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En Un Entreacto Radio – Goodbye España y Criatura

Una quincena más nos asomamos junto a vosotros por esta ventanita que es En Un Entreacto Radio.
Esta vez la música y la memoria, el cuerpo y la palabra serán las líneas por las que hemos transitado; la voz y el alma se han materializado en la pasión de nuestros invitados.
Esta vez nos apetecía abrir los micros de nuestro Entreacto a los musicales y a la poesía. Primero hemos podido contar con dos amigos que comienzan a ser habituales de nuestro programa: Daniel Acebes y Lourdes Zamalloa que han venido a presentarnos “Goodbye España”, un musical que acaricia la memoria desde las tablas del Teatro Infanta Isabel.
Y hemos cerrado el programa con una delicatessen: «Criatura». Hemos tenido el placer de poder charlar con Consuelo Trujillo y Borja Maestre sobre su creación, lo que ha significado para ellos y para los que hemos podido vivirla en primera persona desde Nave 73.
Un programa repleto de amigos y emoción que nos encanta poder compartir con todos vosotros, Entreacteros.
¡Bienvenidos a En Un Entreacto Radio!

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Goodbye España

cartel goodbye españaMantener viva la memoria es importante, es necesario. No deberíamos dejarnos llevar por ese impulso tan «español» que es la desidia y permitir enterrar según qué capítulos de nuestra historia. Tan sólo hay que procurar no caer en lo mismo de siempre y conseguir aportar una mirada diferente, personal, para evitar los consabidos comentarios del tipo «Otra de la Guerra Civil». En esta ocasión es Diágoras Producciones quien ha querido aportar su granito de arena a través del musical «Goodbye España», que en la versión original firmada por Judith Johson y K S Lewkowicz lleva por título «Goodbye Barcelona», pero que para evitar confusiones, politizaciones inexistentes y polémicas varias relacionadas con nacionalismos y gentes de pensamiento enrevesado, han preferido modificar el título y abarcar con él un acontecimiento que no sólo ocurrió en un punto concreto de nuestra geografía, si no que nos afectó a todos como país.

«Goodbye España» trata sobre aquellos que vieron en nuestra Guerra Civil un motivo por el cual luchar aun siendo extranjeros. Habla de los Brigadistas Internacionales, centrándose en un caso particular, y al parecer real, de un muchacho que creyó ver en nuestra guerra un motivo para luchar por la libertad, un muchacho que halló la guerra y el amor en el mismo lugar, y de su madre, quien al no recibir noticias sobre su hijo, decide emprender su búsqueda alistándose como enfermera, y encontrando en este conflicto bélico una segunda oportunidad en su vida. Una historia que habla de los valores personales, del amor y la libertad.

«Goodbye España» es un musical que lejos de querer medirse con las grandes producciones, acaricia la posibilidad de acercarse al sentir del público anteponiendo la historia a los efectos y las grandes escenografías. Un gesto que se agradece. Aunque las condiciones de la maldita mutiprogramación no son las ideales y hace que las buenas intenciones a veces queden mermadas, restando calidad a las producciones que no son «Cabeza de cartel». Pero vayamos por partes…

«Goodbye España» está dirigida artísticamente por Daniel Acebes, también dentro del elenco, y musicalmente por Txema Cariñena, quien se encuentra al frente de cuatro músicos estupendos que interpretan en directo las canciones del espectáculo.

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La propuesta enfrenta al elenco, que cuenta con un reparto que mezcla artistas que vienen del teatro de texto, encarando el desafío de trabajar por primera vez en un musical, con artistas de gran bagaje dentro del género, a la desnudez escénica; Diágoras Producciones apuesta por sus ya famosos cubos como único elemento escénico, siendo el reparto el pilar en el que se sostiene el montaje e invitando al espectador a realizar un ejercicio de imaginación, que quizá con la distancia que da el Teatro Infanta Isabel reste efectismo, sobretodo si añadimos el dichoso problema con la iluminación en los teatros con multiprogramación. Es imposible que se logre dar cuerpo e identidad a una producción si se trabaja sobre las luces del espectáculo principal del teatro y no con un diseño propio. Así están las cosas y así toca remar con ellas.

Pero bueno, hablando de aspectos que atañen únicamente a la compañía, hay que decir que la función cuenta un equipo dispuesto, con arrojo y ese puntito de locura e inconsciencia necesarias para querer levantar un musical de esta calidad y magnitud -no olvidemos que hablamos del circuito Off- aún a sabiendas de lo que está pasando con las grandes productoras del género, que de unos meses a esta parte parece que hacen aguas por todos lados.

Este musical tiene una partitura compleja, que Txema Cariñena trata con muchísima sensibilidad, logrando que los números corales brillen vocalmente, a pesar de la sonorización de la sala -de nuevo la precariedad- y haciendo de los tópicos españoles y británicos una historia que apetece escuchar. Quizá, si ponemos en la balanza la parte cantada y la parte hablada, aún quede camino para hallar el equilibrio. Dramáticamente se sobrevuela con excesiva ligereza aspectos de la función a los que habría que tratar con más atención para lograr guiar las emociones del espectador hacia el destino deseado.

Es justo destacar actuaciones como las de Daniel Busquier o Íñigo Asiain, o voces como la de Lourdes Zamalloa, como La Pasionaria, el propio Busquier o Chus Herranz. Insistiendo en la calidad vocal del conjunto, que logran dar un grado épico y emocionado a la partitura.

Una ración de funciones previas le hubiera venido de perlas para limar aspectos que aún quedan pendientes de ajustar, pero en el Off ¿quién puede permitirse semejante lujo? Aquí el artista tiene que ser un poco torero y recibir el día del estreno «A Puerta Gayola» y utilizar el devenir de las funciones para ir dando forma al espectáculo. A nosotros nos corresponde valorar merecidamente el que se haya asumido este riesgo y prestarle atención.

FICHA:

Título: Goodbye España Libreto: Judith Johnson Música y Letras: K S Lewkowicz Adaptación: Daniel Acebes y Gabriel García Elenco: Danie Busquier, Jazmín Abuin, Lourdes Zamalloa, Chus Herranz, Daniel Acebes, Íñigo Asiain, Emilio Verdejo, Adrián de Vicente, Cruz Galiana, Juliette de Laura y Perceval Vellosillo Dirección Artística: Daniel Acebes Dirección Musical: Txema Cariñena Músicos: Txema Cariñena (Piano), Elena Ortega (Guitarra), Belén Zanetti (Violín) y Carlos Márquez/Íñigo García (Percusión) Iluminación: Juanjo Hernández Bellot Vestuario: Dani Maya Escenografía: Diágoras Producciones Diseño Cartel: José Ponce de León Producción: Diágoras Producciones Lugar: Teatro Infanta Isabel

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La Sombra Del Tenorio

Si algo caracteriza a Diágoras Producciones y Daniel Acebes es que creen firmemente en lo que hacen y, sobretodo, cómo lo hacen, en la osadía –entiéndase como arrojo- para adentrarse en cuanto género y estilo se les ponga por delante: El humor más inclasificable de sus inicios con “Caminante Si No Hay Camino, Pa Qué Vas”, el Siglo de Oro de mano de Lope de Vega en “La Hermosa Fea”, montajeLA-SOMBRA-DEL-TENORIO que aún colea; apuestas arriesgadas y quizá incomprendidas como su versión de “Cuarteto” de Müller o su incursión en la comedia musical con la cambiante “El Secreto de las Mujeres”, de la que en breve podremos ver su Versión 3.0. Y ahora vienen a ofrecernos la esencia de cuanto hemos podido ver en la trayectoria de esta compañía en forma de soliloquio: «La Sombra del Tenorio» de José Luis Alonso de Santos.

«La Sombra Del Tenorio» nos presenta a un actor postrado en la habitación de un hospital donde, entre la lucidez de su enfermedad y la alucinación de ser cuidado por una monja llamada Sor Inés, rememora sus andanzas sobre las tablas interpretando a Ciutti, hecho que mezcla y confunde con sus recuerdos fuera de ellas, pero siempre condicionado por el rol que le marcó este personaje. Y su mayor anhelo, haber encarnado en algún momento a Don Juan. Su particular viaje a ninguna parte.

Un montaje que nos invita a viajar por una especie de limbo actoral, en una ensoñación o delirio que abre las puertas a los anhelos más descarnados de un moribundo, y que nos habla de esos sueños que nunca llegan a cumplirse… ¿nunca?

Daniel Acebes, rodeado de amigos como Juan Manuel Casero o Alejandra Saenz y de lugares comunes, esa escenografía que es un collage homenaje a los 10 años de vida de Diagoras Producciones, ha rascado el óxido que el paso de los años ha ido generando entre sus lineas a este texto de José Luis Alonso de Santos, lo ha «desembrujado», lo ha adaptado al Siglo XXI y ha afilado su humor, convirtiéndolo en un caramelito envenenado que, tras esa fachada bonachona, prepara una buena reprimenda al más puro estilo de esta compañía, sin pelos en la lengua; denunciando a golpe de gracieta todo aquello que desvirtúa, desprestigia y ensucia esta profesión y además hablarnos con cariño y reverencia de esos Cómicos que viven tras los grandes nombres de la escena y que el gran público, y los propios compañeros que han compartido escenario junto a ellos, suelen olvidar después de que el telón se cierra.

Lo vi el día del estreno y uno ya sabe lo tierno que está aún el retoño como para andar diciendo demasiado. Quizá aún le quede al montaje cierto tufillo a naftalina entre sus palabras, ciertas florituras, frases excesivamente redichas que rechinan o algunos mohines de comedieta innecesaria que le restan claridad. Aunque viendo el resultado final, y entregándonos a la propuesta, son aspectos que no le sientan del todo mal al ambiente apolillado del retrato. 

Daniel Acebes logra momentos brillantes cuando deja que su personaje se envalentone y fluya con toda la emoción, atropellándose a si mismo con las palabras, con lo que se le viene a la cabeza y lo que se derrama por su boca; instantes en los que nos muestra la intimidad de un actor en el camerino, como si se tratara de un torero vistiéndose para salir al ruedo, o encarándose a esa última ovación tan añorada. 

Creo que a «La Sombra del Tenorio» hay que mirarla con ese aprecio con el que se miran las muñecas de cartón o los cochecitos de chapa que aparentemente han quedado obsoletos, pero que aún irradian un encanto especial, y es que uno sale con una sonrisa bobalicona después de ver a este Ciutti intentando por última vez cumplir su sueño «Donjuanesco».

Título: La Sombra del Tenorio Autor: José Luis Alonso De Santos Lugar: Teatro Victoria Elenco: Daniel Acebes Vestuario: Daniel Maya Escenografía: Diágoras Producciones Iluminación: Juanjo Hernandez Bellot Asesora de Verso: Alejandra Saenz Dirección: Daniel Acebes (Con la colaboración de Juan Manuel Casero)

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