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En Un Entreacto Radio – Programa 10


El pasado lunes 10 de Febrero tuvimos un En Un Entreacto Radio lleno de invitados.
Artistas que compartieron con nosotros un rato de su tiempo para poder charlar para darnos a conocer sus trabajos y el teatro en general.
Esta vez fueron los propios protagonistas de la cartelera quienes nos hablaros de sus funciones, por eso pudimos escuchar con Víctor de la Fuente hablándonos de La Joven Compañíay su potente propuesta de “Fuente Ovejuna”, que visita el día 21 de Febrero las tablas del Teatro Federico García Lorca de Getafe; un montaje del que ya os hablamos y que recomendamos que nadie se perdiera. 
También tuvimos la suerte y el privilegio de poder charlar con Jorge Naranjo, uno de los directores de cine y teatro que más están dando que hablar en estos momentos gracias a su película “Casting” con la que sorprendió en el último festival de Málaga. Jorge estuvo hablándonos de “Amor” que actualmente se representa en la Sala TÚde Madrid, su primera incursión en el mundo del teatro y que está dando muy buen resultado, una charla que nos apetece que se amplíe en breve con su visita en el estudio.



Después pasamos a charlar con dos de los miembros de The Zombie Company, Juan Caballero y Mentxu Romero, protagonistas de la penúltima pieza de Carlos Be, “Autostop”, dirigida por Fran Arráez. Una magnífica charla que hizo un repaso por sus carreras y la de la compañía.
Y acabamos el programa al ritmo de “Pepe Grillo & The Jauja Singers”, sus protagonistas, Rafael Boeta, Laura González, Alejandro Rivera, Noelia Marló, Justi Vega y Jaime Figueroa nos hablaron de tan particular montaje infantil que se puede ver estos días en la Sala Galileo Galilei, donde mezclan magia, teatro y góspel. Un final de fiesta coronado con el regalo de una de las canciones del espectáculo cantada en directo en nuestro estudio de GetafeVOZ.
Esto tan solo es un breve resumen de lo mucho que dio de si nuestro programa Overbooking de la quincena, pero es mucho mejor escucharlo a que yo os lo cuente.

¡Bienvenidos a En Un Entreacto Radio!
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Conde Duque Fuenteovejuna José Luis Arellano La Joven Compañía Lope de Vega Teatro

Fuente Ovejuna – La Joven Compañía

Título:
Fuente Ovejuna

Autor:
Lope de Vega

Versión:
Mar Zubieta
Francisco Rojas

Lugar:
Teatro Cuartel Conde Duque

Elenco:
Victor de la Fuente (Comendador)
Alejandro Chaparro (Flores)
Raúl Pulido (Frondoso/Ortuño)
Alex Villazán (Maestre/Cimbranos)
Ana Cañas (Laurencia)
María Romero (Pascuala)
Enrique Cervantes (Mengo/Manrique)
Alberto Novillo (Alonso)
Samy Khalil (Esteban)
Ángela Martín (Reina/Jacinta)
Álvaro Fontalba (Rey)

Quique Montero (Juan Rojo/Juez)

Escenografía y Vestuario:
Silvia de Marta

Iluminación:
José Espigares

Dirección:
José Luis Arellano

No nos cansamos de decir que el teatro está en crisis, lo mal que está todo, que de esta no salimos… y con mas razón que un santo, pero ante tanta oscuridad siempre hay destellos que iluminan el camino y hacen creer que este vuelve a ser un bache del que acabaremos por salir fortalecidos.
O al menos esa es la sensación que me dio cuando salí el pasado jueves del pase del montaje de «Fuente Ovejuna» llevado a cabo por La Joven Compañía.
Siempre sabemos de jóvenes actores que quieren despuntar, que estudian, que se preparan, que quieren llegar a algo dentro de la profesión, pero no sabemos de todos esos otros jóvenes que se decantan por alguna de las otras profesiones que hacen que lo que vemos sobre los escenarios, llegue a ver la luz, y, sin embargo, La Joven Compañía se ocupa de todos ellos.
Un fantástico proyecto del que desconocía su existencia y que me entusiasmó desde el mismo momento en el que visité su web y descubrí todo lo que había tras esa primera imagen de compañía juvenil.
Este proyecto tiene dos aspectos que me parecen fantásticos. Por un lado formar a jovenes en el ámbito profesional que desean, asesorados por profesionales del medio, pero permitiendo que sean ellos los que pongan en pie todo el proyecto, tomando decisiones y arrancando la iniciativa. y por otro lado que se trabaje en un despertar teatral de la juventud, a través de esta compañía, poniendo en pie campañas escolares, visitas a institutos, encuentros con alumnos, etc… «fabricando» nuevos espectadores tratándolos de tú a tú, dándoles a conocer todo lo que hay tras los telones, pero sin sentirse sermoneados, si no viendo cómo gente de su misma edad trabaja por sacarlo adelante.
Sinceramente, conociendo el proyecto, sentí envidia de no haber podido contar con algo así cuando yo estaba estudiando interpretación. Es una magnífica oportunidad de poder crecer dentro de la profesión conociéndola desde dentro y desde un primer momento. Algo que considero indispensable para quererla y respetarla como se merece.
Sé que mi cometido es hacer una valoración del espectáculo, pero no quería dejar pasar la ocasión de destacar su trabajo, sus orígenes y sus metas, y darlo a conocer con los medios que cuento porque creo que merece la pena que todo el mundo conozca y valore lo que se está gestando.
Hablando ya del espectáculo, creo que no tiene nada que envidiar a otros montajes que hay en estos momentos en cartel. La propuesta que nos trae José Luis Arellano del clásico de Lope de Vega es muy potente en su puesta en escena, funciona y tiene un nivel mas que notable. 
Quizá la versión de Mar Zubieta y Francisco Rojas esté excesivamente recortada, y me queda la duda de saber hasta qué punto, un espectador que desconozca la historia, no se pueda quedar algo descolgado de lo que la historia y los acontecimientos nos cuentan. Algunos momentos suceden de una manera tan fugaz que quizá queden confusos, pero por lo demás creo que todos los elementos utilizados suman y enriquecen la historia.
Del elenco destaco la energía que derrochan; la forma de afrontar los personajes, salvando la diferencia de edad, que en algunos casos jugaba a la contra, es muy valiente y honesta. Todos ellos se entregan a la historia de frente, sin temor y jugando con sinceridad, y estoy convencido que a mas de uno le veremos de manera continua en los escenarios porque aquí hay mucho donde rascar, y si no al tiempo…
Me gustó mucho la Lucrecia de Ana Cañas, el feroz Comendador de Víctor de la Fuente y la frescura del Frondoso de Raúl Pulido. Sin desmerecer al resto de la compañía que hacen un trabajo realmente emocionante.
Estoy deseando ver el montaje de «Invasión» de Guillem Cluá que traerán a comienzos de 2014 y la creación, a través de sus trabajos con el dramaturgo José Manuel Mora, y que han dado como fruto «Superhérores».
Un proyecto que merece ser aplaudido y apoyado con ganas por todos los que amamos el teatro, porque aquí puede estar la semilla que regenere el espíritu del teatro y la lucha por mantenerlo a flote.

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Alberto Gómez AlmaViva César Barló Entrevistas Fuenteovejuna Iria Márquez Juan Carlos Arráez Luna Paredes Nave Personales Sergio Torres Teatro

FuenteOvejuna – Ensayo Desde la Violencia

Llego a las 18,30h a las puertas de Nave 73, una jovencísima sala que ha abierto sus puertas a penas hace unos meses. Miro su fachada y siento un escalofrío, primero por la curiosidad de saber qué me voy a encontrar tras sus puertas y porque no puedo evitar encontrar ciertas similitudes y recordar que el día anterior, a poca distancia de donde me encuentro, echó el telón definitivamente Garaje Lumiere, sala que ha hecho tanto por las compañías que intentan conseguir su hueco dentro del panorama teatral… 

Es una pena que conocer esta nueva sala no suponga la suma de una mas a las que ya pueblan la ciudad, y dar cobijo a esas propuestas que nos miran ansiosas por ser descubiertas… El sentimiento que me provoca es el de la necesidad de alimentarnos de estos sinsabores, reponernos, sacar pecho y golpear con las armas que tenemos, la creatividad y las ganas incansables de emprender nuevos caminos. Y si nos cierran puertas, abrir otras por las que seguir dejando entrar todo el Arte que palpita en Madrid. Y me siento bien porque este espíritu combativo me viene al pelo para descubrir la versión de «Fuente Ovejuna» que nos trae la Compañía Alma Viva Teatro, con César Barló al frente.
Traspaso las puertas de Nave 73 y, no sin cierta timidez, me adentro en la sala. Me siento casi como el que profana un lugar sagrado. Oigo al equipo trabajar, actores calentando la voz, alguien barriendo las tarimas. Por el pasillo de acceso se respira ese aroma tan peculiar y que tantos recuerdos me trae; mezcla de madera, polvo y pintura, que en absoluto es un olor desagradable, y es que a mi a lo que me huele es a escenario.
No puedo evitarlo, algo me bulle por dentro cuando penetro en una sala que se prepara para recibir a los espectadores; es una visión completamente diferente a la que uno está acostumbrado como público. Aún hay materiales tirados por el suelo, las gradas llenas de las pertenencias del equipo, focos por dirigir, gente yendo y viniendo concentrados en rematar todo para que esté listo antes de la apertura de puertas. 
Todo eso me hace sentir que estoy donde realmente quiero, en el epicentro de algo largamente deseado. Me hace sentir que ese es mi habitat real, donde yo me quedaría a vivir, donde se ve la trampa y el cartón, donde los personajes se quedan y aparecen los actores, las personas que pueblan esas salas mientras nosotros estamos comprando las entradas. Ese lugar donde uno puede quejarse, transmitir, contar, agitar conciencias, crear revoluciones, fabricar sueños… Porque ahí es donde se respira las verdaderas emociones que después mueven la «maquina de hacer teatro».
Sé que muchos pensaran que me estoy pasando tres pueblos, pero también sé que no soy el único que lo siente así, y si no, esperad que comience la función porque esos a los que miráis, piensan igual. ¡Qué le voy a hacer si tiendo a la dramatización! Entendedme, tengo el alma teatrera.
Uno de estos habitantes es, como decía mas arriba, César Barló, director de la compañia AlmaViva Teatro. Ya nos conocíamos de antes, de cuando hicieron ese maravilloso montaje del «Don Juan Tenorio» en el Campo de la Cebada. Y al igual que aquella vez, me permite traspasar la barrera y conocer de primera mano como se ha gestado el proyecto.
Me recibe en medio de toda esta marabunta de trabajo por rematar para darme la oportunidad de poder husmear como ultiman los retoques antes de su primera representación de «FuenteOvejuna – Ensayo Desde la Violencia» dentro del I Festival de Teatro Clásico que organizan el equipo de Nave 73. Aunque no es su primera representación como tal, porque vienen de reavivar corralas en Aranjuez, donde han tenido una fantástica acogida que les ha reportado una gran vivencia a nivel personal y profesional.

César me comenta que su primera idea era realizar una nueva visión sobre «La Celestina», pero en ese momento el espacio que le había inspirado no estaba disponible para el montaje, además de haber mas versiones rodando por los teatros, con lo que la idea quedó aparcada (Espero que no definitivamente porque lo que me contó sobre ese proyecto prometía mucho). Y como las cosas no suceden nunca porque sí, Daniel Ruiz le presentó la oportunidad de llevar a cabo en Aranjuez, una función recuperando el espacio de una auténtica corrala. A César aquel espacio le inspiró el deseo de querer crear una nueva versión de «FuenteOvejuna», y ya sabemos que un montaje al uso no es precisamente lo que identifica a AlmaViva, así que junto a Antonio Sansano se pusieron manos a la obra y decidieron mezclar el espacio original y el espíritu de comunidad de las corralas, con un texto adaptado al Siglo XXI; un texto en el que se ha contado con Lope de Vega como un miembro mas de la compañía, un miembro que ha aportado su obra como columna vertebral de la acción, al que se le han ido anexando otros textos mas actuales que lo han ido alimentando y lo han modificado hasta llegar a este «Ensayo Desde La Violencia», término el de «ensayo» aplicado en todos sus significados.

El montaje cuenta con cinco actores, Juan Carlos Arráez, Alberto Gómez, Iria Márquez, Luna Paredes y Sergio Torres, que encaran los personajes principales de la función, trabajando desde lo mas básico del ser humano, su respiración y su movimiento. Dejando de lado las poses y los amaneramientos para lograr un mayor acercamiento a la esencia de lo que el texto de Lope nos intenta transmitir.
Un trabajo extenuante, que transmite la agonía del que se siente al límite del desfallecimiento para, desde ahí, mostrar la lucha frente a la opresión de los personajes de Lope, que tantos puntos en común tienen con la situación que estamos viviendo actualmente.

Tener la ocasión de estar presente, hablar con ellos, conocer lo que supone para ellos este viaje, adentrarme un rato en su espacio e incluso ver cómo realizan el calentamiento previo a la función, es un regalo añadido. Ver como realizan un calentamiento que ya posee el espíritu de lo que minutos mas tarde podré presenciar. Donde los actores van entrando en sintonía con sus personajes, primero en grupo y poco a poco de manera mas individual, es casi como mirar el cuerpo desnudo de lo que en un momento vestirán en escena…
Es en ese momento cuando se recogen los bártulos, se colocan las gradas, se echa el último vistazo a que todo esté en su sitio y la energía de la sala se transforma. Es ahí cuando siento que es momento de recuperar mi posición como espectador, abandonar el lugar y guardar cola para ocupar mi asiento.

Lo que vi en la función fue un montaje descarnado, que al comienzo me tuvo un tanto desconcertado al intentar asimilar tanta información recibida desde todos los puntos de la escena. Donde unos actores se calzan, literalmente, unos personajes que intentan zarandearnos, abofetearnos la cara para hacernos reaccionar ante las situaciones que nos incomodan y nos revuelven las tripas.
El movimiento es la pieza clave dentro de este montaje que, mezclado con el verso, con los textos añadidos y las músicas, hacen que algo palpite con mas fuerza dentro de nosotros. Dando una dimensión renovada y absolutamente contemporánea a la idea que propone Lope de Vega en su enorme texto.

Hay tantas imágenes llenas de significado, tantos momentos desgarradoramente bellos, tanta provocación que no se si fue el sentimiento de rebelión, el asco ante lo visto o la tristeza de presenciar lo que parece inevitable, que salí sobrecogido ante la crudeza de la propuesta.
La entrega de los actores es brutal. En muchos momentos había en ellos mas de animal que de ser humano, supongo que el esfuerzo físico al que se someten provocaba esas reacciones tan primarias que, teniéndoles a un palmo escaso de distancia, asustaban por impredecibles.
Un texto orgánico, muy bien enlazado en sus rupturas, con unos silencios necesarios, tensos. Unas miradas directas a los ojos del espectador, llenas de reproche, de súplica agónica, hacen de esta propuesta algo necesario de ser visto y sentido.

Casi me atrevería a decir que quisiera verla seis veces; una general para empaparme de lo que el conjunto provoca y una por cada uno de los actores, para dedicarles toda mi atención. Los cinco llenan de riqueza y significado hasta el último de sus segundos en escena.
Sergio Torres,  Iria Márquez, Juan Carlos Arráez, nos ofrecen unas interpretaciones tan comprometidas y cálidas que son un gusto de contemplar, es fascinante ver como los personajes cobrar vida en sus cuerpos, como son esas reacciones tan verdaderas, salidas desde lo mas hondo de sus tripas; pero lo que hacen tanto Luna Paredes como Alberto Gómez es cosa de otro mundo. La crueldad desmedida de ese animal enjaulado que es el comendador y la impotencia ante la violencia mostrada, hacen que algo se te quiebre por dentro al verlos.
Ver un trabajo así hace que uno quiera estar atento con los cinco sentidos ante sus futuros trabajos porque estoy seguro de que nos harán vivir grandes momentos.
Una compañía sin complejos, con ganas de contar las cosas a su manera, de aportar nuevas alternativas y de ofrecernos los textos del Siglo de Oro bien cerca de donde estemos y en los lugares mas insospechados. Estad atentos, que merece la pena.

Es un absoluto placer haber podido vivir esta experiencia con ellos, con César y con Elena, con Sergio, Iria, Juan Carlos, Luna, Alberto… ¡Mil gracias, es un placer sentir el cuidado y la generosidad con la que me habéis recibido!

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