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EVIL DEAD EL MUSICAL

Título:
Evil Dead El Musical

Lugar:
Kinépolis – Madrid

Autor:
George Reinblatt

Elenco:
Pablo Puyol/David Ordinas (Ash)
Sergio Arce/David Velardo (Scott)
Mariola Peña/Teresa Abarca (Linda)
Rebeca Medina/Carolina Morán (Shelly)
Esther Izquierdo/Elsa Álvaro (Cheryl)
Sara Pérez/Manuela Nieto (Annie)
Salvador Toscano/Fédor de Pablos (Ed)
Javier Navares/Fernando Samper (Jake)
Félix Ortiz (Fake Shemp)

Músicos:
Salva Suau – Batería
Miquel Porcel – Guitarra
Petko Mielchev – Teclado

Adaptación:
Félix Ortiz y Salvador Toscano

Dirección Musical:
César Belda

Dirección:
Chemari Bello

Hace cosa de un año, si no es mas, vi por internet unas fotos en las que salían carteles de los musicales mas famosos transformados en zombies… me hizo mucha gracia, pensaba que era la locura de alguien que le había dado por retocar esos carteles; al poco tiempo me enteré que esas fotos pertenecían a una campaña de publicidad para otro musical «Evil Dead», me pareció una campaña muy divertida e inteligente… Me llamó tanto la atención que comencé a investigar de qué iba ese musical, escuché la música, vi imágenes, vídeos… y desde ese momento no se me quitó la idea de que quería verlo ¡sin lugar a dudas! Así que cuando comencé a oir rumores de que se estaba por montar en nuestro país, mi «yo» mas friki no dejó de seguir los pasos que se iban dando, esperando noticias y con ganas de ver la puesta en escena.

Este musical dirigido por Chemari Bello César Belda, es otra vuelta de tuerca de aquella trilogía dirigida por Sam Raimi y estrenada a comienzos de los 80 que tenían por título «Posesión Infernal», «Terroríficamente Muertos» y «El Ejército de las Tinieblas». Aquí el autor de esta versión, George Reinblatt, nos ofrece una mezcla de las tres historias con un toque paródico covertido en un musical absolutamente loco y desmadrado que contiene unas canciones divertidísimas y muy pegajosas que, aún días después de haberlo visto, sigo tarareando. Gran trabajo de Félix Ortiz y Salvador Toscano con la adaptación.

Por casualidades que ocurren de vez en cuando, tuve la oportunidad de ver dos días seguidos la función y con mas suerte todavía, pude ver los dos elencos a excepción del papel de Shelly que en las dos funciones lo interpretaba una estupenda Rebeca Medina, con lo que pude hacer un análisis mas concienzudo de lo que nos van a ofrecer vayamos el día que vayamos.

Lo que uno se encuentra cuando va a ver esta función es un montaje de «Teatro Serie Z», algo absolutamente premeditado y, para mi, todo un acierto; dando toda la libertad del mundo para que se salgan de madre y puedan hacer vibrar a la platea.
La escenografía juega entre los paneles casi pintados a mano, como si fuera algo amateur, y la reconstrucción con todo lujo de detalles de la casa donde sucede la acción, llena de sorpresas.
Muy divertida y resolutiva la caracterización y los efectos especiales (como digo, propios de una serie Z cinematográfica)

¡Ojo! A lo largo de la crónica voy a hacer un momento de spoiler, pero tranquilos que lo avisaré para que os lo podáis saltar y no destripar detalles de la función a todos los que estáis aún por verla.

La propuesta es magnífica y, a mi como público, me apetece muchísimo encontrarme una obra tan pasada de vueltas como esta, pero creo que hay diferencias muy grandes entre algunos actores. Supongo que ha sido complicado poder ensayar entre todos y llegar al mismo código para que veamos, aunque diferente, la misma propuesta con cualquiera de ellos.
Hay actores que se lo toman con una energía y una «guasa» totalmente «cartoonesca», como si fueran auténticos dibujos animados. Opción mas que acertada y que funciona a las mil maravillas… pero hay otros que, teniendo el mismo rol, se quedan demasiado cortos y se pierden intentando llegar al propósito de la función, divertir al público con una actuación totalmente demencial. Noté en algún actor cierto miedo a caer en el ridículo por querer ir un poco mas allá… Imagino que con el paso de las funciones irán cogiendo mas confianza, mas peso y el montaje tomará mas cuerpo.
Lo mismo pasa en momentos con el ritmo de la obra, hay cambios demasiado lentos que hacen que afloje el ritmo alocado, cosa que creo afecta a la hora de mantener enganchado al público. Son problemas de dirección que espero se estén teniendo en cuenta y estén intentando subsanar, porque esta obra tiene mucha «chicha» y es una pena que se quede en un intento de llegar a ser lo que estoy mas que seguro, por los profesionales que en ella trabajan, pueden lograr sin problema alguno. ¡Tienen que dejar al público sin un solo momento para respirar durante las casi dos horas de función!

Pero igual que digo todo esto, también creo que hay trabajos realmente buenos y que están al nivel adecuado, con los que disfruté mucho.
Tanto Pablo Puyol como David Ordinas están divertidísimos y hacen un tour de force entregándose en cuerpo y alma a ese sufrido Ash, ofreciéndonos un grandísimo trabajo físico y vocal. Muy gratamente sorprendido con el humor y la autoparodia de Pablo y encantado de ver como David desata su vena mas gamberra. Dos auténticos payasos en el mejor sentido de la palabra.
Y si a ellos les sumamos a unos compañeros tan entregados y en sintonía como Sergio Arce, Mariola Peña, Rebeca Medina, Sara Pérez (su Annie es la partenaire ideal), Elsa Álvaro/Esther Izquierdo (Auténticas roba escenas con su Cheryl), Salvador Toscano o Javier Navares (genialmente interpretado su palurdo Jake), el nivel de locura que adquiere la función es brutal. Están todos ellos muy bien dibujados, llenos de detalles, de matices y de sentido del humor, que hacen que te entregues a lo que te ofrecen con ganas.

Esto es un musical, que no se nos olvide, y aquí si que no tengo nada que objetar. La banda dirigida por César Belda suena muy potente y todos los interpretes, sin excepción alguna, suenan muy bien. Y, salvando algunas dificultades propias del directo, creo que han logrado el objetivo, llenando de calidad vocal cada uno de los números.

– ¡ATENCIÓN SPOILER! (Si no has visto la función, sáltate este párrafo)-

Yo estuve en la Splatter Zone y creo que está poco aprovechada. ¡Confieso que la disfruté muchísimo! pero me quedé con hambre de mas…
He visto vídeos de otros montajes y se juega mas con la splatter de lo que se hace aquí. No digo que se haga igual, porque sé que en cada sitio cada director hace suyo el montaje, pero estaría muy bien que hubiera mas momentos de salpicaduras. Sorpresas a lo largo de la función que mantengan mas en tensión a los que se ofrecen a ser salpicados.
Durante la obra hay muchas mutilaciones, muertes y desmembramientos que bien merecen algún que otro chorro de sangre hacia el público y que serían muy bien recibidos. Lo digo como opinión personal, pues creo que ayudaría mucho a que el público se involucre mas aún en la función y la atmósfera de locura que rodea al montaje funcione con mayor potencia.
Son sugerencias y opiniones hechas con cariño y ganas de que la obra mejore en su propuesta.

– FIN DEL SPOILER- 

Como decía mas arriba, me lo pasé en grande reviviendo la sensación de diversión que teníamos con las pelis de miedo y gore tan cutres de los años 80. Está muy bien conseguido y estoy seguro que puliendo problemas con el ritmo y sacando la vena mas payasa de los actores que están mas tímidos, este puede ser uno de los montajes musicales mas divertidos del momento.

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Antonio Albella Crimen Perfecto Hitchcok Jorge Sanz María Castro Pablo Puyol Sánchez-Orosa Teatro Victor Conde

Crimen Perfecto

Es una pena no poder ir a todas las obras que se estrenan en los primeros días y poder escribir sobre ellas, pero también es cierto que procuro no ir en las últimas funciones por si, con lo que escribo, puedo ayudar a decidirse a alguien o no… Aunque me temo que cuando estéis leyendo esto o bien «Crimen Perfecto» ha cerrado el telón definitivamente en Madrid o está a punto de hacerlo… La verdad es que fue una sorpresa el ir a recoger las entradas y encontrarme con el cartel que decía «Última semana» ¿Falta de público? ¿Cambios en la programación del teatro? En cualquier caso, una pena, sinceramente.
Tenía ganas de ver la función desde que en Julio entrevisté a Victor Conde (Si pincháis en el nombre podréis acceder a ella), me habló de su pasión por Alfred Hitchcock  y de cómo fue el montaje de la obra. Así que vi una oferta en Atrápalo ¡un salvavidas para que este blog siga existiendo! y reservé mis entradas con todas las ganas del mundo. 
Como no podía ser de otra manera, un montaje de Victor tiene cuidado hasta el mas mínimo detalle. Desde los carteles en el exterior con sus comentarios en inglés anunciando lo sensacional que es lo que dentro nos espera (Me encantó «Mistery and Melodrama!» como si estuviera por entrar en un cine de doble sesión o una matiné), hasta ese precioso programa de mano con esas fotos y esos textos tan personales e interesantes; y el ambiente creado mientras el público está ocupando sus localidades. Todo respira un aire a «hecho con cariño» y a una calidad exquisita, que ya nos predispone a todos a su favor.
La escenografía hace que nos situemos como espectadores dentro de un plató de cine. Vemos los camerinos, la tramoya desnuda e iluminada y los decorados en los laterales, mientras que en medio del escenario nos encontramos el decorado principal donde transcurrirá la función/rodaje. No voy a entrar en comparaciones ni en si está bien o mal adaptada la función. No tiene sentido, es un homenaje de Conde hacía su admirado Hitchcok y punto. Lo que cuenta es el trabajo que hay en escena. Como digo, la escenografía hace que el público sepa que el lenguaje que se va a utilizar no es el habitual. Se nos invita a ser cómplices de lo que acontece y a saber desde el primer momento que todo va a ser una farsa de la que lo que se espera es que entretenga… y lo consigue.
Los cinco actores que dan vida a los personajes son Jorge Sanz (Tony Wendice) al cual me gustó verle en un papel oscuro y manipulador, fuera de lo que nos tiene acostumbrados, María Castro (Margot Wendice), uno de los descubrimientos de esta obra, Pablo Puyol (Max Halliday), muy contenido y resolutivo con su personaje, Antonio Albella (Inspector Hubbard), su composición de personaje me sorprendió muchísimo, me pareció muy buen trabajo tanto gestual como textual y difícil de mantener a flote durante todo el tiempo que pasa en escena y José Sánchez-Orosa (Capitán Lesgate) ofreciendo un personaje con muchas capas que según transcurre su escena lo hace mas y mas atractivo al espectador.
Es cierto que al comienzo de la función tuve un poco de conflicto con la vocalización de Jorge Sanz, me costaba entender el texto, pero a medida que transcurrió la función ese problema desapareció y disfruté de ese personaje frío y calculador que nos ofrece. 
María Castro, como digo, fue todo un descubrimiento. A parte de lo guapa que está caracterizada como estrella de cine clásico, cuando pisa el escenario el foco se va hacia ella, ¡derrocha un carisma tremendo en escena!. 
A Pablo Puyol me gustó verle mas comedido que de costumbre, ya que siempre le he visto en musicales y eso no ayuda a que pueda dar un toque mas «real» a sus personajes.
Antonio Albella no le había visto actuar nunca y me gustó, me parece una apuesta muy arriesgada la que ofrece con su personaje, pero muy acertada y muy bien lograda. Ese toque de astucia cómica hace que se gane el favor del público enseguida.
José Sánchez-Orosa tiene en sus manos la mayor de las víctimas de este juego perverso, me gustó las transiciones que le da a su personaje, hasta llegar a mostrarnos la realidad de un pobre hombre.
Hablando de otros aspectos del montaje, me pareció muy acertado el cambio de perspectiva que se le ofrece al espectador con el escenario giratorio y los paneles desmontables. Creo que es la primera vez que tengo la sensación en el teatro de estar viendo un traveling circular (No sé si eso tiene un nombre técnico, si es así, pido disculpas por mi ignorancia). En todo momento vemos lo que sucede desde planos completamente diferentes, tal y como sucede en el cine. Al igual que también me gustó mucho presenciar, la «salida» de personaje en cada uno de los actores cuando se supone que se encuentran fuera de «plano». Quizá a veces esto pueda despistar al público, pero enseguida comparte el lenguaje utilizado y todo fluye a la perfección, sabiéndonos participes de un juego.
La verdad, este montaje no se merecía salir de cartel tan pronto, no todos los días nos encontramos con montajes tan entretenidos como este y hacen falta. 
No sé si después de Madrid le espera mas vida a este montaje o si pasará a ser un recuerdo.
Lo que sí sé es que ha sido un gran trabajo y los que lo hemos visto podemos decir que lo hemos disfrutado.

P.D. ¿Alfred Hitchcock, como en todas sus películas, aparece en la función? Yo creo que sí, aunque no digo nada por si la obra sigue de gira… Esto que me lo contesten los autores e intérpretes a mi.

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