN ENTREACTO.–
Me da la sensación que esta incorporación, para el resto ha tenido que ser un poco retomar los ensayos desde el comienzo, ¿no?JOTA.– Sí, lo que pasa que tanto María, como Maggie, como Juan, habían reposado los personajes estos dos meses y de repente han comenzado a dar cosas que antes no estaban dando. Los han hecho mas suyos y de esa manera ha sido partir un poco de cero para todos.
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| Fotografía de José Sanz |
PABLO.– Pero como ellos tienen los personajes tan construidos y las escenas tan interiorizadas, en los ensayos solo tenían que darme un par de directrices y luego era seguir a María, a Maggie y a Juan. Y como ellos lo tenían todo tan claro, la escena subía sola. Teniendo un poco clara la escena, lo que pasaba, mirándoles a los ojos a ellos y siguiéndoles, las escenas salían. Con ellos ha sido muy fácil.
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| Fotografía de José Sanz |
JOTA.– Sí, pequeños matices. Yo creo que hay mas diferencia entre la primera función y la última de la primera temporada, que de la última a la primera de esta segunda.
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| Fotografía de José Sanz |
JOTA.– Sí, era básicamente hacer que el público tuviera la sensación de estar viendo una película. Quitando los cuatro monólogos que son mas teatrales, podría perfectamente hacerla en cine tal cual está… y es que su base es un guión de cine.
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| Fotografía de José Sanz |
JOTA.– Le rebajamos mucho, pero fue muy fácil. Le íbamos diciendo “Menos, menos, Pablo…” y cuando conseguíamos ese menos-menos, le decíamos “ahora nos lo creemos” y a partir de ahí trabajamos…
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| Fotografía de José Sanz |
EN UN ENTREACTO.– Y contando con que habéis tenido tan buenas críticas, y la gente está acudiendo…
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| Fotografía de José Sanz |
Es cierto que la conversación duró mas y surgió el momento de preguntar a Jota y a Pablo por el tema de la subida de IVA. Dio para mucho y muy interesante, pero me vais a permitir que os haga una pequeña “jugarreta” y me lo reserve. Mis intenciones no son las de no publicarlo, si no todo lo contrario, quiero escribir algo especial con ello, con lo que ahora lo dejo guardado y en muy breve plazo de tiempo lo compartiré con todos.
Lugar:
La Casa de la Portera
Autor:
Antón Chejov
Elenco:
Raúl Tejón (Iván)
David González (Miguel)
Sabrina Praga (Ana)
Roberto Corrocher (Constan)
Javier Delgado «Tocho» (Mateo)
Maribel Luis (Silvia Leyva)
Rocio Calvo (Doña Bárbara)
Germén Torres (Carlos Leyva)
Cristina Alarcón (Sara Leyva)
Escenografía y Decoración:
Alberto Puraenvidia
Versión y Dirección:
José Martret
Título:
Cuatro Estaciones y Un Día
Lugar:
Teatro Lara
Autor:
María Inés González
Miguel Ángel Cárcano
Elenco:
Sergio Mur (Manuel)
Alicia Rubio (Marta)
Sara Martín (Pilar)
Dirección:
Miguel Ángel Cárcano
Título:
¿Quién Teme a Virginia Woolf?
Lugar:
Teatro La Latina
Autor:
Edward Albee
Elenco:
Carmen Machi (Martha)
Pere Arquillué (George)
Mireia Aixalà (Honey)
Iván Benet (Nick)
Traducción:
José María Pou
Dirección:
Daniel Veronese
Título:
El Rey León
Elenco:
Phindile Mkhize (Rafiki)
David Comrie (Mufasa)
Yelena Lafargue (Sarabi)
Esteban Oliver (Zazu)
Sergi Albert (Scar)
María Ayo (Shenzi)
Jorge Ahijado (Banzai)
Alejandro de los Santos (Ed)
David Ávila (Timón)
Albert Gracia (Pumbaa)
Carlos Rivera (Simba)
Geniris (Nala)
Música y Letra:
Elton John
Tim Rice
Lebo M
Mark Mancina
Jay Rifkin
Julie Taymor
Hans Zimmer
Libreto:
Iren Mecchi
Roger Allers
Adaptación:
Jordi Galcerán
Directora:
Julie Taymor
Director Musical:
James May
Directora Residente:
Moira Chapman
Os aseguro que el montaje es espectacular, Stage y Disney han tirado la casa por la ventana y se nota, solo que a la vez que la grandiosidad está haciendo ir en manadas (nunca mejor dicho) al público, también le da un tufillo de frialdad que hace que uno se distancie un poco de la primera emoción que provoca ir a ver este musical.
Es absolutamente increíble el despliegue. El momento en el que se escuchan las primeras líneas cantadas por Rafiki, gran interpretación de Phindile Mkhize, entonando «Circle of Life» es una explosión de sensaciones difíciles de explicar. Ese momento hace que te sientas como un niño, quieres devorar con los ojos todo lo que sucede a tu alrededor, dan ganas de ponerte de pie y aplaudir descontroladamente. Solo puedo decir, sin perder los papeles por el entusiasmo de este número, que es impresionante.
Después uno ya se relaja y contempla todo con mas calma, puedes disfrutar de los trajes mezcla entre tribal y animal que me fascinaron, cada uno con sus detalles que definen la personalidad del personaje que visten. Esos decorados sencillos, que no simples, que te llevan a mundos espectaculares en un abrir y cerrar de ojos. Los contrastes de colores, de ambientes, están muy logrados. La utilización de actores, muñecos, marionetas, guiñol, sombras… le dan un toque fuera de lo común en el que apetece entrar y dejarse conquistar.
Me gustaron mucho las canciones creadas expresamente para el montaje teatral, la mayoría son músicas étnicas que le dan una sobriedad y una belleza adicional a la historia que todos conocemos, y que en algunos momentos son las que alzan el montaje hacia «algo mas» de lo que todos esperamos.
Lástima que el actor infantil que interpreta a Simba se moviera en escena como un autómata, cumpliendo con los movimientos que le han marcado, pero sin transmitir ni una mínima emoción… Con esto consiguieron que la función se fuera desinflando poco a poco, haciéndome perder interés. Lo sé, es un niño, pero lleva el peso de parte de la función, además que su compañera, que debe tener su edad y que interpreta a Nala, es todo lo contrario, se desenvuelve con soltura e incluso aprueba con nota el momento en el que Rafiki, Sarabi (Yelena Lafargue) y ella cantan juntas transmitiendo un sentir que impresiona para alguien de su edad, muy bonito cuadro.
La verdad que salí del primer acto bastante molesto y desilusionado, el ritmo era lento, torpe. Me daba la sensación que algunos actores, y hablo de los adultos, estaban flojos, interpretando a medio gas… Esas hienas que «hacen» que gritan a Simba y no se molestan en elevar la voz… Son cosas que no se pueden consentir… Como espectador que paga cerca de 80€ quiero que me transporten, que me emocionen, que me pongan los pelos de punta y me dejen con la boca abierta, pero no pasa, al menos en el primer acto, donde ni la música llega a provocarme otra sensación que pensar «qué bonita» porque el volumen es bajo; ni si quiera en canciones como «Chow down» llega a hacerme vibrar en la butaca…
Salí al descanso decepcionado, salvando por supuesto la labor de Esteban Oliver como Zazú, que desde el comienzo me conquistó, Sergi Albert que le da a Scar una dimensión diferente y muy atractiva o David Comrie, que a pesar de tener que lidiar con el joven Simba, nos regala el momento mas emocionante de este acto que es la estampida y la posterior caída de Mufasa.
A la vuelta, en el segundo acto, admito que con «One by one» volví a interesarme y disfruté mucho mas con momentos como «Shadowland», Geniris como la Nala adulta me hizo emocionarme, aunque el momento mas destacable de todos es el de Carlos Rivera cantando «He lives in you» como Simba, precioso cuadro. La verdad que él está perfecto en el papel.
El toque cómico corre a cargo de Timón y Pumbaa, personajes que todos recibimos con alegría desde el primer momento, aunque confieso que ese acento andaluz no me terminó de convencer, no sé hasta que punto era necesario, al igual que esos momentos «localistas» buscando el aplauso fácil… ¿Tanta desconfianza tienen en que el libreto no funcione por si solo?
David Ávila está soberbio como Timón, aunque con tanta explosión de personalidad, creo que deja un poco en la sombra a su compañero Albert Gracia.
El tema de los muñecos me encantó, se mimetizan con sus actores de carne y hueso y hay momentos que no sabes si estás mirando a uno o a otro, creo que es un trabajo muy complicado y que lo hacen de maravilla, cuando tienes la oportunidad de verlos de cerca te das cuenta de la complejidad que conlleva manejarlos, realizar la coreografía y cantar, todo a la vez. Mi mas sincera admiración.
Es un buen espectáculo, pero no llegó a llenarme del todo y me apena, sinceramente, quizá las expectativas estaban muy altas y eso impidió disfrutar mas del show… Eso sí, recomiendo vivirlo al menos una vez.
Título:
Enrique VIII
Lugar:
Teatros del Canal
Autor:
William Shakespeare
Versión:
José Padilla
Elenco:
Fernando Gil (Enrique VIII)
Elena González (Catalina de Aragón)
Jesús Fuente (Wolsey)
Alejandro Saá (Gardiner)
Daniel Moreno (Chambelán)
Rodrigo Arribas (Northfolk)
Jesús Teyssiere (Cranmer)
Bruno Ciordia (Suffolk)
Alejandra Mayo (Beatriz)
Oscar de la Fuente (Sands/Intendente)
Andrés Bernal (Sands/Intendente)
Julio Hidalgo (Buckingham/Campello)
Sara Moraleda (Ana Bolena)
Asier Tartás (Figurante 1)
Andrés Bernal/Diego Santos (Figurante 2)
Juan Manuel Artero (Organista)
Adjunto Dirección:
Rafael Díez Labín
Dirección:
Ernesto Arias
Un montaje sencillo, sin grandes decorados, con los elementos justos para sacar adelante la función. Por lo que he visto en los vídeos del Globe, creo que han intentando respetar lo máximo posible todos esos elementos tal cual estaban cuando representaron allí.
La compañia ha querido rodearse de público, dejando que unos pocos puedan permanecer sentados en gradas en los laterales del escenario, obteniendo una visión completamente diferente a la que se suele estar acostumbrado. Una perspectiva curiosa para el público, aunque en algunos momentos un tanto incómoda para seguir los movimientos de los actores en escena.
El simple hecho de que comiencen la función saludando al público para después vestirse encima al personaje, a mi, que soy espectador al que le gustan los pequeños detalles, ya me predispone a querer disfrutarlo. Esa sensación de ver una compañía que viene a contarnos algo al público, me hace respirar un ambiente distinto. Se que enseguida me meteré en la historia, pero ahora lo que cuenta es que para el actor estoy ahí, sintiendo que la presencia de ambos es importante para los dos, rompiendo la frialdad del primer momento.
La obra, dirigida por Ernesto Arias, tiene un ritmo muy ágil, respetando silencios, pausas, pero impregnándolo todo de una energía muy viva.
Los actores vibran a cada verso gracias a la adaptación de José Padilla. Reaccionan y respirar al servicio de la función. A mi me tuvieron atento en todo momento a cuanto acontecía en escena, creo que me pasé mas de la mitad de la dos horas que dura la función echado hacia adelante en mi butaca, procurando que no se me escapara nada. Disfruté muchísimo sintiendo que me llegaban todas y cada una de las palabras, de las intenciones, de las miradas. Es un placer ver un trabajo tan bien hecho y que atrape de esta manera.
Los actores están de sobresaliente, hay algún caso que quizá quede algo rezagado del resto, pero no empaña el conjunto. Se nota el oficio y la pasión por mostrar un trabajo hecho con cariño y respeto.
Hay grandes momentos que no puedo dejar de mencionar, como ese final de Jesús Fuente como Wolsey, que deja sin palabras; demostrando que cualquier personaje de Shakespeare, por muy retorcido que pueda llegar a ser, está hecho de carne y hueso, llenándolo de debilidad humana. O cualquiera de las intervenciones de Elena González como Catalina de Aragón, un bombón para cualquier actriz, en el que Elena se regodea y nos regala unos momentos impagables, de poner los pelos de punta. Una actriz cargada de energía que nos la suelta a bocajarro, dejándonos aturdidos con tanto sentimiento. Te indignas, peleas y sufres con ella, está inmensa. Alejandra Mayo, una lección de como permanecer en segundo plano dentro de la trama y sin embargo demostrar su valía haciendo que el público sonría y sufra cuando ella lo hace; me entusiasmó, al igual que Rodrigo Arribas, Jesús Teyssiere, Alejandro Saá o Fernando Gil, por poner algunos ejemplos. Con esto no quiero hacer de menos a nadie de la compañía porque, repito, disfruté muchísimo de sus interpretaciones que son toda una lección de cómo debería ser el teatro clásico.
Además que como regalo extra, cuando fuimos a ver la función resultó ser el día en el que la compañía tenía encuentro con el público, donde pudimos enterarnos de muchas mas detalles del montaje, de su forma de trabajar, de anécdotas…
Esto es algo que el espectador medio desconoce y que puede ser interesante para despertar la curiosidad y hacer que el público se sienta mas involucrado con el mundo del teatro. En estos encuentros uno trata de tú a tú con todo el equipo y el intercambio de impresiones es muy interesante y enriquecedor.
La verdad que no me importaría volver a verla, saborearla de nuevo ahora que la conozco y descubrir cosas nuevas que seguramente con el primer visionado uno se pierde.
Creo que es uno de los imprescindibles de esta temporada, quien vaya a verlo va a poder disfrutar de un gran montaje que, además, sorprenderá por lo actual de todo lo que cuenta.
Un gran reencuentro con el teatro clásico que me ha vuelto a hacer disfrutar y además a lo grande.
Titulo:
Cuando Fuimos Dos
Lugar:
Sala Triángulo
Autor:
Fernando J. López
Elenco:
Doriam Sojo (César)
Felipe Andrés (Eloy)
Música:
Warko
Producción:
DoriamsOjOproduce
Dirección:
Fernando J. López
Título:
Orquesta de Señoritas
Lugar:
Teatro Amaya
Autor:
Jean Anouilh
Elenco:
Juan Ribó (Doña Hortensia)
Víctor Ullate Roche (Susana Delicias)
Francisco Rojas (El Pianista)
Emilio Gavira (Herme)
Juan Carlos Naya (Pamela)
Luis Peresagua (Patricia)
Zorión Eguileor (Leo)
Vestuario:
Alejandro Andujar
Adaptación, escenografía y dirección:
Juan Carlos Pérez de la Fuente
El pasado día 23 de Agosto acudí al Teatro Amaya para ver “Orquesta de Señoritas”de Jean Anouilhy confieso que aún no tengo muy claro si me gustó mas de lo que creo o todo lo contrario.
De las interpretaciones no puedo decir nada malo, los personajes quizá pequen de ser demasiado planos, pero esto creo que entra mas en el terreno de la dirección.
Me gustó que utilizaran sus voces para crear los instrumentos de la orquesta en vez de instrumentos reales y resuelven correctamente los momentos musicales, aún no siendo la mayoría de ellos cantantes.
Si tengo que destacar a alguno de ellos, me quedo con Emilio Gavira, a este hombre le den lo que le den siempre lo saca adelante con una sencillez increíble.
Juan Ribó (me gustó su Hortensia), Víctor Ullate y Francisco Rojas, hacen un buen trío. Lástima que su historia tenga un final tan pasado por alto, es el detonante final y queda enturbiado por las prisas de sacar un nuevo traje y cantar una nueva canción.
Juan Carlos Naya, Luis Peresagua y Zorión Eguileor, están divertidamente inocentes, tal y como eran los personajes de la época, aunque personalmente quitaría la cojera de este último.
Es un montaje cómodo de ver e incluso puedes salir satisfecho con la obra, siempre y cuando te lo tomes como un homenaje a los espectáculos de la época y como un divertimento.